¿Quién aceleró más nuestro agro, Lamborghini, Ferrari o Pasquali?

Los pequeños tractores entraban y salían de las pequeñas parcelas sin concentrar y de los reducidos establos de las vacas de leche pero también eran los más manejables para mecanizar mínimamente los viñedos. No solo los Barreiros, Ebro o John Deere sacaban trabajo, los "tractoriños" de ruedas iguales y las primeras segadoras fueron una gran herramienta en los prados y la labranza. Los Pasquali italianos y los Agria vascos se siguen vendiendo.
Jaime Ramallal continúa usando su Pasquali en Augaxosa (Riotorto). D.V.
photo_camera Jaime Ramallal continúa usando su Pasquali en Augaxosa (Riotorto). D.V.

Dice Benjamín Ramallal Rozas, vecino de Augaxosa (Riotorto) también conocido como Comendeiro, que "Galicia comezou a tirar para arriba cando se empezou a vender o leite, porque aínda che daba algo". Se jubiló hace mucho y de su granja con treinta y pico vacas ahora apenas ceba un ternero para comer y se ha quedado con el pequeño tractor que le ayudó en muchas fatigas del campo. Sí, efectivamente, es uno de aquellos pascuales que, sobre todo en color amarillo, un día tomaron las pequeñas o empinadas fincas galaicas acarreando heno, estiércol, nabos, o arando la huerta y la viña. Todavía se vende hoy en día, muy modernizado por otro fabricante, en concesiones como la de José García Calvo, de Baralla

"Tiven dous John Deere pero pisaban moito e para labrar patacas nun pedacín de terra nada mellor ca lixeiros e xeitosos tractores. Este compreino en 1982 e veu novo de Cereijo, en Lugo, con dous arados e un gradón, creo que me custara todo algo máis de 350.000 pesetas", recuerda Comendeiro. Ahora lo engancha en su finca a un carro de vacas de factura local pues se lo hizo Vicente Varela en el cercano valle de San Adriano (Lourenzá). Era una época de gran impulso agroganadero en el que también compró a Talleres Arango de A Pontenova el remolque homologado para el John Deere de 170 CV con el que todavía baja leña del monte. 

Invirtió en "enroladora e encintadora" del forraje, también en tierras, pero no quiso meterse a más porque, a su juicio, lo ideal es producir con poco gasto. "Para que quería 50 ou 60 vacas se tiña que comprar fóra a alimentación?". Rechazó el mundo de los concentrados y siguió produciendo con calidad y bajo las exigencias de la Central Lechera Asturiana

El Pasquali lo conserva para los pequeños trabajos de ahora y tampoco tuvo que volver con el a Lugo: "Púxenlle dirección hidráulica, que non a traía, e fun a un taller en Trabada cando me fixo falta pero agora só traballa con coches, co cal habería que ir a San Tirso de Abres ao taller dos Cancelos se avaría". Y añade sobre el pequeño tractor de 32 CV que "con isto só quedamos o vellos". De hecho, no tiene ni sincronizadas las marchas, cuando su principal competidor, el Agria "algo máis pesado e estable para arar", sí tenía mejores relaciones adelante y atrás. Otra máquina aún más básica podría considerarse el tractocarro Pasquali, con 2 ejes para todo.

Frontal de un Pasqualia actual. D.V.
Frontal de un Pasqualia actual. D.V.

Pero no solo había los "pascuales" de Pasquali y Agria junto a los mayores Barreiros, Ebro o los John Deere que se fabricaban en Getafe (Madrid). Arar la viña hace 40 años era perfectamente posible con un Lamborghini. Al fin y al cabo, la marca de superdeportivos había comenzado en 1948 introduciéndose en las cuatro ruedas fabricando primero tractores y sus productos, italianos, también llegaron a España.

Y los toros de Lamborghini

Los tractores Lamborghini todavía llevan el emblema del toro en el morro y se publicitan con "su estilo audaz, su rendimiento, el diseño y el atractivo exclusivo". Es una historia de dominio público que antes fue la agromecánica  y después vinieron supercoches como los Mihura, Gallardo, Countach, Aventador, Veneno, Huracán, Murciélago, etc. cuando el modesto mecánico Ferruccio Lamborghini se percató de que los embragues que Enzo Ferrari montaba en sus deportivos rojos eran similares a los de sus tractores plateados. 

La rivalidad del lujo y el diseño entre ambas marcas de Sant'Agata Bolognese (Bolonia) y Maranello (Módena) no ha cesado desde entonces pero también existen los tractores Ferrari, casa aparte de la que fundara el mecánico Enzo. Officine meccaniche Ferrari SpA de Luzzara (Reggio Emilia) se creó en la Italia de la reconstrucción tras la Segunda Guerra Mundial y sacaba pequeños tractores de dos ruedas que luego serían articulados.

