La Audiencia absuelve a un acusado de fingir una caída para cobrar un seguro

Apunta que no queda probado que el accidente laboral, que llevó a que se incapacitara a este sarriano, no existiera
La Audiencia Provincial de Lugo. AEP
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La Audiencia Provincial de Lugo absolvió a un vecino de Sarria acusado de fingir una caída en su trabajo, en un taller de reparaciones, para cobrar 22.000 euros de un seguro. El tribunal considera que no queda probado que el accidente laboral no existiera.

El procedimiento se inició a raíz de una denuncia formulada por la aseguradora. Tal y como recoge la sentencia, el hombre comunicó que había sufrido un accidente de trabajo, cuando prestaba servicios en Gijón. Afirmó que se cayó contra el suelo cuando reparaba un tractor, al tropezar en un terreno irregular. Por ello, le dieron la baja médica, que desembocó en el reconocimiento de una incapacidad permanente total. Tras ello, interpuso una demanda en los juzgados de lo Social y fue condenada la compañía de seguros a abonarle una cuantía de 22.000 euros (más los intereses) en virtud de una póliza que cubría las incapacidades por accidente de trabajo y enfermedad profesional.

TESTIGOS. El tribunal apunta que de las declaraciones de los testigos, compañeros de trabajo del sarriano, no puede determinarse que el siniestro no se haya producido. Alguno señaló que no se acordaba y otros que no habían visto nada. Entre los testigos incluso estuvieron unos detectives. "No puede concluirse que las testificales señaladas hayan desvirtuado la versión" del acusado.

El hombre, añade el fallo judicial, "no tuvo posteriormente (al acudir a la mutua, solicitando asistencia médica) actuación alguna relevante más allá de dar su versión de los hechos (que era la recogida por la mutua y posteriores resoluciones hasta la declaración de incapacidad por aquel) y dar conocimiento de las molestias y el estado que presentaba".

La sentencia indica que "no consta iniciativa alguna del trabajador, con el fin de que le fuese atribuida la incapacidad que los organismos competentes le concedieron". Fue, apunta, la propia mutua la que remitió su expediente a la Seguridad Social con el fin de que fuese examinado para la concesión, en su caso, de la incapacidad por accidente de trabajo. El hombre aseguró en el juicio que fue a la mutua tras accidentarse y le dieron la baja y la incapacidad "sin pedirlo".

Por todo ello, la Audiencia absuelve del delito de estafa procesal y, subsidiariamente, de falsedad documental al acusado, que fue defendido por el abogado Jesús García Bernardo. Contra esta sentencia cabe interponer recurso de apelación ante el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG).

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