El CPI Ramón Piñeiro: medio siglo educando "en convivencia"

El colegio de A Pobra de San Xiao festeja su 50 aniversario con varios actos a lo largo de todo el año. Las celebraciones arrancan con una exposición que, con más de 700 fotografías, repasa la historia del centro lancarés
Visitantes en la muestra con más de 700 fotografías que expone el CPI Ramón Piñeiro por su 50 aniversario. PORTO
photo_camera Visitantes en la muestra con más de 700 fotografías que expone el CPI Ramón Piñeiro por su 50 aniversario. PORTO

El CPI Ramón Piñeiro de A Pobra de San Xiao abrió sus puertas allá por 1974, recibiendo desde entonces a cientos y cientos de alumnos de cuatro concellos (Láncara, O Corgo, O Páramo y Sarria) en estas cinco décadas. Un aniversario que festeja con varias actividades, las cuales arrancaron este martes con la apertura de una exposición con más de 700 fotos para hacer un recorrido por, como apunta el lema de la celebración, 50 anos de ensino e convivencia.

Los actos buscan "dar valor e recoñecemento" a la labor de los colegios en la formación integral del alumnado y al trabajo realizado por la comunidad educativa, apuntó el director, Carlos Carballo, en la inauguración de la muestra. En esta también intervinieron el conselleiro de Educación, Ciencia, Universidades e FP, Román Rodríguez; la concejala de Cultura, Alba Sangil, y el profesor Xurxo Rodríguez.

El responsable autonómico destacó el trabajo del Ramón Piñeiro, al que definió como "a canteira de talento de toda Láncara grazas aos moitos anos de traballo e dedicación tanto do alumnado como do equipo docente". La concejala, por su parte, felicitó a todos los que hicieron posible estos 50 años de trayectoria. Una historia que repasó Xurxo Rodríguez, quien, curiosamente, fue docente del conselleiro en Vila de Cruces. El maestro aseguró que el Ramón Piñeiro es "unha familia", de lo que se da buena cuenta en la exposición de fotografías, "unha pequena mostra do espírito do centro"

                      Arriba, algunos de los primeros alumnos del colegio y el conselleiro, ayer con el alumnado. Abajo, primer claustro, acto de cambio de nombre del centro y visitantes en la muestra.
Algunos de los primeros alumnos del colegio. PORTO

.Este se construyó, explica el director, en base a una convocatoria del Ministerio de Educación y Ciencia de 1972 y un año después estaba prevista su apertura, pero, según recuerda algún exalumno, se pospuso por una "epidemia". Finalmente arrancó su actividad en 1974 y poco a poco fue incorporando alumnos conforme cerraban las escuelas unitarias, alcanzando los 700 a finales de esa década.

                      Arriba, algunos de los primeros alumnos del colegio y el conselleiro, ayer con el alumnado. Abajo, primer claustro, acto de cambio de nombre del centro y visitantes en la muestra.
Primer claustro del centro. PORTO

Nació sin un nombre. Por ello, en los inicios incluso se realizó una encuesta entre los profesores para buscar uno, saliendo el de Virgen de los Ojos Grandes, aunque nunca llegó a ser bautizado como tal. Ya hacia finales de los 70 pasó a denominarse Concepción Arenal. Así continuó hasta 1991, cuando se cambió por el de un ilustre lancarés, el galleguista Ramón Piñeiro, fallecido un año antes y que en 1989 había sido pregonero de la festividad del Día das Letras Galegas del centro.

Esta es una de las muchas celebraciones que se promueven en el colegio, que siempre fue muy dinámico y poniendo en valor la cultura gallega. El Carnaval, festivales, excursiones o la publicación de una revista son algunas de las actividades del centro, que tuvo un grupo de música y baile tradicional, Os Carrapucheiros, creado en 1984 por Francisco García, Paz Fernández y Jaime Lago.

                      Arriba, algunos de los primeros alumnos del colegio y el conselleiro, ayer con el alumnado. Abajo, primer claustro, acto de cambio de nombre del centro y visitantes en la muestra.
Acto de cambio de nombre en 1992. PORTO

Este último fue director durante 20 años y falleció recientemente, al igual que la profesora Manuela Vila. Para ambos tuvieron este martes un cariñoso recuerdo en este colegio, que actualmente tiene 215 niños y una treintena de profesores.

Ellos y antiguos miembros de la comunidad educativa festejarán durante todo el año el aniversario. Además de la exposición -abierta a visitas-, organizarán mesas redondas y en otoño una comida intergeneracional para reunir a todos aquellos que hicieron posible estos 50 años de historia.

Comentarios