Así funciona Altri en Portugal: crónica de un viaje a los orígenes de la pastera lusa

Esta compañía, matriz de Greenfiber, organizó recientemente una expedición para dar a conocer a representantes municipales de A Ulloa y periodistas el funcionamiento de sus plantas portuguesas de producción de celulosa y el impacto que esta actividad industrial casusa en su entorno.
Complejo de Celbi en Figueira da Foz. A.R.
photo_camera Complejo de Celbi en Figueira da Foz. A.R.

Vila Velha de Rodao es un municipio portugués de apenas 2.100 habitantes perteneciente al distrito de Castelo Branco. Allí se asienta la planta de Biotek, del grupo Altri. Esa es la primera parada de una expedición integrada por los alcaldes de Palas de Rei y Monterroso, los populares Pablo Taboada y Eloy Pérez, respectivamente, así como el teniente de alcaldesa de Antas de Ulla, el socialista José Manuel Quintá, y tres periodistas de otros tantos diarios gallegos, entre ellos, El Progreso.

Después de siete largas horas de viaje en un ruidoso microbús, la primera vista de Vila Velha es la de un agradable pueblo de casas blancas del interior de Portugal. Las chimeneas industriales alteran la armonía de un entorno que tiene en el turismo rural otro de sus motores económicos. Pero a pesar de que las factorías parecen nacer en el mismo pueblo no hay nada que indique que la convivencia entre ambos estilos de vida no sea tranquila.

A orillas del río Tajo y a poco más de una hora en coche de la ciudad de Cáceres, el embarcadero de Vila Velha es un agradable espacio verde con área de autocaravanas, en el que las rutas en catamarán son uno de sus principales atractivos. Durante la comida en una de estas embarcaciones, la comitiva de directivos de la multinacional lusa explica a los visitantes algunos aspectos relativos a Biotek.

Altri adquirió la planta en el año 2006. Por aquel entonces eran unas obsoletas instalaciones a las que las sucesivas inversiones -130 millones en los últimos seis años, según Vitor Lucas, director industrial de Biotek- la han acabado por convertir en uno de los referentes del sector en cuanto a sostenibilidad. Entre sus equipamientos más innovadores, resaltan que fue la primera instalación a nivel mundial que dispuso de un sistema de filtración por membranas para devolver al agua al río, lo que también les permite recuperar para el proceso productivo el 15% de esos efluentes.

El verde paisaje y el hecho de que en la zona se comercialicen especies fluviales en conserva como el barbo o la carpa invitan a pensar que la calidad del agua es, cuando menos, aceptable. En este sentido, desde la compañía defienden los exhaustivos controles a los que son sometidos diariamente por las autoridades para garantizar que lo que se vierte al río está en condiciones.

Otra buena parte de las inversiones en la planta, según los directivos, se destinó a la eliminación de olores. La realidad es que al embarcadero, por donde corretea un grupo de niños de un campamento escolar, no llega ningún tipo de olor que invite a pensar que se está prácticamente al pie de una celulosa.

Una vez en la propia planta de Biotek, la ausencia de olores es lo que más llama la atención de los visitantes. Sobre este asunto, Carlos Van Zeller, consejero ejecutivo de Altri, explica que en los últimos dos años la inversión de la multinacional en las plantas de Biotek y Celbi para eliminar olores "ha sido de 10 millones de euros, lo cual no nos aporta ningún retorno económico ni existe ninguna legislación al respecto, pero responde al compromiso social que tenemos con el entorno".

Sofia Jorge, responsable de Sostenibilidad y miembro del consejo ejecutivo de Altri, también subraya el compromiso de la compañía con el medioambiente, "el agua que devolvemos al Tajo destaca por su elevado nivel de oxígeno, lo que resulta muy beneficioso para el río. Eso es algo que no hace nadie", insiste.

                      Complejo de Celbi en Figueira da Foz.
Visita a una de las salas de control de Celbi. EP

SEGUNDA JORNADA. Después de otras dos horas de viaje en el microbús, el grupo pernocta en el complejo de Praia d"el Rey, a escasos kilómetros de la ciudad de Óbidos. Allí se encuentran los viveros y el centro de biodiversidad de Altri.

