Domingo. 25.02.2018 |
El tiempo
Domingo. 25.02.2018
El tiempo

Una meta aún lejana

La historia del Breogán desde sus inicios está marcada por múltiples decepciones y escasas alegrías, por esa razón el pasado sábado día 3 y a pesar de que para un gran mayoría de la afición sea un trofeo y un premio menor, en el momento que el tiro de Álvaro Muñoz dio dos veces contra el aro y Guille se hacía con el balón el Pazo estalló de alegría, parecía un grito unánime de liberación de exclamar un ¡¡¡por fin!!!; la marea celeste estaba eufórica y así se demostró tanto en redes sociales como por cualquier punto de la ciudad, parecía como si esa Copa a la que no quería darse mucha importancia se hubiera convertido en un trofeo y un título de muchísima más importancia.

Debo reconocer que fue un día mágico, de mucha alegría, ver un pabellón prácticamente lleno disfrutando con su equipo, pero toca volver a la realidad, la Liga, y no se hizo nada mal, un partido en una pista complicada, donde ya cayeron otros favoritos, y a pesar de un primer mal cuarto el equipo demostró que tiene la madurez y solidez suficiente para rehacerse y conseguir una valiosísima victoria que nos permite mantener la ventaja con nuestros perseguidores.

Aunque no sea un gran aficionado (que me perdonen todos aquellos que sí), voy a hacer un símil ciclista: nos encontramos ante la etapa reina que además decide el campeón

Quizá por todas las decepciones vividas con este club me he vuelto una persona bastante precavida e intento huir de la euforia y el forofismo, queda mucha liga y como ya vimos no habrá ningún partido fácil, a medida que se va acercando el final todos los equipos se están jugando algo, unos luchan por el ascenso otros por entrar en play off y los más peligrosos, esos partidos que todo el mundo da por ganados contra los equipos que luchan por no descender y que parece que las últimas jornadas de liga siempre juegan al 110%. Además están otros factores ajenos como lesiones, ventanas FIBA o algún virus como ya pudimos comprobar en la primera vuelta.

Aunque no sea un gran aficionado (que me perdonen todos aquellos que sí), voy a hacer un símil ciclista: nos encontramos ante la etapa reina que además decide el campeón, hemos pasado ya pequeños puertos alguno de primera categoría y ciertos momentos de terreno más suave y llevadero, estamos escapados del pelotón de favoritos y contamos con una pequeña ventaja que nos ha servido para pasar primeros por el primer gran puerto, pero ahora nos falta lo más difícil, el último puerto el de categoría especial ese en el que nos encontraremos con infinidad de obstáculos en el que a medida que vayamos subiendo veremos la meta a lo lejos pero la carretera se irá haciendo más y más cuesta arriba, quizás viendo la meta tan cerca caigamos en el error de querer llegar antes de tiempo.

Si somos listos celebraremos el fin de una pesadilla que dura 12 años

Y eso sería terrible porque nos podría dar esa terrible pájara que nos aparte de nuestro objetivo y haga que nuestros perseguidores vean nuestra debilidad y se lancen por nosotros, está claro que harán todo lo posible por darnos caza pero debemos seguir nuestro camino sin mirar atrás sabiendo que si somos listos y administramos nuestras fuerzas conseguiremos el objetivo, llegaremos a la meta y por fin podamos levantar los brazos respirar aliviados y celebrar el fin de una pesadilla que dura 12 años y ese será el momento de celebraciones y por qué no, de acordarnos de todos aquellos que nos han querido enterrar en estos últimos años, pero como ya dije antes y aunque tenga una confianza ciega en este grupo de jugadores y cuerpo técnico la meta aún está lejos y nuestro único pensamiento tiene que estar en el próximo obstáculo que nos encontraremos en el camino, y ese no es otro que el equipo con mejor racha de la Liga, Melilla. 

Y ya por último como parte de esa gran marea celeste pido que desde el primer hasta el último minuto y sea cual sea el marcador no paremos de apoyar al equipo y convirtamos el Pazo en esa olla a presión imposible de ver en otra pista LEB. ForzaBreo.