Rayden entrega "la voz y la vida" agradecido por cerrar el ciclo de "las fiestas grandes de España"

El músico madrileño repasó su trayectoria transitando desde los temas más combativos de sus inicios raperos a los más personales de sus últimos discos, en la que es su gira de despedida
Rayden. XESÚS PONTE
photo_camera Rayden. XESÚS PONTE

El madrileño Rayden sumó este jueves dos despedidas en Lugo; la suya propia con esta gira del mundo de los escenarios de la música y la del San Froilán, que definió como "la última de las fiestas grandes de España". En agradecimiento, prometió dejarse "la voz y la vida", y ganas de cumplir no le faltaron ante un público disperso, sin apreturas.

Con una escueta puesta en escena en rojo y negro, el peso del espectáculo recayó en las letras cuidadas, pulidas y a veces densas que lo han convertido en un figura primero del rap y, con el tiempo y los discos, de la música sin más.

Rayden se retira de los escenarios y las giras para dedicarse de lleno a la literatura, y no puede extrañar a nadie que lo escuchara.

Salió de los libros para seguir rimando y, superada con nota su etapa de rapero puro, fue tomando poco a poco el camino de regreso con sus últimos discos y sus composiciones de despedida, que se transformaron en páginas más personales que aquellas cargadas de tensión y combate más próximas al rap clásico de sus comienzos. Pero poesía, en cualquier caso, en formato Rayden.

La gente disfrutó del doble adiós. Antes había pasado por el escenario el sonido igualmente contundente de los lucenses Ringdown, rock alternativo y enérgico a cargo de cuatro clásicos: Manu Arroyo, Rubén Mazón, Miguel Bello y Álvaro Gay.

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