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La alarma, ese mortífero virus

Imagen de laboratorio del coronavirus
Imagen de laboratorio del coronavirus

La gripe causó más muertes en España en una campaña que el coronavirus en todo el mundo

El referente para medir la mortalidad del coronavirus es la gripe común. Aunque el virus surgido de China está mostrando una rápida capacidad de transmisión, lo cierto es que frente a los aproximadamente 80.000 afectados en todo el mundo y los casi 2.700 fallecidos, la última campaña de gripe en España causó 525.300 casos y 6.300 muertes (un 1,2%, más que el 0,7% de letalidad del coronavirus fuera de España.

Estamos, por tanto, ante un fenómeno más de alarma social que de peligro mundial, alimentado por medios de comunicación sensacionalistas y, sobre todo, por las redes sociales. Por ejemplo, estos días se difundió un vídeo de un médico que hablaba de las posibilidad de que hubiera más de 10.000, cuando en realidad lo que decía es que si no se hubiesen adoptado medidas pronto, efectivamente sería así. El vídeo estaba cortado, de tal forma que la hipótesis desaparecía y quedaba convertido en afirmación.

A 26 de febrero, hay más de 2.700 muertos y 80.000 contagios en todo el mundo, la mayoría en China. La enfermedad se ha extendido en casi dos meses a 41 países, lo que demuestra su extraordinaria capacidad de transmisión, pero lo cierto es que no tiene una gran tasa de letalidad, es decir, el coronavirus mata a muy poca gente de la que se contagia. De hecho, unas 30.000 personas ya se curaron.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) indicó de que la tasa de letalidad del coronavirus es de entre el 2 y el 4% en Wuhan, y de alrededor del 0,7% fuera de Wuhan. En China, ha habido más de 2.700 muertes de un total de algo más de 78.000 casos registrados (3,4% del total), según los últimos datos. Dicho de otra manera, en torno al 97% de los infectados por coronavirus se curan sin problemas.

Esto es coherente con el comportamiento de la mayoría de los virus, que son más contagiosos que mortales. De hecho, en China se observa un aumento de los casos, pero menos muertes en proporción respecto a registros anteriores.

Otro aspecto importante es el espectro de edad al que afecta. La práctica totalidad de víctimas mortales son personas mayores o con pocas defensas por tener patologías anteriores. Con datos del pasado 11 de febrero, mientras la letalidad general del coronavirus en China era del 2,3%, en las personas de más de 80 años era del 14,8%, mientras que no había fallecido ninguno de los 416 menores de 10 años contagiados, y solo había una tasa superior al 1% de letalidad en las personas que habían cumplido 50 o más años. En Italia se han registrado más a 370 contagios y 12 víctimas mortales por el coronavirus, todas ellas personas mayores de 60 años y con patologías previas.

Otro factor importante es la fortaleza del sistema sanitario donde se registran los casos. No es lo mismo enfermar en una zona remota de China que en Milán. Y luego están las mascarillas y los geles de limpieza, para redondear el efecto alarma mundial. Lo mejor es lavarse las manos habitualmente con agua y jabón, mientras que las mascarillas quirúrgicas y las de mala calidad no valen para nada. Ante esta situación, la OMS salió al paso para desmentir algunos temores, rumores y bulos. Uno de ellos es que el coronavirus se contagia a grandes distancias a través del aire, cuando en realidad se propaga a través de las gotas que se generan al estornudar.

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