Derribado más del 50% del polémico edificio de la Rúa da Calexa de Sarria

Los trabajos avanzan a buen ritmo y la previsión es que estén finalizados por completo en un mes. Se pondrá así fin a un inmueble que supone un gran impacto visual en el Camino
El derribo del edificio de A Calexa de Sarria. PORTO
photo_camera El derribo del edificio de A Calexa de Sarria. PORTO

El derribo del polémico edificio de siete plantas de la Rúa da Calexa de Sarria avanza a buen ritmo y ya fue demolido más del 50% del inmueble. La previsión es que los trabajos estén finalizados por completo en un mes.

Las labores para tirar la construcción, ejecutadas por la empresa Excavaciones J. Carreira, comenzaron ya en abril con la limpieza interior y la retirada de la madera. Hace poco más de un mes arrancó el derribo en sí, para lo que se está empleando una máquina con un brazo de unos 30 metros de altura.

Las tareas de demolición están siendo laboriosas y se prolongan en el tiempo por la resistencia del material utilizado en la construcción. La máquina se encuentra ahora empezando por una de las esquinas del edificio y trabaja desde las plantas más altas hacia las más bajas, y así seguirá con el resto del inmueble.

Desde la empresa tenían previsto utilizar una segunda máquina para el derribo, pero no hay espacio suficiente para ello. De ahí que las labores vayan más despacio.

Ya fueron también costosos los trabajos para retirar el material del interior del edificio, que se realizaron de forma manual y con dos robots. Estos residuos fueron trasladados a una planta de A Coruña para su tratamiento. Por su parte, los restos que resultan del derribo pueden ser triturados y utilizados como zahorra para las pistas municipales.

El Concello concedió licencia el pasado mes de marzo a la sociedad Inversiones Inmobiliarias Canvives para la demolición de este inmueble de 48 viviendas inacabadas, labores que tienen un coste próximo a los 280.000 euros.

El derribo hará posible habitar otro bloque de 20 viviendas con frente a la calle Frei Luis de Granda, el cual se encuentra finalizado desde hace años. Sin embargo, nunca pudo obtener la licencia de primera ocupación por estar incluido en el mismo proyecto que el de la Rúa da Calexa.

Con la demolición del inmueble, que estaba ejecutado en un 35%, se pone fin a un edificio que está en el centro de la polémica desde hace 15 años. La licencia de obra para su construcción fue concedida en 2006 y fue denunciado en 2008 por una persona anónima, al parecer un peregrino, ante el impacto de la construcción en el Camino de Santiago.

La Dirección Xeral de Patrimonio de la Xunta de Galicia acabó multando al Ayuntamiento con 60.000 euros por darle licencia sin su visto bueno previo.

El edificio tiene el permiso caducado desde abril de 2019 y fue sacado a subasta dos años antes por 6,5 millones de euros, pero quedó desierta al no presentarse ningún interesado.

En la Rúa da Calexa se ubica un segundo edificio que también está envuelto en la polémica. Este, que se encuentra sin acabar, tiene frente a esta calle y a Padre Sarmiento. El bloque tiene caducada la licencia de obra y el objetivo del Concello es proceder también a la ejecución de esta caducidad.

Al igual que ocurrió con el edificio ahora derribado, este inmueble motivó que Patrimonio impusiera al Ayuntamiento una sanción de 60.000 euros por su afectación al Camino de Santiago por su altura. El bloque también salió a subasta, aunque no hubo postores interesados.