La salud no se va de vacaciones nunca

Golpes de calor, virus gastrointestinales, resfriados o colesterol pueden aguar la fiesta si no se atienden
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photo_camera Refrescarse y hacer ejercicio moderado son hábitos saludables.

Los excesos se pagan tanto en invierno como en verano, con la diferencia de que en épocas relajadas suelen ser más frecuentes. Para que la resaca de la vuelta al trabajo sea solo emocional, es necesario tener presente que la salud no se va de vacaciones y hay que cuidarla siempre.

Las dolencias más comunes del verano son los virus gastrointestinales, los resfriados o los golpes de calor. Pueden evitarse con unas pautas básicas.

Gonzalo Valdés Acitores, farmacéutico de Lanier Pharma, llama la atención sobre el colesterol, que afecta a una gran parte de la población y agrava estos problemas de salud. Recuerda que más del 50% de los españoles adultos tienen niveles de colesterol altos. Este dato es alarmante si se tiene en cuenta que, según una encuesta de la Fundación Española del Corazón, siete de cada diez personas nunca se han hecho una revisión de colesterol.

El experto de Lanier Pharma explica que el colesterol es uno de los factores que agravan los golpes de calor y que incrementa el riesgo de sufrirlos. Para reducir el colesterol recomienda ajustarse a la dieta mediterránea, con predominancia de platos livianos y frescos, con muchas verduras, cereales integrales, fibras, frutos secos, pescados y huevos. Eliminar el tabaco y el alcohol es siempre un buen consejo, así como realizar ejercicio y reducir el exceso de peso.

Para evitar los golpes de calor, Gonzalo Valdés recomienda reducir la exposición al sol en las horas centrales del día, cubrirse con ropa ligera, gorros y gafas de sol, así como cuidar la hidratación y no abusar de las comidas grasas o muy calientes.

Virus gastrointestinales

Las enfermedades gastrointestinales son frecuentes en verano. Están provocadas por virus, parásitos o bacterias que pueden encontrarse en alimentos

El calor acelera la descomposición de cualquier alimento, por lo que hay que extremar las precauciones a la hora de consumirlos, cuidar la refrigeración y lavar bien las frutas y verduras.

Lavar las manos con frecuencia y siempre antes de comer es fundamental. Así como no beber agua de procedencia dudosa. Preferiblemente debe ser hervida o embotellada.

Para recuperarse de una dolencia gastrointestinal hay que mantener una hidratación adecuada, reducir la ingesta de sólidos durante uno o dos días y evitar el consumo de alcohol, grasas, picante y nicotina.

Resfriados

Gonzalo Valdés Acitores apunta, por otra parte, que es posible sufrir una gripe en verano, pero lo más común son los resfriados.

El motivo más frecuente para coger un resfriado en esta época son los cambios de temperatura, al pasar del calor exterior a lugares con aire acondicionado. Las mucosas nasales se irritan con el aire acondicionado y esto facilita la entrada de virus. La ropa de baño mojada o el exceso de bebidas heladas también favorecen este tipo de procesos.

El experto en Farmacia de Lanier Pharma advierte que los resfriados en verano son difíciles de curar porque "con el primer indicio de mejora la gran mayoría se descuida y no culmina el proceso de recuperación, lo cual conlleva una posterior recaída".

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