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Julián Rodríguez, responsable del espacio Zona Franca, en los medios del Grupo El Progreso.

Un thriller llamado Alcoa

Quema de neumáticos en Alu Ibérica. EFE
Quema de neumáticos en Alu Ibérica. EFE

La solución a la crisis de Alcoa no llegará de los juzgados, por mucho que determinadas sentencias hayan empujado y contribuido de forma determinante a mantener viva la esperanza, sobre todo en San Cibrao. La política tiene la llave. Sin embargo, serán los tribunales los encargados de arrojar luz y reconstruir certezas en un proceso convertido en un auténtico thriller que es ya como la vida misma, pero sin partes aburridas. Porque nada será igual desde esta semana en el proceso de salida de la multinacional norteamericana de España. De ello se ha encargado una jueza de la Audiencia Nacional y cien agentes, en un operativo con pocos precedentes desarrollado en cinco provincias españolas. El objetivo, la venta y reventa, al parecer fraudulentas, de las plantas de Alu Ibérica en A Coruña y Avilés, de las que Alcoa se deshizo en 2019.

Quieran ahora reconocerlo o no los protagonistas, lo cierto es que la venta de las dos fábricas fue algo así como un ensayo general de lo que vendría después, con San Cibrao en el horizonte. Anuncio directo de cierre, amenaza de ERE de extinción en este caso para casi 700 trabajadores; supuesta tutela administrativa, con ministerios y Xunta encima en la mesa de negociación, subasta competitiva entre varios oferentes, similares potenciales compradores interesados... Con algunas variantes, Alcoa ha seguido pasos similares cuando ha anunciado la venta de Cervo, que ahora parece encauzada. Por todo esto es tan importante lo que suceda en el Juzgado Central de Instrucción número 3 de la Audiencia Nacional. Porque va a dibujar una nueva senda en el proceso de venta de Aluminio Español, meterá mucha más presión a Alcoa, que se ve obligada a alterar una estrategia que ha comunicado siempre a regañadientes y, sobre todo, otorga un papel crucial al Estado como salvaguarda y garantía para que no se comentan los mismos errores y supuestas tropelías. La Sepi, el brazo inversor del sector público, muda en actor trascendental como eventual comprador en primera instancia de la planta de aluminio.

No tiene desperdicio el auto de admisión a trámite de la querella firmado por la jueza María Tardón. Como tampoco lo tienen las derivadas que presenta. Porque está dirigida, entre otros, contra la mismísima Alcoa Inespal SLU, la vendedora; Parter Capital Group, el primer comprador, que revendió las fábricas al Grupo Industrial Riesgo, que como tal no tiene personalidad jurídica, y contra Alu Ibérica LC y Alu Ibérica AVL, supuestas titulares ahora de las plantas. Y todo ello porque la propia jueza insta en el auto a determinar "la titularidad real" de las dos instalaciones, hoy inactivas. Básicamente, lo que investiga la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal de la Policía Nacional en la venta de las fábricas de A Coruña y Avilés son delitos de estafa agravada, insolvencia punible, apropiación indebida, contra la seguridad de los trabajadores y pertenencia a grupo criminal.

Sociedades que no han tenido otra utilidad que ejercer como pantallas y cuyo rastro se pierde en un laberinto de despachos de abogados repartidos por Madrid y la Costa del Sol. Ese es el retrato que la jueza realiza en su auto de lo que entiende como una trama que hay que esclarecer. No repara en detalles. Y da credibilidad a algunos pasajes memorables de la querella. Por ejemplo, System Capital Management, la sociedad instrumental sobre la que se articula la compra por parte de Riesgo a los suizos de Parter, fue constituida con aportaciones no dinerarias, algo que suele ser habitual, equivalentes a 330.000 euros. Lo que sorprende a la jueza es que se trataba de aportaciones de "unas carretillas que se valoran en 328.600 euros", mientras que los 1.400 euros restantes se ejecutan mediante "¡una impresora!", recoge entre exclamaciones el auto.

Todo un caso judicial con San Cibrao al fondo. Así de claro lo deja la magistrada cuando recuerda el reciente proceso contra Alcoa por Aluminio Español seguido en el TSXG, declarando nulo el despido colectivo, en lo que entiende como "un proceso paralelo y similar al seguido en las dos factorías a las que afecta la querella". 

El caso Alu Ibérica no se puede convertir en el caso Aluminio Español. De eso no solo se tienen que encargar los tribunales. También aquellos que se sentaron en las mesas de negociación con el mandato de que el proceso de venta fuera limpio. Porque también han fracasado estrepitosamente.


Adriana Domínguez: El ejemplo de la empresa cotizada más igualitariaAdriana Domínguez. M. RIOPA

Es relativamente habitual que en las empresas textiles manden las mujeres. Al menos, en cuanto a número. Talleres, confección, diseño, tiendas... Lo que no es tan corriente es que lo hagan en el puente de mando, en su dirección y en su cúpula. Sucede en una compañía que ha probado los sinsabores de varias crisis. Adriana Domínguez puede presumir de que la empresa que dirige es la más igualitaria en cuanto a paridad de toda la Bolsa. Lo dice un estudio del IESE: las mujeres representan un 57% en el consejo de Adolfo Domínguez y un 64% de su comité de dirección. Es la compañía de la Bolsa (127 empresas incluidas en el informe) con mayor presencia femenina en sus órganos de gobierno. Todo un ejemplo.


Carmen Lence: El estilo de una empresaria que gana visibilidad

No para. Y suele acudir allí donde le llaman. Ahora es en la Confederación de Empresarios de Galicia, con el objetivo de reforzar una apuesta colectiva. Sin embargo, CaCarmen Lence. VICTORIA RODRÍGUEZrmen Lence imprime estilo propio a la gestión de la primera empresa láctea de capital gallego. También lo hace en su relación con el entorno, con una accesibilidad que es en gran parte herencia paterna. No es solo de valorar que una mujer dirija uno de los grandes grupos empresariales gallegos. También lo es que lo haga a su manera, con nuevos aires y con cierta frescura. Un MBA en el Instituto de Empresa y programas de posgrado en el IESE o la Universidad de Berkeley son mimbres más que suficientes que avalan un nuevo estilo.

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