La investigación y el fomento del pastoreo, claves en la lucha contra la rata topo

La Sociedade de Pastos, que celebró un foro en Triacastela, apuesta también por favorecer poblaciones de sus depredadores naturales
Jornada sobre la rata topo celebrada en Triacastela
photo_camera La jornada sobre la rata topo reunió a cerca de 50 personas en Triacastela. PORTO

La Sociedade Galega de Pastos e Forraxes (SGPF) apuesta para luchar contra la plaga de la rata topo por la investigación agraria, el fomento del pastoreo y de las poblaciones de depredadores naturales, y la coordinación. Así lo puso de maifiesto en una jornada sobre esta problemática celebrada el sábado en Triacastela con expertos de Galicia, Asturias y Francia.

El presidente de SGPF, Joan Alibés, cree que no hay una sola medida a realizar, sino un conjunto: "Medio ambiente, pastoreo e investigación". "Todas esas accións xa non dependen de Medio Rural, senón tamén de Medio Ambiente, pero teñen que coordinarse", opinó Alibés, quien abrió el foro con la alcaldesa, Olga Iglesias.

En la actualidad se encuentran en un "pico poboacional" de la rata topo, plaga que "afecta á viabilidade das explotaciones". Considera que "necesitamos investigación para determinar e prever o seguinte pico e ver que facer antes de que empece e cando se vaia estendendo".

La plaga afecta a unas 1.600 hectáreas, según el jefe del Servizo de Explotacións de Lugo, Pablo Iglesias. Esta era la valoración inicial, pero calculan que ahora hay una superficie similar. "Hai parcelas que antes estaban afectadas e agora non, e parcelas que antes non o estaban e agora si. Incluso estamos vendo que vai baixando (a rata toupa) a zonas de menor altitude", señaló. Los municipios perjudicados son Pedrafita, Triacastela, Folgoso do Courel, Samos, Navia de Suarna o Cervantes.

Para luchar contra la plaga, desde la Xunta llevan a cabo trampeos y prueban otras prácticas, como "un rulo con tacos". También apuestan por el fomento del pastoreo y estudian distintos biocidas. "Parece que se están desenvolvendo produtos comerciais a base de fosfuro de zinc que nos van permitir realizar algunhas probas, estamos empezando", informó.

El profesor de la facultad de Veterinaria de la Universidade de Santiago de Compostela (USC) Pablo Sánchez y las doctorandas Sara Ruiz e Irene Ortiz presentaron una propuesta de lucha ecológica. Se trata de usar cairomonas, unas sustancias químicas que segregan animales. "Se basa en la utilización de esas señales químicas que producen los depredadores de la propia rata topo, el zorro, la comadreja o el armiño. La rata topo, al detectarlas, las interpreta como señales de alerta, lo que provoca un estrés e interfiere con la reproducción. Es engañarlas, jugar con sus sentidos», explicó Pablo Sánchez, quien considera que se podría trasladar este sistema a otras plagas. Los investigadores esperan tener pronto financiación de la Xunta para seguir adelante.

La rata topo no es solo un problema de Galicia, pues también se sufre en otros puntos, como en Asturias. Aitor Somoano, del Servicio Regional de Investigación y Desarrollo Agroalimentario, acercó la situación de la comunidad vecina, donde sufren la plaga en Cangas de Narcea, Somiedo o en la Comarca de la Sidra. En este caso cuentan con las mismas herramientas que en Galicia, solo "pueden cambiar los factores que influyen sobre las poblaciones de los depredadores".

En Francia tienen esta problemática desde los años 70, tal y como apuntaron Patrick Giraudoux y Geoffroy Couval, de la Université de Franche-Comté. Allí se extendió por los macizos central y del Jura y esporádicamente por los Alpes y los Pirineos. Apuestan por la prevención y aseguran que no hay una única solución, sino que hay que "implantar diversas al mismo tiempo y coordinadas".