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Baltar II, el transparente

Como cuando le sucedió a su padre al frente del feudo de la Diputación, el barón de Ourense se retrata con su oferta de trabajo electoral

ASESORADO POR EL HOY director de campaña del PSdeG, el politólogo y exdiputado autonómico socialista Lage Tuñas, Baltar II logró en 2013 que la Diputación de Ourense escalase una treintena de puestos en el ranking de los gobiernos provinciales que elabora Transparencia Internacional. Hubo quien percibió en este hecho una muestra de que el prestigio con el que cuenta esta oenegé resulta improcedente. Sin embargo, hay otra perspectiva más adecuada, la de considerar que el reconocimiento llegó tarde, ya que debería haberse producido en 2012.

Y es que la Diputación de Ourense se hizo realmente transparente el 6 de febrero de 2012, cuando, sin elecciones por en medio, Baltar II recibió el bastón de mando que había tenido durante los 22 años anteriores su padre, Baltar I. Así, la institución se retrató como lo que es, un feudo medieval.

Esa misma transparencia es la que aplica Baltar II al convocar en pleno período electoral 128 puestos de trabajo en la Diputación, con una orden que ayer se publicó en el Diario Oficial de Galicia y que, incluso aunque en su mayoría sean de promoción interna, tiene toda la pinta de servir para alimentar la maquinaria de compra de voluntades, de gestión de la miseria, que es lo que acaba siendo el caciquismo en un territorio depauperado como el de la provincia de Ourense. La cifra de más de un centenar recuerda a la de los empleados que enchufó el padre en 2010 para que el hijo ganase el congreso provincial, lo que le valió una condena, simbólica, por prevaricación continuada.

El PP va a las elecciones sin las otras tres diputaciones, que tiene el centro-izquierda y en las que reprodujo el viejo modelo

Aunque en realidad no sea del partido sino de una familia, la Diputación de Ourense es la única gobernada ahora mismo por el PP. Pero a las otras tres nunca llegó de verdad el ansiado cambio frente a las «cuevas caciquiles», como caracterizaba estas instituciones el centro-izquierda cuando no mandaba en ellas. El uso de las diputaciones en las primarias del PSOE de mayo por las dos candidaturas en liza resultó un espectáculo horrible, como también lo es la tendencia del BNG a utilizarlas para pagar las nóminas de un pequeño ejército de liberados, enorme para su número de diputados, y sin que la Marea Atlántica aprovechase la llave que tiene en la de A Coruña para imponer un giro radical.

Sin embargo, de todos los frentes que tiene abiertos en esta campaña Feijóo, del caso Marcial Dorado a la muy intensa presencia en Galicia de Mariano Rajoy, el de Baltar II y su escándalo sexual, por el que le investiga la justicia, aparece casi como el único que la oposición aprovecha bien para intentar erosionar al PP, como se vio en el debate de la TVG.

Aun así, los populares confían en Ourense como su último e inexpugnable seguro para salvar la mayoría y sueñan con sacar un diputado más allí, con Baltar II como un transparente activo.

Baltar II, el transparente
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