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La mujer se libera

Patricia Pontón, con una reproducción de la pelvis y la vagina, y algunos juguetes sexuales. VICTORIA RODRÍGUEZ
Patricia Pontón, con una reproducción de la pelvis y la vagina, y algunos juguetes sexuales. VICTORIA RODRÍGUEZ
Las ventas de succionadores de clítoris se han disparado. La revolución sexual femenina es un fenómeno imparable

LOS SUCCIONADORES de clítoris están revolucionando el mundo de los juguetes eróticos. Su demanda se ha disparado en los últimos meses y han sido el regalo estrella de las pasadas Navidades. Pero este fenómeno, más que una mera moda, destapa una tendencia de importancia trascendental: la mujer comienza a preocuparse por sí misma, su bienestar y satisfacción, y se coloca en el centro de las relaciones sexuales.

El boom de los succionadores es paralelo al empoderamiento femenino, que llega al sexo, aunque tímidamente, y va ganando terreno a la tradicional concepción masculina del placer. La mujer avanza con pasos pequeños, pero firmes, y sin intención de retroceder ni para tomar impulso.

Los especialistas en juguetes sexuales confirman este fenómeno. Julio César Marcos es el propietario del sex shop lucense ¿Te apetece? ¡Atrévete!. Él explica que el succionador más demandado es el Satisfyer Pro 2, un modelo que se ha hecho popular en internet por proporcionar orgasmos en tan solo dos minutos. "Lleva siete años en el mercado, así que no es un producto nuevo, pero sus ventas se han disparado desde octubre pasado, cuando comenzó a popularizarse en las redes sociales".

Julio César Marcos apunta que "en la tienda de Santiago vendimos 50 al día en la época de Navidad. En Lugo menos, pero también fueron muchos. En el Black Friday se registró otro pico de ventas y esperamos más para el Día de los Enamorados". En previsión de ello, han hecho acopio de suficientes aparatos.

Julio César Marcos, en su tienda de Lugo con varios modelos del succionador de clítoris Satisfyer. VICTORIA RODRÍGUEZ
Julio César Marcos, en su tienda de Lugo con varios modelos del succionador de clítoris Satisfyer. VICTORIA RODRÍGUEZ
 

Este comerciante explica que el Satisfyer es solo un modelo de los muchos succionadores que existen en el mercado, pero su uso se ha hecho viral por su popularidad en internet. De hecho, es uno de los productos más demandados en Amazon.

Además del apoyo de los youtubers, el Satisfyer tiene a su favor un precio asequible. Se puede comprar por entre 20 y 100 euros, dependiendo del modelo, y resulta más barato que su directo competidor, el Sona de la marca Lelo.

Ambos han servido como bandera para esta singular revolución sexual, que destierra los vibradores con forma de pene e impone un placer femenino controlado por la mujer, a su medida y en función de sus gustos.

Los vendedores de juguetes sexuales detectan una mayor apertura en sus clientas

Al margen de que el juguete elegido sea uno u otro, los especialistas del sector destacan la importancia de esta tendencia para normalizar la sexualidad femenina y eliminar tabúes que hasta el momento entorpecían el avance de la mujer en el terreno íntimo.

Julio César Marcos apunta, en este sentido, que "todavía son pocas las mujeres que entran sin complejos en un sex shop. Productos como el Satisfyer ayudan a que pierdan el miedo. Algunas entran por primera vez porque vienen a preguntar por eso en concreto, se animan a echar un ojo y descubren otras cosas".

En todo caso, confirma que en los últimos tiempos ha detectado una tendencia muy positiva que implica un empoderamiento femenino indudable. "Cada vez vienen más chicas solas, hablando de sexo con naturalidad e interesándose por conocer las novedades que ofrecemos. Eso antes era impensable".