Del motor de un cilindro, 18 caballos y tres relaciones se ha pasado al Pasquali actual de 35 CV, ocho marchas y arco de seguridad

Hoy los Pasquali y los Ferrari agrícolas son el mismo tractor, fabricado por el grupo BCS, empresa fundada en 1940 por el ingeniero Luigi Castoldi y cuyas máquinas lograrían renombre en Galicia pues aquellas motosegadoras azules con las que empezó, eran tan necesarias o más que los pequeños tractores de ruedas iguales, a fin de darle un empujón al campo del agreste noroeste peninsular. Si Comendeiro quisiera uno de los nuevos Pascuali (o Ferrari), podría comprarlo en la cercana Maquinaria Moure, en el mismo Lourenzá. Hay de todo.

Por su parte, Lamborghini Tratori forma parte hoy de Società Accomandita Motori Endotermici (Same), cuyos tractores tienen menos glamour pero son muy conocidos en España. En nuestro entorno, los Same y los Lamborghini los vende por ejemplo Comercial Veiras, en Compostela

Las mecánicas agroforestales, como ocurrió con las carrocetas que copiaron mucho de la Autocarretta OM bresciana de 1931 —un derivado del vehículo militar de 1929 de la firma Ansaldo de Turín—, siempre han bebido mucho de las ideas italianas y en el caso de Pasquali Macchine Agricole, fundada en 1949 en Calenzano (Florencia) por Lino Pasquali, supuso todo un hito para la mecanización agrícola. Primero con su motocultor de finales de los años 50 del siglo XX y después con asiento, un eje más y dirección para integrar el remolque, hasta diseñar el económico tractor de cuatro ruedas, mejorado además dándole un menor radio de giro.

Algo muy importante en Galicia, por sus pequeños viñedos, o para los agricultores de montaña. Lo explica Comendeiro: "Logo fíxose a concentración parcelaria pero antes tiñamos fincas e cortes tan pequenas que cun tractor grande case nin podías recuar para saír delas, por iso o Pasquali era unha gran ferramenta". Algunos concesionarios como el de A Ramallosa, en la zona de viñedo pontevedresa, todavía comercializa hasta 27 anuales.

"Eran tractoriños de entre 35 e 75 CV, a maioría de motor diésel bicilíndricos de Lombardini. Eu xa os vendín de Comercial Cereijo -la empresa que fundaran los hermanos Ángel y Manuel Cereijo Díaz en la Ronda da Muralla de Lugo- e agora saen menos pero temos anos de 4 porque estamos nunha zona de moito tractor pequeno que poden representar ata o 90% do total, aínda que tamén nas viñas de Quiroga hai moitos", dice José García, desde Baralla. El que tiene expuesto, en el icónico color amarillo de Pasquali, ya es un tricilíndrico, pero también de 35 CV, aunque los hay hasta 115 CV.

"No seu día para as montañas, en Cervantes e Navia, eran útiles, aínda que foran perigosos polas costas que hai", indica. Claro que el Pasquali actual es "totalmente diferente" en varios aspectos pues trae arcos de seguridad, antivuelco. "Agora é como ir nun coche dos bos pois para andar a 30 km/h xa dispón de dúas palancas de marcha centradas e oito velocidades, cando antes só tiña 3", explica. Aunque disponen de toma de fuerza e inversor, no sirven para engancharlos a aperos muy pesados, como máquinas de forraje o cisternas de purín. 

José García vende los Pasquali en Baralla. JG
José García vende los Pasquali en Baralla. JG

Eran tan manejables que la confianza solía exceder sus capacidades y cree que muchos vuelcos con los antiguos Pasquali ocurrían al arriesgar más de lo razonable. En todo caso, y a pesar de las muchas marcas que hoy fabrican tractores pequeñitos e incluso cabinados, tiene clientes muy fieles: "Recollín un do ano 1979 que lle vendera a un cliente en 290.000 pesetas e co mesmo equipo e cabalos lle vendín un moderno en 21.000 euros", indica José, sobre la utilidad que conserva este vehículo en la pequeña labranza o como tractor frutero. 

Agria, la competencia española

La primera competencia para Pasquali llegaría con Agria Hispania, fundada en 1958 por empresarios vascos y la alemana Agri Werke GmbhH. Al principio importaba  y luego comenzó  a ensamblar motoazadas y motocultores en Amorebieta (Vizcaya), desligándose definitivamente de la matriz germana para hacer sus propios tractores articulados y venderlos al extranjero, sobre todo en Sudamérica. Y sigue fabricando en su sede vasca.

