Un Camino de "fuerza e ilusión"

La Asociación de Mujeres Afectadas de Cáncer de Mama de Aspe, en Alicante, recala en Sarria por sexto año en una peregrinación solidaria, con la que recauda fondos para la investigación
Parte de la expedición, a su llegada a O Cebreiro para iniciar el Camino Francés. EP
photo_camera Parte de la expedición, a su llegada a O Cebreiro para iniciar el Camino Francés. EP

Fuerza e ilusión. Son dos de las palabras que más se escuchan estos días en el Camino Francés en boca de la Asociación de Mujeres Afectadas de Cáncer de Mama (Macma) de Aspe, en la provincia de Alicante, que recorre por sexto año la ruta, en una peregrinación solidaria que permite recaudar fondos para la investigación de esta enfermedad.

Un total de 28 personas forman la comitiva, de las cuales siete son mujeres afectadas por cáncer de mama y el resto, familiares, amigos y miembros de la asociación. Partieron el sábado desde O Cebreiro, en cuyo santuario les esperaba el fraile Francisco Castro, y este domingo completaron la etapa entre Triacastela y Sarria, concellos ambos en los que les dispensaron una recepción los respectivos alcaldes, Olga Iglesias y Claudio Garrido.

"Venimos con mucha ilusión y con mucha ansia de poder hacer este Camino. Hay afectadas que repiten cada año porque para nosotras es muy gratificante y, para la gente creyente, resulta muy importante llegar a Santiago", cuenta la presidenta del colectivo, Paqui Calatayud, quien destaca sobre todo la parte "emocional" de esta experiencia "por la cantidad de satisfacciones que tenemos".

Una recompensa que comienza ya con los preparativos del Camino, cuando se reúnen para andar varios días por semana, y que concluye con la llegada a Compostela y la participación en la misa del peregrino a modo de "agradecimiento de muchas cosas".

A este grupo de mujeres la ruta jacobea las llena de fuerza. "Esto nos cura todos los sufrimientos de la quimio. El saber que podemos hacerlo, que estamos aquí y que podemos seguir adelante nos da mucho aliento y es muy gratificante", afirma la presidenta de la asociación, un colectivo que pronto cumplirá nueve años y del que forman parte unas 350 personas.

Según dice, el cáncer de mama "es el que más se cura, pero el que más secuela deja", por lo que es muy importante el apoyo psicológico. A nivel físico, uno de los efectos secundarios que presenta "un porcentaje muy alto" es la hinchazón de brazos "porque las axilas las tenemos vaciadas de ganglios, pero eso no perjudica para hacer el Camino, lo único que no podemos es llevar una mochila", explica.

Para continuar avanzando en la investigación organizan este Camino solidario, que lleva por lema Prohibido rendirse, sí se puede y con el que colaboran tanto empresas de su localidad y del resto de la provincia como particulares de cualquier procedencia a través de un número de cuenta bancaria que difunden en sus redes.

Cada día de peregrinación comienza con un vídeo dedicado a las personas que no pudieron acompañarles en este Camino, en el que portan conchas "por cada una de las mujeres que están ahora en pleno tratamiento". Es una forma "muy emotiva" de iniciar cada etapa, en la que reciben el apoyo de un coche escoba.

 

A su llegada este domingo a Sarria las esperaban el presidente y la trabajadora de la Asociación de Amigos do Camiño de Santiago na Comarca, que les acompañaron en una visita para conocer el monasterio de La Magdalena.

Este lunes continuaron hasta Portomarín y el viernes se les unirán en el Monte do Gozo otros 21 miembros de la asociación para recorrer juntos al día siguiente el último tramo de un Camino que les "sirve de aliento" y que "regala vida" a estas y otras mujeres.

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