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El club Celita, germen de La Unión

En la Sarria de principios del siglo XX nacía el club Celita, tomando su nombre del famoso torero lancarés. Su papel resultaría vital por cuanto introdujo el fútbol, ejerció de dinamizador social, impulsó las fiestas de San Xoán y dio origen a La Unión. La inauguración de su sede, hace ahora cien años, fue todo un acontecimiento

EL PRIMER torero gallego de la historia, Alfonso Cela Vieito, nacido en Carracedo (Láncara) en 1885 y fallecido en Madrid en 1932, acabó por dar nombre a una sociedad que marcaría el desarrollo de Sarria, el club Celita.

Trasladado a Madrid siendo un niño, trabajó como aprendiz de carnicero, pero ya desde muy joven comenzó a participar en capeas. Corría el año 1912 cuando Celita tomó la alternativa de manos de Manuel Mejías, Bienvenida, con astados de la ganadería Flores, iniciando así un camino de éxito en el mundo de la tauromaquia, donde alternó con maestros como El Gallo y se destapó como una de las grandes figuras de la época.

Torero. EPLa trascendencia de este torero en aquella Galicia que estrenaba el siglo XX inspiró a un grupo de sarrianos para fundar un club con su nombre. Se gestó como una entidad futbolística, pero su ámbito de acción fue más allá del deporte, dando renombre a las fiestas patronales de la villa y siendo el origen de la sociedad cultural y recreativa La Unión de Sarria.

La documentación que se conserva sobre este histórico club Celita es más bien escasa. Las principales referencias proceden de la prensa del momento, que se hace eco de la importante actividad desarrollada por el colectivo.

Así, el diario El Progreso, en su edición del 27 de diciembre de 1917, recogía la elección de la nueva directiva del Celita FC, presidida por el funcionario municipal Jesús Puche, activo organizador de eventos de tipo social, cultural y deportivo. Roberto González Fuentes ocupaba el puesto de vicepresidente, Marcelino Franco el de tesorero, Francisco Fernández fue nombrado vicetesorero, Antonio Río, secretario, y Leandro L. Carballeira, vicesecretario. En calidad de vocales resultaron elegidos Siro Castro, Juan López, Manuel Rivas, César González y Néstor González.

También fueron designados un bibliotecario (Vicente L. Rivas), un director del "cuadro de declamación" (Román Díaz de Freijo) y un jefe de materiales y secretario de campo (José Castro), así como el capitán del primer team (Luis Varela) y el responsable del segundo equipo (Néstor González).

En la misma noticia, el corresponsal de El Progreso avanzaba la próxima inauguración del nuevo domicilio social del club, para el cual fueron adquiridos "magníficos locales" en la casa que ocupa el Gran Hotel Roma. "Propónese el Celita en lo que falta para concluir el año, amueblar y decorar convenientemente los salones elegidos, cuya inauguración ha de constituir un brillante suceso en la vida cultural del pueblo sarriano", contaba. Y así fue. La crónica de aquella inauguración, publicada el 22 de enero de 1918, deja constancia de "la gran pompa y alucinante brillatez" del acto, en el que tomaron parte numerosas sociedades deportivas gallegas, además de multitud de vecinos.

Durante los años en los que permaneció activo, el club Celita acondicionó un terreno para la práctica del fútbol en el barrio de O Mazadoiro, al otro lado de la estación de ferrocarril, el cual dotó con bancos corridos para que el público pudiera presenciar las competiciones.

Según explica el investigador Xaime Félix López Arias, miembro del Seminario de Estudos Sarriaos, a este club se debe "a introdución do fútbol en Sarria", pero también iniciativas al margen del ámbito deportivo. "Foron os que modernizaron o concepto das festas", asumiendo la organización de San Xoán en el año 1917, el cual marcaría un antes y un después en estas patronales.

El programa de fiestas de aquella edición contaría con actividades tan llamativas como un concurso de feos, carreras de burros y de sacos, paseos de moda o certámenes de ornamentación de balcones, además de la inauguración del alumbrado eléctrico, la actuación del orfeón El Lirio o un encuentro de fútbol entre el Galicia FC de A Coruña y el Celita.

Dos años más tarde, el club desapareció dando origen a la sociedad cultural y recreativa La Unión, en la cual acabó por integrarse. Tanto fue así que el mismo Jesús Puche figura como socio número 1 y primer presidente de la nueva entidad, constituida el 24 de abril de 1919, con domicilio social en la Rúa José Antonio donde, no obstante, nunca tendría su sede. A los pocos días de su creación, La Unión se instaló en la Casa de Rodil, en Calvo Sotelo, y más tarde en otro inmueble de la misma calle, hasta que en 1930 estrenó su actual sede en Villa Aurelia, que adquirió en 1965.

Con más de medio millar de socios, La Unión prepara ya su centenario, que se cumplirá en 2019, para lo cual recopila todo tipo de material histórico. Sabedora de sus orígenes, la emblemática entidad se propone también organizar a lo largo de este año algún tipo de evento en memoria de aquel club Celita que fue su germen.

Hemeroteca Una inauguración con un menú de lo más "enxebre"
Noticia de la inauguración. EPLa fiesta de inauguración del local social del club Celita, en enero de 1918, contó con un menú "tan enxebre como el cáracter de la asociación".

Según la crónica de El Correo de Galicia, los comensales pudieron degustar "caldo, chorizos con cachelos, lacón con grelos, anguilas, carne mechada y magras de jamón, arroz con leche, castañas asadas, manzanas y vinos del país".

Discurso "ovacionado"

El presidente, Jesús Puche, pronunció un discurso "ovacionado" en el cual expuso las líneas de acción de la entidad. Tal y como recogía en sus páginas El Progreso, "propónese esta, sin perder su carácter deportivo, congregar en íntimo consorcio a los jóvenes sarrianos procurándoles todo elemento de cultura y distracción que los aparte de hábitos antisociales, y sembrar semilla fecunda de fuertes ciudadanos".

Conferencias

Uno de los objetivos que se marcaba el club Celita era organizar conferencias "a cargo de muy cultos disertantes".

 

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