Era fácil distinguir en el campo los Agria en color naranja de los Pasquali, sobre todo pintados en amarillo, aunque también había Agria primitivos en amarillo o verde. Ambos sin cabina donde guarecerse del sol y la lluvia. Las granjas lácteas usan ahora todo tipo de palas y aperos para abastecerse de forraje, empujar y sacar los estiércoles y purines fuera de las naves, pero en los tiempos en que ni siquiera había carreteras rurales decentes, los pequeños tractores con sus primitivos acoples aliviaron la faena agrícola, aunque fuera con tracción simple.

Segadoras, rastrillos mecánicos, volteadoras, esparcidoras... todos los adelantos buscaban un buen eje de transmisión y los más potentes tractores de doble tracción se han ido imponiendo. Hasta hoy, cuando los enormes Valtra despejan la nieve de la las carreteras desde Becerreá. Pero todo depende del uso que se le vaya a dar y el terreno a trabajar. En muchas ocasiones la elección era entre tirar con un Pasquali articulado de dos tracciones y gran agarre o un Agria con transmisión a un eje pero rígido y estable. En cuanto a las averías, eran bastante fáciles de reparar ambos.

"Hoxe son fiables pero máis blandos —dice José García, que vende el modelo Siena 35 RS—, porque tamén traen moitas máis cousas e comodidades xa que os primeiros eran moi rústicos". Y tanto porque el monocilíndrico Pasquali 945 de 18 CV  producido en los años 70 podía arrancarse con cuerda en una toma en el morro. 

Los pequeños tractores de ruedas iguales vienen ahora con arco de seguridad y aperos modernos
Los pequeños tractores de ruedas iguales vienen ahora con arco de seguridad y aperos modernos. D.V.

El modelo 996 articulado de 25 CV de los 70 fue muy apreciado y tampoco tenía arco de seguridad o cabina. En los 80 produjo el 99, también de doble tracción. Lo dicho, Lamborghini sacó el deslumbrante toro Mihura mientras Pasquali puso a andar las vacas pintas.

Plan Renove 2024

La ganadería ha cambiado radicalmente desde la época de bonanza de los pequeños tractores articulados, que resisten dentro de los invernaderos que antaño no había, en las grandes plantaciones de frutales y para la preparación de algunas siembras, muchas de ellas hortícolas de autoconsumo. Hoy lo que falta es gente en los pueblos, en una sangría que se remonta a finales del siglo XIX y principios del XX cuando salía gente por miles todos los meses hacia América.

Esas historias de la emigración y sus secuelas pueden contarlas Ramallal y García. "Cambiou todo —dice este—, cando empecei a vender a segadora de tres rodas de BCS, deixábaa nunha aira e aos poucos minutos estaba cuberta de nenos, mentras que agora podo descargar unha e só vexo móbiles... e que non se vaia mancar o patrón da casa". Las de peine han quedado relegadas a labores de limpieza pues modernos tractores alcanzan unos rendimientos mucho mayores con las rotativas.

Es difícil hacer un cómputo de maquinaria lucense activa pues en las estadísticas pueden figurar como de alta tractores o aperos ya casi olvidados en un galpón. 

De cara a la convocatoria de ayudas del Plan Renove 2024 cuya publicación está prevista que se realice entre los meses de junio y julio, el Consejo de Ministros aprobó recientemente un real decreto a propuesta del Ministerio de Agricultura, modificando las bases reguladoras para la concesión de estas ayudas estatales directas a la modernización de equipos y maquinaria para prácticas más sostenibles con el medio ambiente. Habría que achatarrar la antigua para reducir las emisiones de CO2, amoníaco y partículas, mejorando la eficiencia energética. 

20.000 euros de subvención

Se incluyen equipos para el mantenimiento de cubiertas vegetales y se subvencionará el relevo de tractores, equipos de recolección, de aplicación de fitosanitarios y fertilizantes,  de mantenimiento de cubiertas, cisternas automotrices para la aplicación localizada de purines, equipos de manipulación y carga, trituradoras de residuos vegetales, sembradoras directas o abonadoras. Son subvencionables los cultivadores, gradas, arados de cincel o arados intercepas. Veinte mil euros máximo la subvención máxima para sembradoras y cisternas de purines (6.000 para las inyectadoras) y 3.000 para las trituradoras. El decreto especifica que para renovar tractores estrechos antiguos "se entenderá como fecha de exigibilidad el 2 de julio de 1993".

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