Altri comparte la recreación virtual de su factoría de Palas: "Estará integrada en el entorno natural"

La pastera difundió imágenes del complejo que proyecta en Palas, con 61 hectáreas de árboles autóctonos como "cinturón verde". El Coag cree que "non se acomoda ao territorio"
Recreación virtual de la planta de Greenfiber (Altri), en Palas de Rei. EP
photo_camera Recreación virtual de la planta de Greenfiber (Altri), en Palas de Rei. EP

La compañía lusa Altri, a través de su filial Greenfiber, difundió este viernes la recreación virtual de la fábrica de celulosa y fibras textiles que pretende instalar en Palas de Rei, una planta que, según defendió la empresa, será "un ejemplo de integración en el entorno natural" donde se proyecta. En el boceto, en el que trabajaron más de 200 personas, se pueden ver todas las infraestructuras que compondrán el complejo, desde la chimenea de 75 metros de altura hasta las dos zonas de almacenamiento de madera, pasando por la planta de evaporación, la de caustificación, la de lyocell, la línea de fibras celulósicas, la máquina secapastas, los turbogeneradores o los espacios destinados a tratamiento de aguas y de efluentes y la sala de paneles eléctricos, alejados de la zona de fabricación.

Desde la firma no dudan en destacar las 61 hectáreas de árboles autóctonos que, según dicen, actuarán como «un cinturón verde» que contribuirá a la "integración" de la factoría en el entorno. En este sentido, recuerdan que el estudio paisajístico del proyecto Gama, al que prevén destinar 850 millones de euros y esperan recibir unos 250 de fondos europeos, "se llevó a cabo siguiendo las recomendaciones de la Unesco", pues el Camino de Santiago se encuentra a solo tres kilómetros de los terrenos, y que todas las instalaciones del complejo se distribuyeron con el objetivo de "minimizar el impacto visual y de olores", aprovechando zonas deprimidas para levantar aquellas edificaciones de mayor altura o más voluminosas.

Desde Altri insisten en que, siguiendo las recomendaciones de biólogos, científicos e investigadores, se tomaron "todas las medidas necesarias" para preservar las especies autóctonas y de especial protección presentes en la zona donde se proyecta la planta, limítrofe con la ZEC Serra do Careón. Entre las medidas a las que se refieren, hablan del traslado del punto de devolución del agua tratada al río Ulla a varios kilómetros de distancia, para "mantener el balance hídrico de la masa de agua", o la reserva de áreas específicas dentro de la poligonal para "favorecer el crecimiento y preservación de especies singulares".

Recreación virtual de la planta de Greenfiber (Altri), en Palas de Rei. EP
Recreación virtual de la planta de Greenfiber (Altri), en Palas de Rei. EP

En cuanto a las afecciones a los vecinos, aseguran que las canalizaciones de agua y electricidad se instalarán bajo tierra, por lo que las fincas se verían afectadas "de forma parcial y puntual" durante las obras.

La compañía lusa, que junto a Greenalia promueve Greenfiber, agrega que su proyecto será "una planta única en el mundo" y que "no hay ningún otro tan innovador y eficiente medioambientalmente".

Los arquitectos alegan

El periodo para alegar contra el Estudio de Impacto Ambiental del proyecto Gama terminaba el pasado miércoles y, antes de rematar el plazo e incluso después, las entidades que presentaron sus escritos se fueron manifestando en cascada. La última fue el Colexio de Arquitectos de Galicia (Coag), que reclama más información acerca de una iniciativa que "non se acomoda ao modelo de desenvolvemento territorial que Galicia precisa e que vimos defendendo nos 50 anos da nosa historia".

El ente considera que el modelo de desarrollo industrial se debe hacer con "criterios de sustentabilidade, defensa do medio ambiente e integración dos proxectos económico-empresariais no conxunto de valores e tradicións sociais, culturais, paisaxísticas e etnográficas", y no apostando por "unha alteración radical".

Lamentan así mismo las "dúbidas" que arroja sobre el cumplimiento de las directrices de ordenación del territorio y las "contradicións acerca dos seus supostos beneficios", ya que el proyecto apuesta por una industria "de primeira transformación", basada en la elaboración de pasta de celulosa, y no avanza en la "circularidade nin completa o ciclo da madeira". Agregan que fomentar el cultivo de una especie que consume un importante volumen de agua, junto a las elevadas necesidades hídricas que requiere la planta, "comprometen a aposta polo ciclo integral da auga".

Por último, se refieren al Camino. Afean así que "non se teña recabado previamente o impacto do proxecto na consideración desta ruta como Patrimonio da Humanidade", y recuerdan que en Galicia hay suelo industrial «de calidade, baleiro ou en transformación» susceptible de acoger esta iniciativa.