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La maldición del libro

No lo conozco, pero me contó que mis obras le estaban costando sus amores Recibí un mail demoledor de un señor que no conozco, llamado David. Yo estaba desayunando unas aburridas galletas con café y me empecé a reír sin querer. Me escuchaba y pensaba: "Yo tengo que ser idiota". Marta preguntó desde el baño de qué me reía, y me puse serio de repente. "De nada", aclaré...

Cambiar las cosas

Los hábitos demasiado interiorizados conducen a cierto adormecimiento. Y quizá también a la melancolía. Por eso es comprensible que de vez en cuando queramos escapar HARTOS DE la vida que llevamos, que nos sabemos de memoria, por la que a veces podemos caminar con los ojos cerrados, quién no sueña que la cambia de un día para el otro. Al tiempo que las rutinas, tan...

No me cuentes historias

HENRY MELVILLE tenía 33 años cuando se dirigió por carta a su admirado amigo el novelista Nathaniel Hawthorne para contarle la historia de Agatha Hatch, y que, si resultaba de su interés, la usase como argumento para una novela. "Creo que de este asunto sacará usted mejor provecho que yo. Es más, se diría que es la historia misma la que se siente atraída...

Un nudo inimitable

Marcel Proust envió su manuscrito a André Gide y este lo rechazó. Pero el autor estaba seguro de que lo hizo sin haberlo leído. El cordón que lo ataba era su pista JUSTO HACE cien años, Proust y Gide fi rmaron la paz. Marcel estaba en la cama y le tendió un sobre a Céleste Albaret, su amiga, mensajera, ama de llaves y enfermera durante sus últimos años de vida. "He...

Perseguir a Lou Reed

El relato de la obsesión de Manuel Vilas por el artista retrata el cambio de España MANUEL VILAS empezó a conocer España gracias a Lou Reed. Vivía en Barbastro Huesca y tenía 12 años cuando en 1975 descubrió, con asombro, que aquí mandaba Francisco Franco. Fue un descubrimiento casual. Nunca había oído hablar de ese señor. En cambio, ya estaba fascinado por la...

Los viejos ruidos

Oí una vieja máquina de coser en funcionamiento y el sonido me deslumbró. Durante un instante todo a mi alrededor se quedó en pausa. Me dio pena no llorar. Estaba en medio de uno de esos momentos perfectos, en los que las lágrimas demuestran que te sientes feliz. Era mediodía y me encontraba en casa de un vecino, y del fondo del piso llegó un sonido decadente, de...

No cocines

Cuando enciendo la vitrocerámica me pongo automáticamente de mal humor. No cocinar representa para mí un viejo sueño, modesto por otra parte MI COCINA es una cocina normal, sin llegar a triste. En la mesa hay periódicos viejos y libros para niños de año y medio, en el radiador de vez en cuando cuelgo calcetines a secar en invierno, y en la nevera se van acumulando...

De poca monta

Mi amigo era ahora detective. Investigaba matrimonios en crisis, estafadores de seguros, familiares enfrentados por herencias y cosas por el estilo. Asuntos electrizantes y vacuos ALGUNOS DÍAS me encuentro por la calle con un detective privado con el que trabajé en un periódico hace años. Él llegó a ser redactor jefe, después de mucho tiempo como periodista de...

Escritor, destrúyelo todo

Hay cosas que uno no desea publicar, pero que no hace desaparecer. Algo tan candoroso como sentir pena lo impide Escribir es fácil. Escribir bien es muy difícil. Destruir lo que un día escribiste, aunque sea malo, es dificilísimo. Se necesita una determinación excepcional. En una lucha contra sí mismo, de la que teme salir herido, el autor a menudo esconde esa parte...

Quedarse en casa

Susan Sontag aseguraba que, en algún punto del camino, hay que elegir entre vivir la vida o dedicarte a tu obra. Ella se divorció y optó por esta última opción Semanas atrás visité a un amigo en su casa de Madrid y me regaló la entrevista completa que Jonathan Cott hizo a Susan Sontag para Rolling Stone, y de la que la revista publicó apenas un tercio. Hace dos años,...

