Halladas nuevas monedas romanas en la Cova das Cabras de Triacastela

El la pasada campaña se encontraron en la superficie del mismo yacimiento otras 50 piezas similares, que fueron datadas en el siglo IV
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photo_camera Arturo de Lombera (izquierda) y Xosé Pedro Rodríguez sostienen sedimentos de Cova Eirós. R.V.L

La campaña de excavaciones en Cova Eirós y Cova das Cabras, en Triacasela, encara los últimos días de trabajos con el hallazgo de cuatro monedas romanas datadas en el siglo IV.

Los últimos días de la temporada pasada también fueron encontradas 50 monedas en el fondo de la Cova das Cabras, donde los investigadores realizaron una cata de un metro cuadrado.

En esta ocasión, un equipo compuesto por once investigadores y dirigido por los arqueólogos Arturo de Lombera y Xosé Pedro Rodríguez, se encuentra en el yacimiento desde el día 8, cuando la expedición comenzó con la decimoquinta edición.

Según apunta Arturo de Lombera, las monedas halladas ahora "no tienen que ver con la concentración del año pasado, ya que en este caso estaban dispersas por la probable interacción de algún animal".

En lo que respecta a los descubrimientos en Cova Eirós, "recuperamos, en la línea de años anteriores, herramientas en cuarzo y cuarcita, además de alguna lasca", añade.

A lo largo de esta semana, las condiciones climatológicas han dificultado parcialmente los trabajos, según afirman los arqueólogos, al tratarse de lugares de difícil acceso y que precisan un equipamiento especial. "Un día no nos arrancaba el generador, lo que provocó que estuviéramos sin luz", afirmó Xosé Pedro Rodríguez.

La campaña ha sido una semana más corta de lo habitual debido al curso sobre neardentales que se celebró a principios de mes en O Courel, y que también ha provocado un descenso en el número de registros en comparación con los obtenidos en la campaña del 2019, la última que transcurrió con normalidad hasta la llegada de la pandemia.

Pese a esto, tanto Arturo de Lombera como Xosé Pedro Rodríguez hicieron un balance positivo de la experiencia, "a la que acudieron 50 personas con grandes conocimientos", indicaron.

ÚLTIMOS DÍAS. La campaña, promovida por la Universidade de Santiago de Compostela, el Centro de Investigación Interuniversitario das Paisaxes Atlánticas Culturais (Cispac) y la Universitat Rovira i Virgili de Tarragona, finalizará este fin de semana.

Arturo de Lombera valoró especialmente estas semanas de trabajo, "ya que en Cova das Cabras, además de la sorpresa de las monedas, estamos acabando de excavar la cata que confirma que los restos de animales hallados en su superficie se corresponden con una cavidad utilizada por los osos para hibernar y por los carnívoros para cubiles".

Los trabajos en este yacimiento, situado a escasos metros de Cova Eirós, también revelaron que no ha sido ocupada largos períodos, "ni en la entrada ni en el interior, ya que es una cueva pequeña que permite el refugio de personas, pero que existiendo la otra gruta de mayor tamaño no representó un asentamiento para las comunidades paleolíticas", concluyó Arturo de Lombera.

Experiencia: una oportunidad para los estudiantes
La campañas anuales que se realizan en los yacimientos de Triacastela reúnen a decenas de estudiantes de la Universidade de Santiago de Compostela, que acuden para completar su formación práctica. Para algunos es la octava campaña consecutiva, lo que se traduce en grandes conocimientos sobre la fauna que habitaba el lugar "gracias a la gran cantidad de horas que pasamos en el laboratorio", indican.

Arte

Este año, Tania Mosquera es la encargada de analizar las pinturas y grabados rupestres descubiertos años atrás en Cova Eirós, con el objetivo de hacer una comparativa con las inscripciones del parque arqueológico Vale do Coa, situado en Portugal.

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