La Merced vela por el Camino

Los diecinueve alumnos de segundo de Eso del colegio sarriano participan en un programa de cuidado de la ruta jacobea y le trasladaron al alcalde diversas propuestas para mejorarla
Los alumnos y profesores, con el alcalde y el edil de seguridad ciudadana y deportes, ante el consistorio. EP
photo_camera Los alumnos y profesores, con el alcalde y el edil de seguridad ciudadana y deportes, ante el consistorio.

Los diecinueve alumnos de segundo de Eso del colegio de La Merced de Sarria son "vigilantes" del Camino y como tales velan por la ruta jacobea. Lo hacen dentro de un programa puesto en marcha por el centro, Way Watchers (Vigilantes del Camino), el cual los llevó a reunirse en el Concello con el alcalde, Claudio Garrido, para darle traslado de diversas propuestas para mejorar el histórico itinerario.

Los jóvenes sugirieron la limpieza de la zona del mirador de la antigua prisión, la creación de unos baños públicos, la colocación de contenedores o la puesta en funcionamiento de fuentes.

El regidor y el concejal de seguridad ciudadana y deportes, Félix Seijas, escucharon todas sus peticiones y les dieron respuesta. Les explicaron que el entorno del mirador es una propiedad privada y que los peregrinos cuentan con baños en la Praza da Vila, así como en el campo de la feria en los días de mercado. También les aclararon que las fuentes no funcionan por la pandemia.

Los estudiantes se mostraron "ilusionados" por ser recibidos en el Concello, el cual apoya el proyecto, explicaron desde La Merced. El ente local, indicaron, los agasajó con unos chalecos y prevé participar en alguna de las actividades de los jóvenes. Estos realizan una salida al mes para retirar basura, repintar las flechas o limpiar señales en el tramo de la ruta que discurre entre la Rúa Maior y la Ponte da Áspera.

Los "vigilantes" del Camino se encuentran con "bastantes" desperdicios en el itinerario, como plásticos, envases, cartones e incluso un viejo calentador. Hay, dicen, muchas señales con pegatinas o pintadas con nombres. A esto se suma que algunos peregrinos se llevan las chapas de los mojones que indican los kilómetros que faltan para llegar a Compostela, denuncian.

También dan indicaciones a los caminantes para que recorran "de forma sostible" la ruta. Los estudiantes, además, se conciencian de la importancia del patrimonio artístico del entorno del colegio, como la iglesia de San Salvador o el convento de La Merced.

Todas estas actividades "gustan moito" a los alumnos, según explicaron desde La Merced, que creó el proyecto Way Watchers hace alrededor de cuatro años. Nació con el fin de concienciar a los jóvenes sobre el cuidado del Camino de Santiago, una ruta muy presente en su día a día al discurrir por las puertas del centro educativo.

Comentarios