Estos aparatos pueden ayudar a tratar algunas patologías femeninas

FISIOTERAPIA. En esta apreciación coincide la fisioterapeuta Patricia Pontón, especialista en el tratamiento de patologías femeninas. Ella también ha detectado una mayor apertura en sus clientas. "Llevo muchos años tratando problemas de suelo pélvico y ahora percibo que las mujeres se abren mucho más. Antes, si preguntabas si se masturbaban decían siempre que no. Ahora, lo afirman con naturalidad e incluso te explican que utilizan esto o aquello para disfrutar más".

Patricia Pontón no utiliza succionadores de clítoris en sus sesiones de terapia, pero los considera adecuados para facilitar la relajación y la circulación sanguínea en la zona pélvica. "Para los problemas de suelo pélvico, tener orgasmos es buenísimo y los succionadores ayudan a ello, pero ojo, porque para que la masturbación sea efectiva a nivel terapéutico debe ser lenta y trabajada. Con tres minutos no se consigue el nivel de lubricación y circulación sanguínea que se necesita y el proceso no tiene el mismo efecto".

Y precisamente esa inmediatez es una de las cualidades que destacan los defensores del Satisfyer, además de la intensidad de las sensaciones que provoca.

Patricia Pontón, con una reproducción de la pelvis y la vagina, y algunos juguetes sexuales. VICTORIA RODRÍGUEZ (2)

Patricia Pontón lo ve adecuado para un momento concreto, para un instante en medio del ajetreo diario, pero "siempre que eso no se convierta en la práctica sexual habitual, porque el sexo es algo más que el coito o un orgasmo rápido". En todo caso, asegura que "me encanta esta moda porque se habla de orgasmo femenino".

Esta tendencia ayuda a que las mujeres se autoexploren, se conozcan mejor y tomen conciencia de algunos problemas. "Es importante que identifiquen situaciones anormales y pierdan el recelo a comentarlas. Por ejemplo, debe quedar claro que el sexo no duele y si es así hay que buscar el motivo", apunta la fisioterapeuta.

Los problemas de incontinencia urinaria son otra constante en la población femenina. Tampoco son normales, pueden tener versas causas y en la mayoría de los casos tienen solución.

Patricia Pontón indica también que esta mirada a su interior ayuda a la mujer a reconocer los cambios que se producen en la sexualidad a través de los años, un proceso natural que se disfruta más desde una consciencia plena: "La sexualidad evoluciona con la edad y es importante tomar conciencia de lo que ocurre. Un aceite, una vela, un olor... cualquier detalle puede ser un juguete sexual".

El grueso de las críticas que estos aparatos reciben en las redes sociales proceden del sector masculino

EL HOMBRE DESCONFÍA. La revolución sexual femenina que han desatado los succionadores de clítoris es vista con cierto recelo en el sector masculino. Los hombres tienen juguetes equivalentes, pero muchos no ven con buenos ojos que las mujeres se independicen a la hora de buscar placer.

La mayoría de las críticas que estos aparatos reciben en las redes sociales proceden del sector masculino, algo que también ha podido constatar la fisioterapeuta. "Los succionadores están provocando preocupación en algunos hombres, que se sienten apartados e intimidados por el aparato. El objeto en cuestión deja de tener forma de pene y se dan cuenta de que ellos ya no son imprescindibles".

Pero esa no es exactamente la intención de las mujeres que lo usan y tienen pareja. La mayoría asegura que es una fuente de placer muy potente para la masturbación en solitario, pero también una opción más para el disfrute en pareja. No ven motivos para que los hombres se preocupen, aunque reconocen que estos aparatos les otorgan una independencia que les gusta.

Y en realidad, de eso se trata, de que guste. La sexualidad femenina está necesitada de apoyos para avanzar en su liberación. El Satisfyer lleva años en el mercado, pero fue necesario que alguien lo popularizase en internet para que las mujeres viesen sus posibilidades y se agarrasen a él como a una tabla de salvación en medio de un océano en el que hasta ahora han seguido el rumbo marcado por los hombres.

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