El saqueo del Fiz de Vilapedre

La Guardia Civil identifica a cuatro vilalbeses por intentar robar en el antiguo hotel sarriano. El edificio, sin actividad desde hace un década, sufrió varias sustracciones en los últimos años
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photo_camera El antiguo hotel Fiz de Vilapedre, situado junto a la carretera LU-546. PORTO

En los inicios de este milenio el antiguo hospital psiquiátrico de San Fiz de Vilapedre (Sarria) renacía convertido en un hotel de tres estrellas. Hoy, dos décadas después de su rehabilitación, sus habitaciones y salones solo son pasto del abandono y víctimas de los saqueos.

El establecimiento está sin actividad desde hace alrededor de diez años y desde entonces fue objeto de varios robos. El último caso ocurrió en la madrugada del sábado, cuando la Guardia Civil pilló in fraganti a cuatro vecinos del municipio de Vilalba. Los agentes los descubrieron cuando portaban varias herramientas que fueron presuntamente utilizadas para intentar llevarse un inodoro que se encontraba instalado en una de las habitaciones, informaron desde la Comandancia de Lugo.

Por ello, la Benemérita imputó en calidad de investigados a estos cuatro vilalbeses -con edades comprendidas entre los 22 y los 57 años- como supuestos autores de un delito de hurto en grado de tentativa. Las diligencias fueron remitidas al juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Sarria.

En los últimos meses también fue víctima de los saqueadores en otras ocasiones. Desde hace unas semanas todos los que pasen junto al establecimiento pueden comprobar que faltan muchas de las ventanas.  "Unha mañá ía para Sarria e vin que non estaban as ventás", apunta una vecina, quien cree que las robarían de madrugada. Su desaparición provocará un mayor deterioro en el inmueble por la entrada del agua.

El edificio está "desvalixado", afirma otro residente en la zona. En las dependencias se encuentra el cableado eléctrico a la vista e interruptores y lámparas fueron sustraídos. El mobiliario que no se llevaron está dañado. No solo faltan ventanas, también alguna puerta, y hay cristales rotos. Los agentes de la Guardia Civil y la Policía Local ya acudieron en varias ocasiones por los robos, que se producen desde hace tiempo.

Hace seis años la Benemérita ya pilló con las manos en la masa a otras tres personas, vecinas en este caso de Ourense, que finalmente fueron juzgadas por estos hechos. Se trataba de dos hermanos, quienes aceptaron dos años de prisión, y otro joven, condenado a un año.

Los tres desmontaron una gran parte de las instalaciones en las habitaciones y las zonas comunes, como el aire acondicionado, las bombas de propulsión de agua, la calefacción, piezas de tubería y grifería, las máquinas de lavandería, el menaje, aparatos de cocina, mesas, estanterías, los motores de las cámaras frigoríficas, el equipo de vigilancia a través de vídeo y el sistema de sonido.

Para los vecinos es una "pena" el estado en el que se encuentra el edificio, pues, además de ser víctima de los ladrones, la maleza ya se apropia del terreno.

Un siglo de historia

El inmueble es muy conocido en la zona. En su momento albergó un hospital psiquiátrico, por lo que se le conocía popularmente como el manicomio de Vilapedre. El centro sanitario fue creado alrededor de 1910 por el médico sarriano Ricardo Núñez Rodríguez y estuvo en funcionamiento hasta la década de los 50. Entonces el edificio quedó abandonado, hasta que en 2003 fue rehabilitado para convertirlo en un hotel con encanto con unas 20 habitaciones. Además, contaba con cafetería y restaurante, acogiendo diversos eventos.

El establecimiento se compone de varias construcciones, ubicadas en unos terrenos de 18.000 metros cuadrados y rodeadas de zonas ajardinadas y aparcamiento.

Tras el cierre del alojamiento hotelero, el inmueble albergó en la planta baja una cervecería y un pub. Más tarde funcionó como club nocturno, hasta que hace alrededor de diez años la construcción quedó abandonada.

Entonces estuvo a la venta en una inmobiliaria por un importe de dos millones de euros. Posteriormente el juzgado sarriano sacó a subasta el complejo en al menos dos ocasiones, debido a que una entidad bancaria solicitó la ejecución hipotecaria para reclamar una deuda de 314.465 euros, así como otros 104.464 derivados de intereses y costas. Fue valorado en 675.000 euros, aunque no tuvo comprador. Así, el complejo continúa en el abandono, esperando un nuevo renacer.

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