Las jefas del fútbol sala

Las vecinas Violeta Díaz y María José Calvo están al frente de Os Meigallos FS. Hacen bocadillos, lavan equipaciones y guerrillean para lograr mejoras en el club. El cargo les cuesta "pasta y tiempo", pero la satisfacción de los jugadores vale la pena
María José Calvo y Violeta Díaz, delante del pabellón de O Chanto. VILA
photo_camera María José Calvo y Violeta Díaz, delante del pabellón de O Chanto. VILA

HACE AÑOS Violeta Díaz López y María José Calvo Costa no eran aficionadas al fútbol sala o, al menos, no especialmente. Todo cambió cuando sus hijos comenzaron a practicar este deporte y ellas, mujeres activas e implicadas, les secundaron sin dudarlo. "Te vas liando, vas ayudando y cuando te das cuenta estás aquí", resumen estas dos sarrianas. Ese "aquí" quiere decir en la directiva del club Os Meigallos, donde Violeta es la presidenta desde hace cinco años y María José lleva ya una década ejerciendo como vicepresidenta.

Son las únicas mujeres al frente de un club de fútbol sala en la federación de Lugo (en otros puestos hay más, aclaran), una excepción que no les ha supuesto ninguna cortapisa. "Nosotras vamos allí y cuando creemos que tenemos razón en algo seguimos hasta el final. Salimos un poco guerrilleiras", bromean.

Gracias a ello, explican, consiguieron que los equipos de la capital lucense se desplazaran a Sarria para disputar algunos partidos. Desde ya unos años los encuentros "se juegan una semana aquí y otra en Lugo", un logro del que aseguran sentirse "orgullosas".

Con 160 fichas, equipos en todas las categorías -desde biberón hasta sénior- y cuatro de ellos en la liga gallega, Os Meigallos puede presumir de "hacer las cosas bien y con seriedad", fruto de "años de trabajo y de no ser unos chacuecos". "Nosotros no pedimos privilegios. Lo que es, es", afirman las directivas del club.

En este camino hubo muchas horas de dedicación y también dinero propio invertido. Por ejemplo, cuando toca desplazamiento fuera de Sarria, Violeta y María José no tienen reparos en preparar bocadillos para los jugadores, que salen de sus "bolsillos".

Hasta que llegó al covid, ambas mujeres se juntaban también cada fin de semana con más de 150 equipaciones que se encargaban de lavar, repartiéndose el trabajo. En un club pequeño las camisetas se reciclan, aunque la aparición de la pandemia obligó a introducir algunos cambios, de modo que ahora, de acuerdo con los progenitores, decidieron que las familias comprasen la equipación de las categorías hasta alevín para poder llevarla puesta de casa.

Sin apenas ayudas públicas, el Meigallos se financia "pidiendo por las puertas". "Sacas de donde puedes. Nos matamos a vender", desde lotería hasta rifas, dicen ambas sarrianas, quienes también organizan desde hace ya varios años un campus de fútbol sala con los hermanos Diz. "Desde que empezó el club hace 15 años se cobra 20 euros al mes por entrenar a los niños. Después tenemos que pagar arbitrajes, entrenadores... y no pagamos instalaciones de casualidad", añaden.

Además, tiran de la familia cuando resulta necesario. "Si algún entrenador falla, levanto a mi hijo a las nueve de la mañana del sábado y arranca para Lugo", señala la presidenta.

RECOMPENSA. La mayor recompensa para ellas "son los niños". "Yo lo paso muy mal en los partidos, la mitad de las veces salgo para fuera, me entra una presión que no puedo. Sufro mucho cuando veo que se esfuerzan y no ganan, y se quedan por poco y están ahí a punto", comenta Violeta. "Ao fin é como se foran os teus fillos, porque case todos os que temos empezaron dende pequeniños e levan xuntos dende os tres años", apostilla María José.

En el fondo, Os Meigallos es un "club familiar", que se reúne con frecuencia en la "lareira" de la presidenta para hacer piña y para el cual lo fundamental es disfrutar jugando. Para ellos es como un "premio" viajar a Burela varios días para participar en un torneo y todo un "orgullo" enfrentarse a equipos de las ciudades llevando el nombre de Sarria como bandera.

Además, el pabellón José Mario González de O Chanto suele estar «abarrotado» durante los partidos. "Sobre todo con los sénior tenemos mucha gente, porque ves otros clubs y otros equipos y hay tres personas", apuntan.

De cara al futuro, Violeta y María José confían en tener relevo. Sus hijos, que crecieron en esta sociedad deportiva, están ya en la directiva y son un referente para los más pequeños, por lo que podrían tomar las riendas en unos años. Mientras, las jefas del fútbol sala en Sarria seguirán peleando por lo mejor para Os Meigallos.

Quieren retomar el próximo año el equipo femenino
Hasta hace un año, Os Meigallos contaba también con un equipo femenino de fútbol sala, que la directiva quiere "intentar que vuelva" para la próxima temporada.

Según indican, "as nenas tiñan un equipazo e a algunhas delas chamáronas para a selección galega varias veces", aunque no se animaron a ir.