Laura Fiaño: "Hacemos las operaciones de juanetes, fascitis o metatarsalgia sin ingreso hospitalario"

En acabar con los tópicos negativos que arrastraba la cirugía de pie ha funcionado el boca a boca, según explica esta profesional, pues los buenos resultados que se están logrando con esta hacen que cada vez sean más los pacientes que la requieren
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photo_camera La doctora Laura Fiaño. X. PONTE

La doctora Laura Fiaño, especialista en cirugía ortopédica y traumatología, está al frente de la Unidad de Pie y Tobillo del Hula, que en el último año ha programado más de dos centenares de intervenciones

La cirugía de pie era habitualmente etiquetada como dolorosa, poco eficaz, con recuperaciones complicadas... ¿diría que es una mala fama inmerecida?

Es cierto que tradicionalmente ha arrastrado mala fama, pero yo diría que es algo que toca desterrar ya. Hace muchos años no se conocía profundamente la patología de pie, pero en los últimos veinte años los procedimientos anestésicos, la calidad de los implantes (tornillos, placas..) y la formación y especialización de los cirujanos de pie han mejorado muchísimo. Todos estos factores consiguen que, en la actualidad, los pacientes tengan una recuperación muy llevadera tras la cirugía y que puedan retomar rápidamente su actividad habitual.

La mayor parte de los pacientes son mujeres, ¿a qué se debe esto?

La mayoría de los pacientes que sufren patologías de pie, y muy especialmente de antepié, son mujeres, este es un hecho indiscutible. Aquí intervienen factores fisiológicos, pero está probado que también tiene responsabilidad el uso prolongado de un calzado inadecuado, estrecho o con tacón alto.

El uso de calzado estrecho o de tacón influye en que aparezcan patologías de pie

Precisamente, una patología del antepié, la metatarsargia, que también padece la reina Letizia, es una de las que con más frecuencia atienden. ¿En qué consiste?

Las tres patologías que más se tratan en la Unidad de Cirugía Mayor Ambulatoria (CMA) son la metatarsalgia, el hallux valgus o juanete y la fascitis. En el caso de la metatarsalgia, esta es la inflamación del metatarso, situado en la parte anterior de la planta del pie, debajo del nacimiento de los dedos. El metatarso es el punto sobre el que más peso se apoya al caminar o correr –especialmente cuando se usan zapatos de tacón– lo que lo convierte en proclive a sufrir dolores y padecer lesiones. La metatarsalgia se manifiesta en forma de dolor en la parte anterior de la planta del pie, que también puede presentar durezas o callosidades. Otras deformidades como el segundo dedo en martillo o los neuromas de Morton son consecuencia directa de una metatarsalgia.

¿Cómo se puede tratar la metatarsargia antes de llegar a la cirugía, que siempre debe ser el último recurso?

La mayoría de los casos que vemos se pueden resolver sin llegar a la cirugía, con fisioterapia y el uso de unas plantillas hechas a medida.

La mayoría de los casos de metatarsargia se pueden resolver sin llegar a la cirugía

Cuando se hace necesaria la cirugía, ¿cómo es la intervención?

El proceso quirúrgico consiste en la realización de pequeños cortes óseos sobre las cabezas de los metatarsianos (que en algunos casos se fijan con pequeños tornillos), ya que estos huesos trabajan sin cesar en la propulsión del pie. Así se alivia la sobrecarga que soporta toda la planta.

En el Hula aplican una técnica quirúrgica conservadora.

Hace años esta afección se trataba muy poco de forma quirúrgica, y lo que se hacía –y solo en algunos casos aislados– era quitar las cabezas de los metatarsianos. Hoy en día podemos conservarlas, ya que se corrige el problema mecánico de otro modo: estos huesos se hacen más cortos y se elevan para evitar así la sobrecarga en la planta del pie.

¿Esto permite recuperar totalmente la funcionalidad del pie?

Sí, completamente. El paciente puede caminar desde el día siguiente a la intervención usando un zapato ortopédico especial. Además, es una operación que no suele necesitar hacer rehabilitación.

También se ha referido a la fascitis plantar, ¿cómo se corrige en quirófano?

La fascitis es otra de las patologías de pie más comunes, que al igual que la metatarsalgia puede mejorar con técnicas de fisioterapia, el uso de plantillas ortopédicas e incluso de ondas de choque, que suelen ir muy bien. Cuando todo esto falla y la fascitis se cronifica es cuando se recurre a la cirugía. Esta antes no tenía un tratamiento muy reglado: simplemente se hacía un pequeño corte en la fascia para distensionarla. Actualmente se sabe que la fascitis tiene mucho que ver con el acortamiento del sistema aquíleo-calcáneo-plantar, así que se busca el alargamiento del gemelo a través de una pequeña incisión detrás de la rodilla, con lo que se alivia la tensión de la fascia plantar. Así, la recuperación es inmediata.

La fascitis crónica se puede solucionar con una sencilla operación

La Unidad de Pie y Tobillo se ocupa de la corrección de la artrosis de tobillo, con el empleo en algunos casos de una novedosa técnica.

La intervención para corregir la artrosis de tobillo colocando una prótesis—esta operación no es ambulatoria, ya que el paciente deberá quedarse ingresado— es otro de los grandes avances que ha habido en la cirugía de pie y tobillo. Siempre que sea posible, nosotros apostamos por sustituir el cartílago dañado por la prótesis, que permitirá mantener la movilidad de la articulación. En otros casos se hace una artrodesis, que es la cirugía que fija dos o más huesos del tobillo para anclar la articulación, que de este modo queda anulada.

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