La ley animal desata la polémica

La intención es buena, proteger a los animales, pero la forma suscita rechazo de sectores tan diversos que da que pensar
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photo_camera La nueva ley limita las especies con las que se puede convivir como mascotas y prohíbe los animales exóticos. EP

La Ley de Protección, Derechos y Bienestar de los Animales ha tropezado antes de echar a andar. Todavía no ha entrado en vigor y ya se ha ganado las críticas de colectivos tan diversos que hacen sospechar de la coherencia del texto. No convence a nadie. Ni a quienes piden una mayor protección para los animales, ni a quienes se ganan la vida con ellos, ni a quienes los tienen en sus casas.

Paralelamente a la ley de protección animal se está llevando a cabo una reforma del Código Penal con el fin de endurecer las penas por maltrato animal. Pues también este procedimiento ha sido puesto en duda por el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), que ha emitido un informe crítico con unas medidas que considera ineficaces para el objetivo que pretenden y desproporcionadas, pues algunas de las penas propuestas por maltratar a un animal superan en algunos casos a las del maltrato a personas.

El CGPJ duda de la efectividad de la reforma del Código Penal para castigar el maltrato animal

La crítica a un texto legal entra dentro de la normalidad, las leyes nunca se escriben al gusto de todos, pero esta normativa afecta a tanta gente, hay tantas personas que conviven con un animal, que un rechazo de base y generalizado puede suponer un serio problema en cuanto a su aplicación.

Los afectados critican que la protección que la ley propone es tan genérica que resulta inaplicable, que las prohibiciones para la venta y tenencia de especies exóticas tendrán efecto rebote en el mercado negro, que no se ha tenido en cuenta la realidad del mundo de las mascotas y que algunas exigencias son inviables y obligarán a reformar el texto antes incluso de estrenarlo.

La Ley de Protección, Derechos y Bienestar de los Animales fue aprobada en agosto y se prevé que entre en vigor a principios de 2023. En vísperas de que comience su aplicación están por concretar aspectos básicos, como el listado de especies permitidas como animales de compañía. Todo apunta a que se limitará a perros, gatos, hurones, algunos peces y aves de cetrería.

PROHIBICIONES. Pero lo que más indigna a los afectados por una norma son siempre las prohibiciones. Por ejemplo: no se podrán vender animales exóticos. Temen que esto, que pretende protegerlos, los condene al estraperlo

Otra prohibición que ha levantado ampollas entre los propietarios de tiendas de animales es la restricción para vender perros y gatos. Solo podrán hacerlo los criadores autorizados.

Solo los criadores podrán vender perros y gatos y las tiendas solo tendrán peces nacionales

Para convivir con una mascota habrá que superar un curso formativo antes de hacerse cargo de ella y deberán esterilizarse todas las que tengan acceso al exterior de las viviendas, para evitar su reproducción incontrolada. 

Queda prohibido también el sacrificio de animales sanos, pero se excluye de esta consideración la tauromaquia.

SERES, NO COSAS. Las medidas legales para aumentar la protección animal están impulsadas por el Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030, encabezado por Ione Belarra, y comenzaron ya a principios de 2022, cuando se elevó la consideración de las mascotas a "seres sintientes".

La propuesta de reforma del Código Penal avanza en esta extensión de la protección, al incluir en su ámbito de aplicación no solo a los animales domésticos, domesticados o salvajes, sino a todos los vertebrados. Las críticas han sido inmediatas y algunas voces se han preguntado cómo proceder con una rata que entra en un domicilio, pues es un animal vertebrado y matarlo puede acarrear penas de 18 a 24 meses de cárcel.

Diego Sánchez
Diego Sánchez, en su tienda de Lugo.

COMERCIANTES. "Se a lei entra en vigor tal como está pechamos e listo". Así de categórico se muestra Diego Sánchez, propietario de la tienda El Reino de los Animales, y explica el motivo de su preocupación. "A lei non só prohíbe a venda de animais, senón tamén a tenencia. Eu podería deixar de vender animais e centrarme só nos produtos para eles, pero quen mos vai comprar se non se poden ter na casa?"

En la práctica, en base a la nueva ley, las tiendas de animales deberán limitarse a la venta de peces y, según explica Diego Sánchez, "nin peixes podemos vender porque tampouco está permitida a importación e os criadeiros do país non chegan para abastecer todos os establecementos".