El pasillo de la muerte

En la biblioteca de cualquier lector existe una reserva de libros, no necesariamente pequeña, que no ha leído todavía, y que quizá nunca lea; ya se verá. Ahí cabe todo: libros horribles, que a veces no sabes cómo llegaron a casa, libros regalados e inhóspitos, un poco sospechosos, o libros que uno ha ido comprando, seguramente magníficos, que sin embargo ‘casi’ tuvieron su...

Escribir es una ruina

Que casi nada sea seguro simboliza uno de los encantos de la literatura, a los que uno se aproxima, precisamente, dando pisadas silenciosas y diciéndose, con temor, "a ver" "UN LIBRO se vende en la máquina de escribir", afirmó García Márquez durante una entrevista de hora y media con Iñaki Gabilondo en 1996, en...

La novela inacabada de Faulkner

ALGUNAS IDEAS nacen con tanta fuerza que son insostenibles en el tiempo. Justo eso sucedió con  Elmer , la novela sobre un norteamericano en París que William Faulkner nunca acabó de escribir. Iba a ser una no vela "grandiosa", en palabras del propio autor. En agosto de 1925, este se había instalado en París, después...

Y usted, ¿cómo se llama?

Nunca me había parado a buscar un nombre de persona hasta que supe que iba a tener una hija, y me pareció la tarea más difícil de mi vida. En casa creímos enloquecer TODOS TENEMOS un nombre, lo que puede empujarnos a creer que resulta sencillo hacerse con uno. Nada más lejos. Nunca me había parado a buscar un nombre de persona hasta que supe que iba a tener una hija, y...

Truman Capote dijo "puaj"

En su correspondencia, esa forma de transcribir el aborrecimiento aflora cada poco, y siempre suena sincera. La verdad aún estaba a salvo cuando la gente escribía cartas NADIE DECÍA "puaj" como Truman Capote. En su correspondencia, esa forma de transcribir el aborrecimiento aflora cada poco, y siempre suena terriblemente sincera, quizás porque la verdad aún estaba a...

Cosas de otra edad

HELENA TIENE 16 meses, y hace algunas semanas pretendió ser escritora, como su padre, así que se puso a aporrear el teclado de su ordenador. Se lo había visto hacer a él montones de veces, a cualquier hora, y sin demasiado criterio. Quizá dedujo que podía ser divertido. Las frases fluían, aunque no tuviesen sentido. A su padre, que la había sentado en sus piernas, le...

La escena del crimen

En un viaje a Ámsterdam, durante un invierno crudo, entré en una las muchas librerías de la ciudad y me puse a escudriñar en las estanterías como si ya hubiese estado el día anterior y hubiese olvidado algo valioso. En realidad, no sabía detrás de que iba. Me gusta comprar libros así, buscando a ciegas un título que aún no sé que existe. Había cierta desesperación en mi...

Diario de un recepcionista

Filippo, de unos 45 años, había escrito más de 100 cuadernos. Llevaba más de 12 años haciéndolo, sin fallar ni un día. EN UN MODESTO hotel de Siracusa, donde hace ya algún tiempo dormí un par de noches, conocí a un recepcionista llamado Filippo, que en sus ratos vacíos escribía un diario del hotel. Tenía unos 45 años y no paraba de decir "qué calor" a todas horas. No...
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Diccionario de filosofía

El último curso de bachillerato, algunos compañeros nos enamoramos de una profesora, Belén. AL FINAL del bachillerato, algunos compañeros del instituto nos enamoramos de nuestra profesora de filosofía. Quizá fue el último amor colectivo. Se llamaba Belén y nos hizo creer que aquella asignatura era apasionante. Por aquel entonces, yo no quería ser nada especial en la...

La locura de la ginebra

En el siglo XVIII, uno de cada cuatro vecinos londinenses, incluyendo a casi todos los pobres, vivía en estado de aturdimiento alcohólico CUANDO SUPE que Malpaso había publicado Historia universal de la ginebra , de Lesley Jacobs Solmonson, me puse en contacto con ellos para protestar, porque últimamente solo editan prodigios. ¿Qué se creían? Enseguida me hicieron...

