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Restaurar el pasado de Formigueiros

Gonzalo Meijide, en el castro de Formigueiros. PORTO
Gonzalo Meijide, en el castro de Formigueiros. PORTO

El castro de Formigueiros es sometido a unas obras de restauración que afectan a dos de las cinco casas que están excavadas totalmente. También se realiza una fotogrametría para dar a conocer este castro de Samos, que destaca por su sistema defensivo

A 800 METROS de altura se encuentra, en el ayuntamiento de Samos, el castro de Formigueiros, en el que se llevaron a cabo varias excavaciones que permitieron descubrir por completo cinco construcciones, de las cuales dos son rehabilitadas durante estos días por un equipo de arqueólogos y restauradores. Las actuaciones, financiadas por la Consellería de Cultura, incluyen la realización de una fotogrametría del castro con el fin de darlo a conocer creando una página web que permita llevar a cabo visitas virtuales al bien sin tener que salir de casa.

El yacimiento cuenta con cinco construcciones totalmente excavadas en los últimos años, en los que también se destaparon vestigios de otras casas. Los trabajos de los especialistas se centran estos días en dos de ellas.

En una de las casas los arqueólogos se encargaron de retirar un muro de una construcción tardía, la cual podría datar de entre el siglo V y el VII. Al eliminarlo se pudo liberar la planta del inmueble original, que tenía un hogar. "Ao estar o muro máis alto tiña problemas de conservación e íase acabar desmoronando", explica el arqueólogo de la Consellería de Cultura Gonzalo Meijide.

Esta casa era una gran construcción, pues tenía otra adosada. Según cuenta el investigador, en el yacimiento de Formigueiros se da la curiosidad de que hay una "gran variabilidade nas formas de construción". "Noutros castros hai un patrón claro, pero aquí cada planta é distinta, teñen todas engadidos", aclara.

DETERIORO. Durante los próximos días la casa será consolidada y restaurada, actuaciones que se llevan a cabo porque las condiciones climáticas deterioran la pizarra con la que están construidos los inmuebles. Al entrar la humedad en las piezas, con las heladas, la losa "rebenta", señala. Para frenar este deterioro en las construcciones se colocarán una o dos filas de piedra y, de esta forma, se podrán proteger los muros originales de la casa.

El segundo inmueble en el que actúan los especialistas fue excavado durante uno de los campamentos de trabajo llevados a cabo hace unos años en el yacimiento samonense. Se eliminaron las paredes y el tejado que habían caído dentro y, al igual que la otra casa, será restaurada. Los trabajos de rehabilitación se prolongarán durante una semana o diez días, explica el arqueólogo sobre la actuación. Esta también contempla la limpieza de la maleza del yacimiento con el fin de facilitar las obras y las visitas.

Los trabajos se suman a los ejecutados hace dos años por la Consellería de Cultura en el castro de Formigueiros, en el que entonces se consolidaron los muros de tres construcciones. Estas también sufrían desperfectos a causa de las condiciones climatológicas, lo que lleva a que cedan los muros de las estructuras.

En aquel momento se comenzó, además, un fotogrametría, con la que continuaron durante los últimos días. Desde el punto de vista técnico el método permite disponer, por ejemplo, de mediciones exactas del yacimiento. La fotogrametría también ayuda a darlo a conocer. Según explica el investigador, el objetivo es crear una página web en la que se pueda realizar una visita virtual al yacimiento sin tener que salir de casa. Además, los usuarios del portal podrán obtener información del mismo. Así se busca dar una mayor difusión de este castro que destaca por su sistema defensivo.

Este es "complexo" y consta de murallas, fosa y parapetos. "Hai castros máis defensivos e outros máis tipo aldea. Hai variabilidade, pero teñen un patrón repetitivo. O de Formigueiros vese que é unha especie de fortaleza, con grandes murallas. Recorda máis a un castelo que a unha aldea", señala Meijide.

MURALLA. De la muralla solo se excavó una pequeña parte hace unos años, ya que hay "problemas" a la hora de hacerlo porque sufre derrumbes. Descubrirla por completo supondría una importante inversión, pues tiene "catro ou cinco metros de altura" y se deben sacar los restos del derrumbe y al mismo tiempo reconstruirla, cuenta el estudioso.

A los arqueólogos les gustaría poder continuar trabajando en próximos años en el castro. El objetivo sería excavar en próximas campañas un sector y descubrir cómo era la entrada al yacimiento en esta zona. Se quiere abordar "de forma integral" el castro, que es de pequeñas dimensiones.

El yacimiento samonense fue catalogado a mediados de los 80 y hubo un primer intento de excavaciones en los 90. Entre 2006 y 2009 se organizaron varios campos de trabajo y en cada uno de ellos participaron de 30 a 40 jóvenes procedentes de todo el mundo, quienes estaban dirigidos por un grupo de arqueólogos. Con estas campañas quedaron al descubierto las construcciones, un tramo de la muralla y varios materiales.

Entre ellos destacaron losas con grabados de caballos, peces y un laberinto, elementos que fueron descubiertos en una plaza. Los investigadores también localizaron en estas campañas una losa de forma circular que es similar a un tablero, una cadena de bronce o una fíbula en omega. Esta última pieza pudo ser utilizada como hebilla de cinturón.

Los bienes se almacenan por ahora en un depósito de materiales al no haber un museo para exhibir las piezas. Cuando se comenzó la construcción del centro expositivo del monasterio de Samos se barajó exponerlas en él, pero el proyecto quedó parado. Mientras los vecinos y los visitantes esperan a poder ver las piezas, pueden pasear por el antiguo poblado de Formigueiros, descubriendo las construcciones de sus antepasados.

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