Los arqueólogos de Cova Eirós hallan más restos de asentamiento humano

Los investigadores descubrieron vestigios de animales y herramientas de cuarzo y cuarcita, lo que indica que la gruta fue ocupada por un grupo numeroso durante una larga temporada
undefined
photo_camera Los investigadores terminaron este miércoles las excavaciones en el yacimiento. EP

La campaña de excavaciones realizada este mes en Cova Eirós no defraudó. Así lo afirma Arturo de Lombera, el codirector del programa de investigación financiado por la USC y la Xunta de Galicia, que asegura que los últimos quince días han sido "clave" para avanzar en el descubrimiento de los asentamientos humanos en el yacimiento ubicado en la parroquia de Cancelo, en Triacastela, que goza del sello distintivo de Bien de Interés Cultural (BIC).

Dieciséis arqueólogos han continuado excavando el nivel cuatro de la cueva, donde han hallado restos que corroboran y suman pruebas a la pegada de asentamiento de neandertales hace unos 45.000 años.

"Isto non é nada novo, pero o interesante é que atopamos moitos restos de animais, sobre todo de cervo, e tamén ferramentas en cuarzo e cuarcita que fabricaban e utilizaban na propia cova", dice el arqueólogo, que explica que esto les ha llevado a concluir que el campamento no era únicamente un lugar de paso, sino que allí se asentaron grupos numerosos durante largas temporadas, ya que las herramientas eran fabricadas en las propias cuevas.

Durante el nivel tres de excavación, los historiadores hallaron pruebas de asentamientos humanos más cortos en el tiempo, pero Lombera asegura que "o nivel catro é moi rico en materiais, por iso levamos tanto tempo estudando o que aquí hai". Así, esta última campaña ha servido para dar continuidad a uno de los descubrimientos más importantes de Cova Eirós, que fue el del arte parietal paleolítico. Una característica que la convierte en única hasta la fecha en toda Galicia, ya que todos los datos recolectados hasta el momento nos enseñan cómo fue el procesión de formación de la población tradicional rural gallega en las zonas de montaña.

"Contamos con novos motivos da arte rupestre, polo que os avances foron moi significativos e nós sentímonos moi satisfeitos", sostiene el codirector.

Asimismo, los investigadores también encontraron más restos de fauna y de animales, principalmente carnívoros, lo que significa que la cueva era empleada además como lugar de hibernación y de cría, siendo entonces utilizada por distintas especies de animales durante la ausencia de asentamiento humano.

Un gran potencial. La gran novedad de esta campaña fue el sondeo que realizaron sobre las grutas para saber si, como en el caso de Cova das Cabras, también existían más espacios con pegada de población prehistórica. Por el momento, el equipo solo ha podido sacar algunas conclusiones preliminares tras hallar algunas piezas en el entorno de Monte Penedo, y están a la espera de analizar sus resultados, pero Lombero dice que "hai un gran potencial".

Ahora, el siguiente paso será trasladar las piezas a Santiago, donde distintos departamentos de la USC analizarán las piezas halladas durante la última campaña de excavaciones en Cova Eirós, uno de los yacimientos prehistóricos más relevantes de Galicia del que todavía "queda moito por saber", dice el codirector, que explica que les faltan por excavar los últimos dos metros de la cueva, donde todavía no se sabe si hay restos de "pegada humana".

Comentarios