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A Ferrería sigue reclamando el uso de la capilla de San Mauro

Una pancarta instalada por los vecinos de A Ferrería recuerda su demanda. VILA
Una pancarta instalada por los vecinos de A Ferrería recuerda su demanda. VILA

La iglesia de este núcleo de O Incio, que forma parte del conjunto del antiguo balneario, fue cerrada hace más de un año

Hace ya más de un año que la iglesia de A Ferrería, en la parroquia de Trascastro de O Incio, también conocida como capilla de San Mauro, apareció cerrada con un candado y los vecinos continúan reclamando su uso porque, según apuntan, "ninguén dá a cara". A día de hoy siguen sin saber con exactitud quién clausuró de este modo un templo que forma parte del conjunto del antiguo balneario, cuya propiedad pertenece a una entidad bancaria.

La iglesia, que venía siendo utilizada por el pueblo de A Ferrería desde hacía un siglo, fue cerrada con un candado el pasado verano sin que los vecinos recibiesen ningún aviso previo ni explicación.

Hace ya meses, decidieron colocar una pancarta en la entrada a la localidad en la que reivindican "o uso da capela de San Mauro". El cartel continúa instalado en el lugar, dado que la demanda se mantiene activa al no producirse avances al respecto.

La capilla está vinculada al antiguo balneario de A Ferrería, el cual comenzó a funcionar en 1892 gracias a la iniciativa de la familia Gasset. Apenas unos años antes, en 1884, las aguas ferruginosas que brotaban en este núcleo de O Incio habían sido declaradas de utilidad pública dados sus componentes medicinales.

El balneario de A Ferrería fue uno de los más importantes de su época y llevó prosperidad a la zona al crearse en torno a estas instalaciones todo un entramado de establecimientos y servicios. Pero, tras casi un siglo de esplendor, llegó la decadencia. En el año 1997, la familia vendió el edificio del balneario a una empresa, que comenzó su restauración, aunque el proyecto se quedó por el camino. Tras aquella primera empresa, vino otra firma y, finalmente, todo pasó a manos de un banco, señalan los vecinos del lugar.

En A Ferrería quedó el esqueleto de un hotel abandonado, con una parte de ladrillo y donde crece la maleza. Junto al edificio, se mantiene la capilla de San Mauro, que los lugareños venían usando para las distintas celebraciones de la localidad, asumiendo el coste de la luz y otros gastos como la restauración de las imágenes de santos, acometida tiempo atrás.

Desde que hace más de un año apareció cerrada, solo fue utilizada en dos ocasiones. En enero, los habitantes del lugar decidieron quitar el candado y después poner otro para poder celebrar en esta capilla la tradicional fiesta de San Amaro. Unos meses después repitieron la operación para oficiar una misa de aniversario.

GESTIONES. El cierre del templo les ha llevado a tomar diversas medidas. Además de la protesta con la pancarta, acudieron a un abogado para ver la posibilidad de emprender acciones judiciales por la clausura, para lo cual precisan saber antes a quién dirigirlas.

También realizaron gestiones en el Concello de O Incio, en este caso para solicitar la limpieza de maleza en la zona, y se dirigieron a la Xunta de Galicia, donde, según indican, se interesaron por la situación del balneario.

Los residentes consideran que la reactivación de aquel proyecto sería un interesante atractivo para la zona, al igual que el aprovechamiento de las aguas medicinales del manantial, que a mediados del siglo pasado tomaban miles de personas y que en la actualidad registran una escasa demanda.

A Ferrería sigue reclamando el uso de la capilla de San Mauro
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