Una profesora de Química lucense gana el premio 'A ciencia en imaxe'

Pilar Vázquez se llevó el galardón por una foto en la que compila matraces en una gota de agua
La imagen 'Unha pinga de ciencia', ganadora del concurso. PILAR VÁZQUEZ TATO
photo_camera La imagen 'Unha pinga de ciencia', ganadora del concurso. PILAR VÁZQUEZ TATO

La profesora de Química del Campus de Lugo de la USC, Pilar Vázquez Tato, se ha hecho con el galardón A ciencia en imaxe por una fotografía en la que condensa todo el poder de la ciencia en una simple gota de agua.

En apenas unos milímetros de capacidad, la docente lucense ha logrado reflejar cinco coloridos matraces llenos de colorantes químicos. Una obra que llama la atención y que ha sido la escogida por el jurado del galardón cuyo segundo puesto fue para Enaitz Busto Ziarreta por A curiosidade matou á mosca.

"Mucha gente me pregunta si la foto es real. Sí, lo es. No podría hacerla con Photoshop ni aunque quisiera. Para mí es más complicado entender esta aplicación que la química", bromea Vázquez al ser preguntada por su creación. La profesora, que es una veterana en este premio en el que quedó finalista en varias ocasiones, confiesa que este año escogió esta temática porque precisamente están trabajando en clase con compuestos que permiten formar agua

Pilar Vázquez Tato. EP
"Mucha gente me pregunta si la foto es real. Sí, lo es. Para mí es más complicado entender el Photoshop que la química"

Para dar vida a su original imagen utilizó únicamente tres elementos: su cámara, una aguja y los matraces con colores llamativos. "El agua tiende a formar gotitas esféricas. Cuando la gota se adhiere a un objeto, en este caso la punta de una aguja hipodérmica, la forma esférica se deforma debido a la viscosidad y las fuerzas intermoleculares que la mantienen adherida a la superficie", explica. De este modo, la refracción de la luz hace que las gotitas se comporten como una auténtica lupa, y al mirar a través de ellas se observa una imagen invertida.

Para darle más sentido a la escena, la docente que lleva desde el año 1987 dando clase en Lugo, optó por un pequeño truco: darle la vuelta a los frascos para que se vieran mejor. Y para lograr la nitidez utilizó un objetivo macro y una secuencia de fotos. Y es que esta química es una gran amante de la fotografía. "Me gusta desde siempre, un día me compré una cámara y decidí aprender por mi cuenta. Me entusiasma", dice, aunque confiesa que no tanto como la ciencia de la materia.

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