Arte en oro, plata y madera

El madrileño José Luis Morales se dedicó durante 60 años al mundo de la orfebrería. En 2015 se mudó a Sarria y en su tiempo libre imparte en la asociación cultural Sarricanta clases de talla en madera una vez a la semana, de forma altruista 
photo_camera José Luis Morales posando junto a algunas de sus tallas en madera. R.V.L

José Luis Morales nació en Madrid en el año 1936, en pleno inicio de la Guerra Civil. Desde bien pequeño mostró un gusto especial por el dibujo, a la vez que una gran animadversión hacia los estudios que, por aquel entonces, se le suponían a cualquier niño.

Todo esto llevó a que su padre le mostrara, con tan sólo 14 años de edad, el oficio de orfebre acercándolo hasta un taller de la zona, del que quedó enamorado. A partir de ese día, para José Luis todo fue "ir poco a poco navegando y aprendiendo a base de práctica". Al igual que en muchos otros hogares, la situación económica era difícil. Eso no le impidió tratar de seguir mejorando con las posibilidades que había a su alcance, aunque ello conllevara tener que "recortar las bolsas de plástico que utilizaba mi madre para comprar legumbres, metiéndoles la tijera y sacando de ahí las hojas para poder hacer los dibujos".

A finales de los 40 estuvo trabajando durante un año en un taller de cerámica y, "aunque es una disciplina que me gustaba porque puedes hacer y deshacer", lo que realmente disfrutaba era el trabajo con el oro y la plata. Con el paso de los años José Luis fue perfeccionando sus trabajos a base de "salir, observar y practicar". Por las mañanas trabajaba en el taller, mientras que por las tardes dedicaba su tiempo libre a estudiar Bellas Artes y visitar los museos para ver las obras allí expuestas, a partir de las cuales tomaba apuntes y usaba como modelo.

El sector de la orfebrería funcionaba, según comenta, como un "circuito cerrado" en el que los empleados iban pasando por diferentes talleres, sin llegar a trabajar de forma continuada en uno. De hecho, no fue hasta los años 90 cuando logró un puesto fijo, que dejó en los comienzos de los 2000, cuando decidió jubilarse.

Las más de seis décadas dedicadas al oficio lo llevaron a hacer auténticas obra de arte para algunas de las grandes personalidades del momento, dice. Los hijos del fallecido Jesús Gil, antiguo presidente del Atlético de Madrid y alcalde de Marbella, encargaron al taller en el que se encontraba "un parchís de un metro por un metro, con cuatro casillas que simulaban las diferentes estaciones del año, hecho con plata y totalmente esmaltado", indica el orfebre.

Relacionado también con el equipo de fútbol de la capital, José Luis explica que trabajó hasta en dos ocasiones en el trofeo Ramón de Carranza que se llevó su Atleti, y que actualmente está expuesto en el museo del club. Además, cuenta que ha trabajado en el actual botafumeiro de la catedral de Santiago, en la corona de la Virgen de Covadonga y en "la de Os Remedios de Sarria, que regalé al cura cuando me enteré que habían robado la anterior", comenta.

José Luis siempre ha mantenido un vínculo especial con Sarria, pues solía escoger la villa para veranear. En el año 2015 decidió trasladarse definitivamente y, a través de un amigo, terminó vinculándose al mundo de la talla en madera y dando clases en la asociación cultural Sarricanta.

No era la disciplina a la que estaba habituado, pero "como no puedo estar quieto, sin hacer nada", decidió coger la gubia y cambiar el oro por el castaño. Actualmente tiene seis alumnos a su cargo que, una vez a la semana, acuden al taller para aprender las claves de la talla en madera. "A mí no me gusta estar encima de ellos diciéndoles lo que tienen que hacer continuamente, simplemente los corrijo un poco cuando se desvían", aclara este artista.

Sobre el futuro, el orfebre asegura que seguirá impartiendo clases e inculcando lo mismo que él aprendió a base de años de trabajo. "Este es un oficio que no se aprende en ninguna universidad, sino en el taller", concluye.

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