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La literatura pierde a un referente, Umberto Eco

Umberto Eco, en una imagen de archivo del pasado 20 de abril de 2015
Umberto Eco, en una imagen de archivo del pasado 20 de abril de 2015
El escritor y filósofo italiano falleció en la noche de este viernes a sus 84 años

El hombre que, al igual que Aristóteles en el caso de la Metafísica, consideró la Filosofía como "una respuesta a un acto de asombro", Umberto Eco, murió la noche de este viernes a la edad de 84 años en su residencia, en el norte de Italia según ha informado la familia del escritor y filósofo italiano al periódico Repubblica, con el que colaboró.

Su muerte se produce apenas horas después de la de la escritora estadounidense Nelle Harper Lee, ganadora del premio Pulitzer en 1961 por su obra Matar a un Ruiseñor, quien falleció este viernes a los 89 años de edad en su localidad natal de Monroeville, en el estado de Alabama.

"Cuando los hombres dejan de creer en Dios, no es que luego no creen en nada: ellos creen en cualquier cosa", dijo en una ocasión el autor de obras como El nombre de la rosa o El péndulo de Foucault, con cuya muerte, la literatura pierde a uno de sus más destacados referentes y el mundo a una de las grandes figuras del pensamiento.

Nacido en Alessandria (Italia) en 1932, Umberto Eco se doctoró en Filosofía y Letras dos décadas después en la Universidad de Turín. Además de su trabajo como académico, especializándose en el ámbito de la semiótica, Umberto Eco era un referente en la historia de la literatura.

Galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades, publicó su primera novela en 1968. Este trabajo, titulado La estructura ausente le llevó a la publicación de su obra más completa sobre semiótica Tratado de semiótica general, publicada en 1975.

Sin embargo, el escritor italiano no alcanzaría la verdadera fama ante el gran público hasta 1980 con la publicación de su más conocida novela El nombre de la rosa, con la que obtuvo varios premios y que fue llevada al cine. Otra de sus obras más conocidas es El péndulo de Foucault publicada en 1988, y con la que intentó recrear la tradición hermética, ocultista y masónica como metáfora de la irracionalidad superviviente en los contemporáneos movimientos terroristas y en las mafias económicas.

PREMIOS Y RECONOCIMIENTOS. Pero la carrera de Umberto Eco está plagada de premios y reconocimientos anteriores al Príncipe de Asturias. Eco, doctor en Filosofía por la Universidad de Turín, trabajó en programas culturales de la RAI desde 1954. Durante la década de los primeros años de la década de los años 60 trabajo como profesor agregado de Estética en las universidad de de Turín y Milán.

En 1980 saltó a la fama por el libro El nombre de la rosa, ambientado en un monasterio del siglo XIV, que fue llevado al cine por Jean-Jacques Annaud seis años más tarde. Otras novelas como El péndulo de Foucault (1988) y Baudolino (2000) o ensayos como Apocalípticos e integrados (1965) forman parte del legado de Umberto Eco. El escritor, premiado con el Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades en el año 2000, se quedó a las puertas del Nobel en varias ocasiones.

Participó en el llamado Grupo 63 con la publicación de ensayos sobre arte contemporáneo, cultura de masas y medios de comunicación. Entre estos trabajos se encuentran el conocido ensayo Apocalípticos e integrados en 1965 u Opera aperta.

También fue durante años catedrático de Filosofía en la Universidad de Bolonia, en la que puso en marcha la Escuela Superior de Estudios Humanísticos conocida como la superescuela. Esta iniciativa está destinada a difundir la cultura internacional y dirigida a licenciados con un alto nivel de conocimientos. También fue fundador y actual secretario de la Asociación Internacional de Semiótica.

En su curriculum, también figuran otras distinciones que le avalan como un prestigioso escritor y semiólogo. Así, es doctor honoris causa por cerca de una veintena de universidades de todo el mundo y posee prestigiosas condecoracionoes, como La Legión de Honor de Francia.

En 1998 entró además a formar parte de la Academia Europea de Yuste y es miembro del Foro de Sabios de la Unesco. Además de sus obras más conocidas, Eco tiene publicados otros trabajos como Segundo diario mínimo (1992), Los límites de la interpretación (1992), La isla del día antes (1994) y Kant y el ornitorrinco, entre otras.

Sus obras más recientes son Baudolino, del año 2000; La Misteriosa Llama de la Reina Loana, del 2004; El cementerio de Praga, del año 2010; y Número cero, que fue publicada en 2015.

Quizá una de las frases de Umberto Eco que sirva de reflexión en este mundo es la siguiente: "El ordenador no es una máquina inteligente que ayuda a gente estúpida, de hecho, es una estúpida máquina que funciona sólo en manos de gente inteligente".

La literatura pierde a un referente, Umberto Eco
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