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Un matrimonio de récord

Baltasar Teijeiro y Amelia López, con su familia en la celebración de sus bodas de brillantes. PORTO
Baltasar Teijeiro y Amelia López, con su familia en la celebración de sus bodas de brillantes. PORTO
La pareja formada por Baltasar Teijeiro y Amelia López, de la parroquia paramesa de Santa Mariña de Adai, celebra rodeada de su familia sus bodas de brillantes tras 75 años casados

La iglesia de Friolfe (O Páramo) fue escenario el 7 de febrero de 1945 de la boda de Amelia López Castaño y Baltasar Teijeiro Zolle. El matrimonio, 75 años después, acaba de celebrar sus bodas de brillantes, rodeados de buena parte de su familia.

La pareja reside desde su enlace en A Laxe, en la parroquia paramesa de Santa Mariña de Adai, de donde es natural él. Por su parte, Amelia López nació en una localidad muy cercana, en Friolfe.

Estas más de siete décadas de casados fueron "moi ben", apunta Baltasar Teijeiro, de 95 años. La misma edad tiene su esposa, quien sufre demencia.

Los dos parameses se conocieron en Portomarín, cuando tenían 15 años. Sin embargo, no se volvieron a ver hasta un tiempo después, ya que a ella le murió su padre, explica él. El reencuentro fue en las patronales de San Xoán de Friolfe. Ya en las fiestas de San Lorenzo de A Montaña Baltasar Teijeiro "ía saber se ela tiña rapaz" y aquel día la acompañó hasta su casa. "A nai dela díxome que andase con xeito, que ela non tiña pai", apunta el paramés, quien recuerda que entonces "xa empezaba a tratar a familia".

El 7 de febrero de 1945 se casaron, señala Baltasar Teijeiro. Este en aquel momento estaba "na mili", por lo que no podía contraer matrimonio. Primero pidió al sacerdote de Santa Mariña de Adai que los casara, aunque "non quixo porque non podía". A continuación, se lo propuso al párroco de Friolfe, que en un inicio también se negó. "Dixo que de ningunha maneira me casaba, pero meu irmán estaba casado cunha sobriña do cura", rememora. Por ello, finalmente aceptó casarlos, aunque casi a escondidas.

"Díxome que non podía levar xente ningunha á voda, eu non ía levar porque chegaban os noivos e os padriños", explica. Tampoco pudieron entrar por la puerta principal del templo y contrajeron matrimonio a las seis de la mañana. Festejaron su unión en la casa rectoral, donde "ata as nove da mañá estivemos tomando café, galletas...". Después conmemoraron su boda en la casa de Amelia López, en el núcleo de Guisande de la parroquia de Friolfe. Tras la celebración se trasladaron a la casa de él, en Santa Mariña de Adai.

Ambos trabajaron toda su vida en el campo. Baltasar Teijeiro también recogió leche por explotaciones y fue carpintero. Esta última profesión la desempeñó con su hermano y hacían desde "zocos ata arados e gradas", según apunta su familia. Además, era "o matarife da zona", llegando a sacrificar por temporada un centenar de cerdos.

El matrimonio tuvo dos hijos, Purificación, quien reside en Madrid, y Avelino. Además, tienen cinco nietos y nueve bisnietos. Esta veterana pareja vive con su hijo, su nuera y un nieto en Santa Mariña de Adai.

Esta localidad fue escenario este domingo de la celebración de sus bodas de brillantes, por la que disfrutaron de una comida. Además, el párroco, José Manuel Castro, realizó una oración de bendición para el matrimonio. Este estuvo acompañado de sus hijos, sus cinco nietos, bisnietos y otros miembros de su familia con los que conmemorar estos 75 años de casados, todo un récord.

Un matrimonio de récord
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