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"Nunca imaginamos que el interno nos fuese a lanzar lejía como lo hizo"

Estado en el que quedó el uniforme de uno de los afectados y algunas de sus heridas. EP
Uno de los afectados tras la agresión y algunas de sus lesiones. EP
Un preso de la cárcel de Monterroso hirió a tres funcionarios que trataban de evitar que se autolesionase. Uno ya se incorporó al trabajo y los otros dos se recuperan de las lesiones en casa

Un interno del centro penitenciario de Monterroso agredió a tres funcionarios de prisión durante el mediodía del lunes pasado. El preso, un hombre de mediana edad con conductas delictivas reincidentes, inició el altercado al tratar de autolesionarse. Tres trabajadores del penal acudieron a su celda para evitar que se hiciese daño, pero este les arrojó lejía a la cara y después intentó propinarles puñetazos y patadas. "Nunca imaginamos que nos pudiese lanzar la lejía, pero puede que lo tuviese preparado", indicó uno de los trabajadores afectados.

Los funcionarios, que finalmente lograron reducirlo, fueron inmediatamente atendidos por los servicios médicos del centro, desde donde fueron derivados a urgencias sanitarias del hospital Polusa. Uno de ellos se incorporó ayer al trabajo, con una irritación en la piel causada por la lejía, y los otros dos permanecen de baja en sus domicilios recuperándose de lesiones leves en los ojos y a la espera de revisiones en el oftalmólogo. "Fue muy duro, porque ayer yo, por ejemplo, no veía nada", se queja uno de los funcionarios agredidos. También el preso fue derivado al Hula para recibir asistencia médica, pues, al parecer, se había dado golpes en la cabeza contra la pared.

El afectado cuenta que el interno había sido puesto en aislamiento provisional por un incidente el día anterior a este altercado, lo que habría desatado sus nervios. "Decía que no quería estar en esa celda", comenta.

El sindicato de funcionarios de prisiones reclama a raíz del altercado su reconocimiento como agentes de la autoridad

La Asociación Profesional de Funcionarios de Prisiones afirmó el martes que los tres trabajadores se encontraban "psicológicamente hundidos", algo que estos confirmaron. "Recibimos amenazas del interno, diciendo que tenía nuestras matrículas apuntadas", indicaron. El sindicato aprovechó el incidente para reclamar el reconocimiento de estos profesionales como agentes de la autoridad.

fin de la condena. El director del centro penitenciario monterrosino, Antonio Rivera, se manifestó "asombrado" ante la conducta de un preso cuya condena acaba el próximo día 22, libertad que será efectiva siempre que el juez no estime su prisión preventiva tras la denuncia que efectuarán los trabajadores.

El director declaró el suceso como "lamentable" y deseó una "pronta recuperación a los afectados". Por su parte, el penal aplicará medidas preventivas y de precaución mayores que las habituales para este interno que, según Rivera, manifestó una conducta "incomprensible y extemporánea".

El director del penal confirmó que se trata de la primera vez que un preso agrede a los trabajadores del centro con un líquido abrasivo. En este caso, la lejía forma parte de un lote que se le facilita a los internos para la limpieza de su habitación, y que es el mismo en todo el Estado.

Desde el sindicato de funcionarios de prisiones están convencidos de que el preso tenía preparada la agresión, y que las autolesiones no fueron sino la manera de llamar la atención de los funcionarios para agredirlos. El director no descarta esta opción, algo que se deberá dilucidar por la vía judicial.

El sindicato alertó de una agresión de este tipo ocurrida en el centro penitenciario de Villena (Valencia) a finales de febrero, y de la posibilidad de que se extienda, al ser copiada por otros presos en otros penales "como ya ha sucedido en otras ocasiones".

Por estas circunstancias, reclama "el reconocimiento de los trabajadores como agentes de la autoridad y una dotación de personal suficiente para las necesidades de los centros", entre otras medidas. Los profesionales afirman sentirse "desprotegidos, y sin reconocimiento social" por el trabajo que desempeñan.

"Nunca imaginamos que el interno nos fuese a lanzar lejía como lo...