Lóuzara no pierde la tradición

El núcleo samonense de A Ponte, con intensa vida social en los 70 y hoy casi deshabitado, recuperó parte de aquella actividad con su feria de artesanía, esta vez pasada por agua
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photo_camera La charanga NBA ameniza la sobremesa en el campo de la fiesta de A Ponte de Lóuzara. DEPRADA

Cuando el calendario llega al día 17 de agosto los amantes de los productos artesanos y naturales tienen una cita con la feria de artesanía de A Ponte de Lóuzara. Este año no ha sido una excepción y, aunque el tiempo no acompañaba, este núcleo samonense celebró este miércoles la décimo cuarta edición de este evento.

La lluvia que cayó en la zona durante buena parte de la jornada no pudo con la esencia y las ganas de disfrutar de los asistentes. Estos se reunieron en el entorno en el que estaban ubicados los puestos de venta y en ellos pudieron adquirir productos muy variados como miel, licores o sidra; pendientes, colgantes y pulseras realizados con cuero o utensilios de cocina y adornos tallados en madera. Tampoco faltó a la cita la gastronomía tradicional y los productos típicos de la zona como embutidos caseros, quesos o pan. Todo ello amenizado por la música de la charanga NBA.

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Pan casero y queso, en uno de los expositores. DEPRADA

El evento fue organizado por la Asociación Fonte da Cova cuyos miembros explican que esperaban la presencia de unos 20 puestos de venta pero debido al mal tiempo la cifra se redujo sensiblemente, aunque destacan que "non nos podemos queixar". Para su realización contaron con colaboración del Concello de Samos y de la Diputación de Lugo, quién aportó 4.600 a través del plan único de cooperación con los concellos.

Historia. Se trata de un evento que tiene un gran valor cultural y social en la zona. Su fecha de celebración tiene un significado especial, ya que en la década de los setenta el día 17 de cada mes se celebraba una feria en el Val de Lóuzara a la que acudían muchos de sus vecinos.

El paso del tiempo trajo consigo un declive demográfico que provocó que, una zona ubicada en un enclave geográfico de gran valor, en la que llegaron a residir alrededor de 1.700 personas y a convivir siete cantinas esté hoy en día prácticamente deshabitada, con excepción de los meses de verano.

Por ello, en el año 2008, la Asociación Fonte da Cova decidió retomar este evento que, en palabras de su presidente y organizador, José Antonio García, "é un atractivo para chamar a atención da xente de fóra e unha escusa para que as familias da contorna podan voltar reunirse".