Diego Sánchez dice que tendrá que cerrar su tienda para animales si la ley impide tenerlos

En El Reino de los Animales se venden pájaros, roedores y peces. "Exóticos son todos, así que pasarán a estar prohibidos cando a lei entre en vigor”, explica Diego Sánchez. Apunta, además, que "as tendas tampouco poderán ter cans e gatos, iso queda limitado a criadores, que tamén che poden vender a comida, así que o noso negocio está arruinado".

La única opción de viabilidad que este comerciante ve para su tienda es «que a lei non saia adiante, que cambie o Goberno e se modifique a lei antes de que chegue a entrar en vigor plenamente. É o que estamos esperando todos".

Mientras la nueva normativa está en el aire, pendiente de entrar en vigor y de concretar detalles de su aplicación, Diego Sánchez dice que trabaja con mucha prudencia e inseguridad. "Falamos cos provedores, que están igual ca nós, e imos ao xusto. Non é fácil traballar con tanta incertidume", afirma.

Eduardo Rodríguez, de Paexga.
Eduardo Rodríguez, miembro de Paexga.

PAEXGA. Eduardo Rodríguez, miembro de la Protectora de Animales Exóticos Paexga, tiene una opinión muy clara al respecto de la nueva ley. Considera que es inviable porque presenta problemas insalvables para su aplicación y que fomentará la venta y tenencia ilegal de animales por parte de particulares. Afirma que el texto normativo fue redactado de espaldas a los afectados y que aboca al cierre a numerosos establecimientos comerciales (tiendas de productos para animales, centros de lavado y peinado, clínicas veterinarias).

Explica que "sobre el papel todo es muy bonito, pero la ley hay que aplicarla y esta es imposible". Pone como ejemplo "la obligación de que haya un veterinario de guardia en pueblos donde no hay ni médico. Eso es inviable, un despropósito".

Eduardo Rodríguez coincide con los legisladores en "la necesidad de proteger a los animales, yo siempre me he partido la cara por ellos", pero puntualiza que "hay que tener sentido y esta ley está hecha de espaldas a la realidad. No han tenido en cuenta ni a los veterinarios ni a la gente que vive de este sector. No se puede hacer una ley que suponga el cierre de 50.000 establecimientos comerciales". En su opinión, "nuestros políticos han perdido el norte. Tienen 60.000 asesores y ninguno con sentido común".

Eduardo Rodríguez cree que la prohibición de especies avivará el mercado negro

Otro de los puntos con los que se muestra especialmente crítico es con el listado de animales permitidos, aún por concretar. Considera que "es otro despropósito. Lo que no puedas comprar legalmente en España lo vas a buscar en Alemania o en el mercado negro. En internet hay de todo. Tienes tarántulas por ocho euros, se regalan serpientes, camaleones y hasta hay quien compró un tigre por 4.000 euros".

Entiende que la prohibición de venta y tenencia de determinadas especies "va a fomentar el tráfico de animales, precisamente lo que queremos evitar. Habrá más centros de cría ilegales, más gente con colecciones ilegales, estraperlo y liberación de animales donde no se debe cuando se cansen de tenerlos en casa".

En su opinión, "es necesario facilitar la regularización de los animales para poder controlar su estado, su procedencia, dónde están y lo que hacen sus dueños con ellos. Si tienes una colección declarada estás sometido a inspecciones periódicas, ese es el camino, una ley menos prohibitiva y más educativa, que permita supervisar la acción de los dueños".

Afirma que, en la actualidad, "legalizar un animal es una odisea y lo hacemos cuatro tontos. Si facilitasen los trámites lo haría más gente y una vez que los tienen dados de alta se puede controlar su estado, hacer inspecciones. De otro modo es imposible porque los jueces no están para dar órdenes de registro de domicilios por cuatro peces".

Eduardo Rodríguez considera que prohibir especies no va a impedir que quien las quiera pueda tenerlas. "El mascotismo está instalado en nuestra sociedad y la gente va a buscar los animales por cualquier medio. Prohibir no es la solución, eso fomenta el tráfico ilegal de especies. Hay que supervisar la acción de los dueños y dar alicientes para hacer las cosas bien".

