Violeta Bernardo, escultora sarriana

"Abrirse paso en un mundo de hombres no fue fácil, pero tenía claro que lo mío era la escultura"

La artista Violeta Bernardo fue una de las siete escogidas para protagonizar la exposición As 7 e 7, que se inaugurará el día 29 en el Museo Provincial de Lugo. En ella, una creadora emergente reinterpretará una de sus obras con el fin de unir a varias generaciones de mujeres a través del arte en una muestra conjunta
La artista sarriana Violeta Bernardo. EP
photo_camera La artista sarriana Violeta Bernardo. EP

Violeta Bernardo fue una de las siete artistas escogidas para para protagonizar la exposición As 7 a 7, comisariada por Sergio Marey, por la que creadoras emergentes (Andrea Otero, Noa Costas Martín, Christina Chiarroni, Carmen Quintáns, Sabela Eiriz, Greta Debelius y las hermanas Noa y Lara Castro Lema) reinterpretarán obras de Maruja Mallo, Xulia Minguillón, Mónica Alonso, María Luísa Pérez Herrero, María del Carmen Corredoira, María del Carmen Álvarez de Sotomayor y Castro y la propia Bernardo con el fin de unir a varias generaciones a través del arte. La muestra se inaugurará en el Museo de Lugo el día 29.

¿Qué pieza suya reinterpretará una de las artistas emergentes?
Una escultura de una mujer embarazada que está sentada en una silla con manchas de color rojo, que representan la esperanza, la alegría y el miedo que siente. Está ubicada en el jardín del Museo Provincial de Lugo desde hace cuatro años, y es la única realizada por una mujer.

¿Conoce a la artista que se centrará en su obra?
Todavía no, pero me siento muy halagada. Lo único que espero es que, al igual que la mía, sea una reivindicación de los derechos de las mujeres. Si es una personajoven me gustaría que diese una visión de mi obra desde su propia generación y perspectiva.

En verano expondré en el Museo Naval de Ferrol, donde mostraré mis obras junto a otros artistas de España y Portugal

Y además de esta muestra, ¿tiene algún otro proyecto entre manos?
En verano expondré en el Museo Naval de Ferrol, donde mostraré varias obras junto a otros artistas de Cádiz, Portugal y de toda Galicia. Mientras tenga bien la cabeza y el cuerpo seguiré activa, básicamente porque no puedo parar quieta. La ventaja de ser artista es que de esta profesión no te jubilas nunca. Cuantos más años, más experiencia y más ideas.

¿Considera que la edad es un grado en lo que a arte se refiere?
Lo más importante es la vocación, y con ella naces. Yo recuerdo que desde pequeña estaba siempre dibujando. Es cierto que la madurez aporta muchas ventajas, porque la experiencia te la dan los años y analizas las cosas de otra manera, así que diría que sí.

Y echando la vista atrás, ¿cómo fue para usted abrirse camino en el mundo de la escultura?
Muy difícil. Siempre digo que debería haber nacido diez años más tarde porque en mi época no estaba muy bien visto ser artista. No teníamos la libertad que hay ahora para elegir una carrera por vocación. Yo, por ejemplo, podría haber hecho entonces Bellas Artes. Además, abrirte paso en un mundo de hombres como es la escultura no fue algo fácil, pero tenía claro que esto era lo mío.

¿Y que papel jugó Sarria, su tierra natal?
Está claro que no es lo mismo vivir en una ciudad que en una zona rural, sobre todo antaño. Pero lo cierto es que no cambiaría ni mi carrera ni el lugar del que soy y en el que vivo porque en Sarria soy muy feliz y desde aquí pude llegar muy lejos. Al final es una cuestión de ganas.

Las obras son como mis hijos y no podría elegir a cuál quiero más, pero cuando no me gusta lo que hago lo destruyo

¿Siente algún cariño especial por alguno de sus trabajos en particular?
Las obras son un poco como mis hijos y no podría elegir a cuál quiero más. Cuando no me gusta lo que hago inmediatamente lo destruyo, así que al final siempre expongo esculturas por las que siento un gran cariño, y me gusta mucho la obra pública y grande porque siento que me representa más. Los gustos también cambian en función del momento.

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