Pablo Villapol / Recto Verso
Pablo Villapol / Recto Verso

Huelga más que justificada

ESTOY AL ciento por ciento con los vigilantes del Louvre. Se declararon todos en huelga porque ya no pueden más y hubo que cerrar el museo por unos días. Sin embargo, discrepo de sus motivos. A ellos les agobian los visitantes. Son tantos (más de diez millones al año) que se estresan y temen que alguien pintarrajee un ‘Delacroix’ o cuelgue un cuadro suyo en un hueco...

Atrapados por la comida

Las frivolidades son una de las salsas de la vida. A mí me chiflan las extravagancias de los famosos y, como me gusta la música, me paro a menudo en los desvaríos de las estrellas del rock. Como la de Madonna en Eurovisión pidiendo un retrete nuevo que luego se destruyera, las 23 toallas lavadas una sola vez de Bob Dylan, las habitaciones pintadas de negro de Prince, los...

La Física es cuestión de fe

Ser un buen aficionado a la Física es a día de hoy lo más cercano que existe a ser un numerario del Opus Dei. Yo soy miembro de los primeros pero, como a los segundos, me exigen una fe ciega que ponen a prueba una y otra vez a la que además es necesario hacer contribuciones más o menos regulares. Uno de esos saltos de fe es el gato de Schrödinger, que por si no lo sabe...

El comercio del futuro

De puro asombro un día conté cuántos tipos de mantequillas y margarinas hay en mi supermercado habitual. Eran 34. Iban desde su simple trozo amorfo envasado al vacío hasta sofisticadas margarinas con cero en todo lo que uno se pueda imaginar. Aunque fotografié el estante que abarrotaban, luego me acordé de los turrones de gin tonic y de los helados de fabada. Puede que 34...

El mundo al derecho

El domingo tuve una plácida mañana y no supe muy bien por qué. Para estar trabajando en domingo reinaba cierta tranquilidad en el ambiente. A mediodía lo entendí todo: Whatsapp había dejado de funcionar. De repente, como por ensalmo, las fotos de la procesión de La Borriquita de Viveiro no llegaban a sus destinatarios y los selfies en los arcos de As Catedrais se quedaban...