En su opinión, los legisladores deberían "buscar el consenso, tener empatía con la gente. Hay que bajar a la Tierra y ver los problemas reales". En este sentido, apunta que la ley debería incidir en las medidas necesarias para evitar el daño a animales. "Sigue habiendo maltrato, zoofilia, hasta en el casco urbano de Lugo se permite la caza de jabalí con arcos y flechas, como trogloditas, en lugar de armas anestésicas, que cumplen la misma función de controlar al animal y evitan el dolor".

En cuanto a la reforma del Código Penal para endurecer los castigos por maltrato animal, considera que "debe ser coherente". La ve necesaria, pero aboga por atender a la proporcionalidad porque "se está calificando como más grave darle una patada a un perro que a una persona".

ZOOLÓGICOS. La nueva ley de protección animal también ha puesto en jaque a los zoológicos. En un primer momento, su articulado establecía que se limitarían a la recuperación de especies autóctonas. Esta consideración ponía en peligro la continuidad de todos ellos, pues su atractivo radica precisamente en la exhibición de animales foráneos, difíciles de encontrar en su área de influencia.

Desde el departamento de conservación del parque de Marcelle confirman que "la última modificación, del 9 de septiembre", excluye a los zoológicos del ámbito de aplicación de la ley, por lo que el de Outeiro de Rei "no se ve afectado por el contenido de esta ley". Añaden que "los parques zoológicos cumplen una función esencial en el mantenimiento de la fauna salvaje, tanto autóctona como alóctona", por lo que su actividad es compatible con la ley.

Los responsables de conservación de Marcelle explican que "los proyectos que se llevan a cabo en nuestro centro están enfocados hacia la conservación de la biodiversidad y la investigación que fomente un mayor conocimiento en aspectos de sanidad veterinaria, pol oque no hay ninguna incompatibilidad con la ley".

Si una modificación del texto original permite respirar tranquilos a los propietarios de zoológicos, alguna otra corrección podría servir para conseguir el beneplácito de veterinarios, protectoras de animales o comerciantes. Ellos claman por un consenso que les permita mantener su actividad y contribuir al fin que persigue la ley, que a fin de cuentas es el bienestar de los animales.

Reforma del Código Penal
Informe crítico del CGPJ
► La nueva ley de protección animal va de la mano de una reforma del Código Penal para endurecer las sanciones por maltrato. 
► Esta modificación, que todos los sectores implicados consideran necesaria, ha suscitado recelos por su incoherencia en algunos aspectos, que incluso han suscitado un informe crítico del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ).

Cualquier vertebrado
► Uno de los cambios previstos en el Código Penal es extender la protección a todos los animales vertebrados. En la actualidad, el Código Penal se refiere a animales domésticos, domesticados, amansados o que vivan bajo el control humano. El nuevo texto, en cambio, solo excluye a insectos, arácnidos, crustáceos y algunos animales marinos. 
► En opinión del CGPJ, "configurar el bien jurídico de un modo tan amplio plantea importantes problemas para conciliar su protección con la de otros bienes jurídicos como la salud pública o el medio ambiente". Advierte de que la protección animal puede entrar en conflicto con "la integridad física". En este contexto, ha surgido el debate sobre qué hacer ante una plaga de ratas.

Sensación de impunidad
► La reforma prevista en el Código Penal contempla un endurecimiento de las penas de cárcel y de las multas por maltratar animales. El objetivo es acabar con la "sensación de impunidad ante el maltrato animal con penas poco efectivas". No obstante, el CGPJ considera que los cambios previstos no consiguen este objetivo porque aunque se endurezcan las penas de prisión se mantiene "de modo alternativo la pena de multa". Advierte del "peligro que entraña vincular la posible sustitución o suspensión de penas privativas de libertad con la impunidad delictiva".

Desproporcionado
► El CGPJ advierte de que el incremento en algunas penas no cumple el "principio de proporcionalidad". Indica que la pena por lesiones de animales que no requieran tratamiento veterinario coincide con la establecida para un delito leve de lesiones de personas. En el caso de que la víctima pertenezca al ámbito familiar o mantenga algún tipo de relación con su agresor, la pena alternativa a la prisión sería incluso inferior que la contemplada para un animal.
► Las penas de cárcel por maltrato animal irán de 18 a 24 meses en caso de que fallezca y pueden llegar a 36 si concurre más de un agravante. Las multas por delito leve irán de 500 a 10.000 euros, por grave pueden llegar a 50.000 y por muy grave, a 200.000 euros.

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