Susana Carmona: "La materia gris del cerebro de la mujer se reduce durante el embarazo"

Ha logrado demostrar científicamente lo que todas las madres han comprobado por experiencia. Hay un antes y un después de un embarazo. Pero no solo por la irrupción de un hijo en la familia, sino por los cambios que se producen en el cerebro de la mujer, algunos reversibles y otros, posiblemente, permanentes.
susana Carmona
photo_camera Susana Carmona lidera un equipo de investigación neurocientífica del Hospital Gregorio Marañón.

La neurocientífica Susana Carmona lidera un equipo de investigación del Hospital Gregorio Marañón que estudia lo que ocurre en el cerebro durante el embarazo, el parto y el postparto y ha llegado a la conclusión de que el cerebro de la mujer cambia durante en esta etapa para facilitar su adaptación al nuevo miembro y mejorar el vínculo. En el libro Neuromaternal ofrece respuestas a preguntas que hasta ahora ni se formulaban en voz alta y a emociones incuestionables.

La neurociencia viene a confirmar lo que todas las madres saben. Algo pasa en el cerebro durante el embarazo.
Sí. Lo que intentamos es poner imágenes, estadísticas, datos científicos que confirmen lo que todas intuimos. Cuando no hay dato hay relato y no siempre es el acertado.

Si todo el cuerpo cambia para adaptarse al embarazo, al parto, a la crianza... es lógico pensar que el cerebro también lo hará. ¿Qué es lo que han descubierto?
Cambios muy profundos y dinámicos. Son diferentes durante el embarazo, el parto y el postparto y facilitan la conducta maternal. Hemos detectado reducciones en la materia gris. Algunas revierten en el postparto y otras no.

¿Disminuye el cerebro?
Sí, pero eso no es malo, como podría pensarse. Menos tamaño no implica menos capacidad. Es un fenómeno que también ocurre en la adolescencia.

¿El cambio es permanente o reversible?
En algunas regiones del cerebro perdura al menos seis años después del parto, que es el tiempo que nosotros hemos estudiado hasta ahora. En otras regiones es reversible a corto plazo. Pero hay una investigadora sueca que ha estudiado el cerebro de mujeres de distintas edades y ha detectado que madres de hasta 70 años conservan algunos de estos cambios.

¿El cambio se produce en el primer embarazo o en todos?
No lo puedo asegurar porque hasta ahora en mujeres solo hemos estudiado primeros embarazos. En animales se ha comprobado que los cambios más profundos se dan en el primero y en el segundo se produce un efecto recuerdo.

¿Qué función tienen los cambios que se producen en el cerebro?
Mejorar el vínculo de la madre con el hijo. Los cambios que se producen en el cuerpo durante la gestación tienen como objetivo facilitar la aceptación de un elemento que resulta extraño, disminuir el rechazo. Lo que pasa en el cerebro va también en esa línea. No podemos concluir de momento en el caso humano, pero en modelos con animales sí se ve que las hormonas facilitan la conducta maternal, el bienestar necesario para que la madre se ocupe del hijo, para que pase de ser extraño a muy relevante.

¿Y cómo se establece el vínculo de las madres que no gestan o incluso de los padres?
Los cambios en el cerebro facilitan el vínculo, pero no lo determinan. La interacción con los hijos es la que afianza el vínculo. De ahí que también surja entre mujeres que adoptan o con los padres. Pero, aunque somos seres sociales, también somos mamíferos placentarios y eso influye en el vínculo.

El proceso hormonal que desencadena el parto influye en la recuperación del cerebro. En cesárea programada no lo hay

Han detectado diferencias entre partos naturales y cesáreas.
Realmente la diferencia la marca si la mujer se pone de parto, no si este finalmente termina en cesárea o en parto vaginal. El proceso hormonal que desencadena el inicio del parto es lo que influye en la recuperación de volumen del cerebro, que es diferente en las madres que se someten a una cesárea programada y no experimentan el proceso de inicio del parto.

¿Estos cambios en el cerebro podrían tener relación con las patologías mentales que se relacionan con el postparto?
Estamos investigando el enlace, podría ser.

Hasta ahora las hormonas han cargado con todas las culpas de la tormenta emocional.
Las hormonas son las mensajeras del cerebro, las que llegan a donde no alcanzan los cables que conducen los impulsos eléctricos.

Problemas cognitivos, emocionales... ¿qué más nos podemos encontrar en el cerebro de una madre?
Es pronto para decirlo, pero no investigar supone una desventaja para las mujeres. Hay que saber lo que pasa. Es importante en un momento en el que nos empeñamos en negar la naturaleza para defender que hombres y mujeres somos iguales. No es cierto, somos diferentes y es una desventaja no estudiar la realidad de la mujer. Una investigadora californiana ha determinado que solo el 0,5% de la investigación en neuroimagen se centra en la mujer. Eso nos perjudica mucho. En la medicina, en general, siempre ha habido sesgo por sexo.

Como madre me intriga el tema.
Eso es lo maravilloso de esta investigación, la motivación que hemos detectado en todas las mujeres, la enorme disposición a participar. Estamos empezando, pero somos muchas.

Su equipo fue pionero en este campo de estudio.
Sí, empezamos nosotras, pero ya se está investigando en muchos países. Queda mucho por hacer, pero estamos avanzando.

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