Ivone Neves, directora de los Viveiros do Furadouro, y Mário Louro, técnico del vivero, guían una visita en la que explican la labor que se realiza en estas instalaciones en las que cada año se producen más de siete millones de plantas anuales certificadas. A escasa distancia, desde el centro de biodiversidad también se impulsa la formación de propietarios para optimizar sus plantaciones.

La parte final del viaje concluye con una visita a la planta de celulosa de Celbi, en Figueira da Foz. Con una producción anual de casi 800.000 toneladas de celulosa de papel, el Ceo de Altri, José Pina, insiste en el compromiso social y el respeto al medio ambiente como estandartes de la compañía.

En todo el entorno de la instalación, que se localiza a poco más de un kilómetro de la localidad de Leirosa y su playa, tampoco se perciben olores, aunque el impacto visual de las pasteras -en la zona hay otra factoría similar de Navigator- es evidente. En el caso de la planta de Celbi su chimenea de 80 metros de alto se eleva sobre un terreno totalmente llano.

No obstante, José Pina desvela que en el año 2023, Celbi no recibió ni una sola reclamación vecinal relacionada con su actividad industrial.

El alcalde de Vila Velha de Rodao asegura que nunca tuvieron problemas ambientales ligados a la fábrica

Cualquiera puede comprobar que la actividad industrial aquí está integrada en el día a día

El alcalde socialista de Vila Velha de Rodao, Luis Miguel Ferro Pereira, explica cómo, a su juicio, ha afectado a la villa la presencia de la celulosa de Biotek.

¿Cuándo se instaló la factoría en la localidad?
La factoría se instaló aquí en el año 1974, hubo un periodo de pocas inversiones y pasó por momentos muy complicados por la pérdida de competitividad. Cuando Altri se hizo con las instalaciones en el año 2006 inició un conjunto de inversiones tanto a nivel industrial como medioambiental. Estamos hablando de unos 130 millones de euros, en el caso de Altri, que se suman a las que también realizaron las otras compañías con plantas de pasta de papel en la zona.

¿Cómo influye esta industria en el empleo?
Estamos hablando de la creación de unos 300 puestos de trabajo en los últimos años, con una tasa de desempleo nula tanto en este como en los municipios vecinos. El pleno empleo se ha convertido así en un paradigma de esta comarca y gracias a ello los jóvenes ya no tienen que emigrar, lo contrario de lo que sucedió a muchos de mi generación.

¿Es posible la convivencia de esta actividad industrial con otros motores económicos?
En nuestro caso el turismo es también uno de los principales motores económicos y en este ámbito también se están produciendo inversiones. Prueba de ello es la inaguración de un hotel que fueron tres millones de inversión. De esta manera, se está produciendo una especie de turismo industrial durante la semana al que se une un turismo de fin de semana.

¿Cuál es el perfil de ese turista al que llama de fin de semana?
Son personas atraídas por el turismo de naturaleza, que buscan realizar todo tipo de actividades al aire libre, desde deportes acuáticos a rutas de senderismo.

¿Cuál ha sido la aceptación social de la fábrica entre los vecinos?
En el pasado la fábrica tuvo algunos problemas y probablemente esa convivencia no sería posible a día de hoy. En la actualidad, con las inversiones que se han realizado a partir de 2008 la percepción de la fábrica es totalmente diferente. A nivel ambiental tiene unas enormes exigencias y su política de transparencia también da una gran confianza a toda la vecindad. Realmente, a todas las personas que tuvieran dudas sobre la relación de la fábrica con los vecinos les invitaría a visitar Vila Velha en cualquier momento de la semana y ver que esta actividad industrial está perfectamente integrada en nuestro día a día.

¿Hubo algún problema ambiental ligado a la actividad de la fábrica?
Los problemas ambientales vienen ligados al bajo caudal con el que viene el río desde España y también los hubo en Abrantes. Pero en este municipio nunca tuvimos ninguno ligado a la fábrica.