Fabián Pérez, periodista de Ribadeo: "Estou en corentena despois de ter traballado en Milán"

Lleva días matando el tiempo en su casa de Madrid después de haber viajado a Italia para el programa de Risto Mejide
Fabián Pérez, periodista de Ribadeo. AEP
photo_camera Fabián Pérez, periodista de Ribadeo. AEP

Fabián Pérez (Ribadeo, 1993) dice que "hai vida máis alá destas catro paredes". Se refiere a las paredes de su piso en Madrid, entre las que está enclaustrado desde la noche del pasado miércoles como medida preventiva por la posibilidad de que tenga coronavirus.

El periodista ribadense trabaja desde hace un año en Todo es mentira, el programa que Risto Mejide dirige para Cuatro. El lunes de la semana pasada fue a cubrir un acto de Inés Arrimadas en Valladolid. Llegó a casa resfriado y con tos. Al día siguiente lo mandaron a Milán para cubrir la información relacionada con la pandemia desde su núcleo en Italia.

"Seguín as medidas de precaución recomendadas. Non levaba mascariña porque non falei con ninguén contaxiado. Fun ata a zona vermella, pero os carabineiros non deixaban entrar". Hizo conexiones con el programa. El miércoles por la noche volvió a casa. La tos no remitía. "Son asmático", advierte.

Llama a los servicios sanitarios por seguir el protocolo: tiene síntomas y ha estado en un ámbito de riesgo de contagio. La cabeza molesta y tiene una fiebre leve.

"Leo bastante, vexo fútbol e algunhas películas para matar o tempo... e volvín tocar o ukelele"

Le preguntan cuántas horas lleva trabajando. "Calculo que unas quince". El consejo es que descanse. Empieza su encierro.

El sábado, a las cuatro de la tarde, visitan su casa dos enfermeros envueltos en ropas anticontagio, "como cazafantasmas". Le dicen que les abra la puerta y se haga a un lado. Evitan darle la mano "por protocolo". Pasan un bastoncillo por su boca. "Le llamaremos en 24-48 horas". Este lunes a las ocho de la tarde continuaba esperando. "Dínme que non dan a basto, que revisan cada día cen probas en Madrid".

Fabián empieza a desesperarse. "Tiña collidos uns días para ir a Ribadeo para ver o meu pai". Lamenta no haber aceptado una botella que le ofreció su padre en la última visita. Más que nada porque se aburre. "Estou lendo seis libros de Antonio Manzini, un autor italiano de novela negra que descubrín o mes pasado, regaláronmos no cumpreanos. Curiosamente, están ambientados na zona do coronavirus na que estiven".

Además, "leo prensa, vexo moito fútbol e algunhas películas para matar o tempo... e volvín tocar o ukelele, que me relaxa moito".

Tamén se entretén escribindo en Twitter. "Decidín contalo porque facía conexións no programa todos os días e sería raro que desaparecese de repente".

Comparte piso con otras tres personas. "Eles están un pouco mosqueados. Enténdoo. Estamos todos esperando o resultado das probas. Non creo que sexa máis que un resfriado porque vou mellorando. Agardo que se confirme que non teño nada porque estamos intranquilos e sería un alivio, poderiamos respirar tranquilos. Dende logo, non vou morrer disto. Iso si que o teño claro".

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