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Un fotógrafo denuncia un ataque policial a la libertad de expresión

''No sabe dónde se encuentra el equipo fotográfico que le requisaron cuando le detuvieron el pasado domingo, 19 de septiembre, y aún está a la espera de que le devuelvan la cámara confiscada tras su anterior arresto el 24 de julio''. Así empieza explicando en un comunicado el periódico Diagonal la situación que vive uno de sus fotógrafos, Edu León, tras pasar dos días en comisaría por tratar de documentar el domingo pasado una carga policial contra un grupo de ciudadanos ecuatorianos en la madrileña Casa de Campo. El martes por la tarde recuperó su libertad acusado por la policía de ''atentado a la autoridad'' y ''amenazas'', aunque la magistrada del juzgado de instrucción número 17 de Plaza Castilla, que se encontraba el día 21 de guardia, ha reducido estos cargos al de ''resistencia a la autoridad''.

Estos hechos no han pasado desapercibidos para varias asociaciones de profesionales del periodismo y defensores de la libertad de expresión y el derecho a la información. La Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) acaba de emitir un comunicado en el que pide a las fuerzas de seguridad que ''faciliten y respeten el trabajo de los informadores gráficos''. Tanto la FAPE, como la Asociación Nacional de Informadores Gráficos de Prensa y Televisión (ANIGP-TV), el Foro de Organizaciones de Periodistas (FOP) y UPIFC Sindicat de la Imatge han manifestado su ''preocupación'' por los obstáculos que encuentran los reporteros gráficos a la hora de fotografiar operativos policiales en espacios públicos. ''Es la tercera vez que me detienen por desarrollar mi labor profesional, aunque yo entiendo que este no es un ataque contra Edu León, contra mí como particular, sino contra la sociedad, a la que se le impide de nuevo una constatación veraz de la información'', explica León.

Carga policial en la Casa de Campo
El pasado domingo, señala el periódico quincenal de actualidad crítica, ''como es habitual en algunos parques de Madrid'', en la Casa de Campo se habían reunido decenas de ciudadanos ecuatorianos para almorzar y socializarse. Según varios testigos, la Policía Municipal irrumpió en el lugar y procedió a identificar a varias de las personas presentes y a requisar la comida que allí se vende. En consecuencia, según esos testigos, algunas personas comenzaron a lanzar botellas y otros objetos contra la policía. Ésta cargó contra todos los presentes y en pocos minutos llegaron refuerzos.

Edu León, conocido por su trabajo de documentación de lo que Diagonal tilda de ''controles discriminatorios realizados por los cuerpos policiales'', fue informado de lo sucedido y se presentó en el lugar para trabajar. El periodista se identificó ante los agentes, quienes, tras reconocerle como reportero de otras actuaciones policiales con migrantes, ''le incautaron su equipo fotográfico y le agredieron'', según atestigua una compañera que también denuncia que fue víctima de malos tratos por parte de la policía.

El fotógrafo pasó dos noches consecutivas en comisaría con las otras tres personas ecuatorianas detenidas. En la tarde del lunes, decenas de personas, en su mayoría fotógrafos de prensa, se concentraron para protestar por la detención del compañero y para reclamar su derecho a la libertad de prensa en el desarrollo de su trabajo. ''No existe un protocolo de actuación policial con los periodistas y eso genera abusos de poder. En muchas ocasiones, lo que sucede es que los reporteros se autocensuran, borran fotos para no tener problemas'', indica León.

El periodista gráfico de Diagonal, que, según refleja su parte médico, presentaba ''marcas en el cuello y en la cara en el momento de su detención'', denuncia: ''Las tres personas ecuatorianas que fueron arrestadas conmigo también sufrieron malos tratos. Eran una mujer y dos hombres. La mujer tenía moretones en la cara y me contó que le pegaron en la patrulla de la policía. ¿Quién se entera de esos abusos?''.

Exposición Fronteras Invisibles
Junto con sus compañeros Olmo Calvo y David Fernández, también coordinadores de fotografía en el periódico madrileño, León se ha dedicado ''a poner la cámara delante de escenas que habitualmente no cuentan con testigos: redadas y controles cotidianos de identificación discriminatorios''. Este es el trabajo de documentación que recoge la exposición Fronteras Invisibles que este jueves se ha inaugurado en el Centro Cultural Lucero, en Madrid, con el objeto de ''hacer visibles a las personas a las que la policía obliga a identificarse únicamente por su condición de migrantes a quienes se reconoce por sus rasgos físicos''.

''Los medios de comunicación somos responsables y contribuimos definitivamente a la imagen social de los migrantes, no podemos eludir este deber'', concluye León.

Un fotógrafo denuncia un ataque policial a la libertad de expresión
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