Bombones con un toque personal

Doces da Ulloa, una firma monterrosina dedicada a su fabricación artesanal, extiende su prestigio por Galicia y España a través de su creatividad y la excelente calidad de sus chocolates
Interior de la tienda Doces da Ulloa. CARBALLEIRA
photo_camera Interior de la tienda Doces da Ulloa. CARBALLEIRA

Centenares de bombones artesanales salen a diario del obrador Doces da Ulloa, una pequeña empresa familiar de Monterroso especializada en chocolates, cuya fama se extiende por Galicia y que, además, cuenta con una buena cartera de clientes en distintos puntos de España. Beatriz Carnero y su hija, Beatriz Vázquez, iniciaron su proyecto en 2006. En principio se plantearon dedicarse a la pastelería tradicional, "pero pronto optamos polos bombóns e o chocolate. É un traballo delicado, pero apaixoante, pois tes que probar con distintas mesturas para atopar os sabores que buscas", afirma Beatriz Vázquez.

Comenzaron con la elaboración de bombones de chocolates blancos, negros y con almendra. El cuidado de la materia prima, importada de Bélgica, era y es un factor esencial para el resultado final "no que buscamos un produto singular, que non hai na redonda", indican. No solo elaboran una amplia gama de bombones con distintos chocolates o almendra triturada, sino también de sabores, como los de fresa, naranja o limón. Hacen también tabletas o dulces de chocolate, de formas variadas y que personalizan para eventos como el Día del Padre, cumpleaños, bodas o comuniones o regalos. No faltan en la oferta los bombones sin azúcar "e ningún dos nosos produtos ten gluten, nin aditivos, como sucede con moitos bombóns que se venden nos supermercados", dice Vázquez. Las pedras da Ulloa, de chocolate y almendra, gozan de merecida fama.

Doces da Ulloa es una apuesta por la bombonería de autor, enfocada a la venta al por mayor, "aínda que a demanda de particulares animounos a abrir unha pequena tenda. Xunto ás vendas por internet, hai xente que coñece o noso traballo e viaxa ata aquí desde distintos puntos de Galicia, desde A Mariña ata Pontevedra", dicen las propietarias del negocio. El área de Santiago es la de mayores ventas a clientes en la comunidad gallega, mientras que en el ámbito estatal tienen un importante volumen de pedidos de Cantabria. Antes de la pandemia vendían pequeñas cantidades en el extranjero, pero ese mercado está ahora parado.

Este trabajo artesanal resulta exigente. "Hai que fabricar entre 500 e 700 kilos de bombóns semanais de xeito manual para atender os pedidos e,á súa vez, manter a variedade e personalización da nosa produción", explica Beatriz García.

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