"Le compramos el pelo, señora"

La melena, de un blanco como recién nevado, que si lo tocabas se hacía invierno, le caía por la espalda con un estilo antiguo MI ABUELA era una mujer arisca. Para bromear también se ponía seria. Su risa, para dentro, producía el extraño efecto de las personas que caminan hacia atrás. Si estabas un rato a su lado en silencio, como si no estuvieses, llegabas a escuchar...

Un libro de Pàmies

La desgracia llega inesperadamente y desencadena uno de esos instantes dramáticamente concentrados, preñados de fatalidad, como decía Stefan Zweig NADIE ESTÁ LIBRE libre de causar un desastre con un gesto involuntario. La desgracia llega inesperadamente, y desencadena uno de esos instantes dramáticamente concentrados, preñados de fatalidad, como decía Stefan Zweig....
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Háblame de tu otro yo

                                                     El hombre se refería con tanta pasión a un marido que ella no había tenido, que incluso experimentó cierta nostalgia hacia él YO ESTABA en el café Gijón por estar, leyendo un libro...

Una tienda inolvidable

El establecimiento nunca conoció una época próspera, pero supongo que le iba bien así, atravesando una larga y fructífera decadencia. Quizá el negocio ya nació viejo y vacío. EN LA CALLE Pombal de Santiago, casi llegando a Galeras, hubo un pequeño negocio regentado por un matrimonio mayor. Él tenía un bigote amarillo y gris y una amplia cojera, que tal vez no fuese...

El color del whisky

EN MAYO DE 1982, Julio Cortázar y Carol Dunlop escribieron una carta al director de la Sociedad de las Autopistas de Francia solicitando autorización para realizar una expedición "un tanto alocada y bastante surrealista". Pretendían recorrer la autopista entre París y Marsella en su Volkswagen Combi, llamado Fafner en homenaje al personaje de Wagner. Se detendrían en cada...

La novela de un poeta

Me quedé columpiándome en el poema. No sé ni cuántas veces lo leí. Doblé la página en la que comenzaba y volví una y otra vez a él ME ENCONTRÉ a Luis Chaves por primera vez en una revista de Costa Rica, hará unos dos años. Había llegado a mi buzón porque su editor se había empeñado en que tuviese un ejemplar del primer número, en el que se incluía un fragmento de mi...

Préstamos ventajosos

No es que el banco sea un sitio ameno, pero allí mato el tiempo, me relajo, y cuando salgo vuelvo a tener ganas de hacer cosas ALGUNAS MAÑANAS no sé qué hacer con mi puta vida, y voy al banco. Me ocurre una vez al mes, aproximadamente. Son esas mañanas desangeladas en las que no me apetece escribir, ni leer, ni llevar el coche a lavar, ni hacer recados...

¡Vivan las libretas!

Ante algunas lecturas, esas capaces de asombrarme, me pregunto cómo serían los cuadernos de notas que el escritor rellenó NOS PASAMOS la vida hablando de los libros, y casi nada de las libretas. Ni que no supiésemos de dónde viene una novela, un poemario o un ensayo, incluso un periódico o un programa de radio. Y sin embargo, libro y libreta forman una familia secreta....

Contestadores automáticos

En su época dorada aún tenía la ilusión de la vida libre. No había identificadores de llamada y todo transcurría en el anonimato EN LA ÉPOCA dorada de los contestadores automáticos, si es que existió, me gustaba marcar números de teléfono al azar hasta que saltaba uno, y entonces dejaba un mensaje inquietante. Tenía la ilusión de la vida libre, y aquel me parecía un...
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Garriga Vela y la lentitud

Atesoro tres novelas suyas sin empezar, porque quiero. Tengo tantas ganas de leerlas que me niego en redondo a hacerlo EN ESAS ÉPOCAS en las que uno ve en la oscuridad, y no necesita tentar las paredes para avanzar, empecé a admirar a José Antonio Garriga Vela. No conocerlo de nada, y a continuación, casi al minuto de leerlo, apasionarme con sus libros, fue un proceso...