La vendimia se acelera en Ribeira Sacra, con 5 millones de kilos en las bodegas

La sequía reducirá la cantidad en torno a un 10% con respecto a un año normal, pero las últimas lluvias ayudaron y la calidad se mantiene
Un grupo de vendimiadores en la finca San Amaro, en Doade, que es propiedad de Regina Viarum. CARLOS JULIO GONZÁLEZ
photo_camera Un grupo de vendimiadores en la finca San Amaro, en Doade, que es propiedad de Regina Viarum. CARLOS JULIO GONZÁLEZ

La vendimia entra en su recta final en la Ribeira Sacra tras otro intenso fin de semana en el que la cantidad de uva recogida aumentó hasta los casi cinco millones de kilos. Las lluvias de las semanas previas cayeron como agua de mayo para bodegueros y viticultores, pero todo apunta a que la cantidad de uva disminuirá con respecto a otros años debido a varios factores, principalmente la sequía registrada durante los meses de verano.

La previsión del consejo regulador es que, cuando finalice la campaña, el total se sitúe "nos seis millóns ou un pouco por baixo se finalmente non se alcanza esa cifra", señalaó su presidente, José Manuel Rodríguez.

Este pronóstico supone rebajar en alrededor de un 10%, algo más de medio millón de kilos, el dato con el que se cerró la pasada vendimia: 6.545.331 kilos. La explicación de esta disminución en cuanto a cantidad está en los diferentes fenómenos meteorológicos que salpicaron la zona en los últimos meses. "Este ano tivo de todo, xeadas, pedra e, sobre todo, a seca", explica Rodríguez.

Por variedades, la mencía supondrá aproximadamente el 75% del total de la uva recogida. Le sigue muy de lejos el godello, variedad de la que el lunes habían entrado en las bodegas algo más de medio millón de kilos. Después aparecen variedades como el albariño o la treixadura, en blancas, y el merenzao o el brancellao, en tintas, y otras minoritarias y cuya cantidad es casi testimonial, como el tempranillo, del que el lunes la denominación de origen apenas había contabilizado 37 kilos.

CALIDAD. Lo que no variará es la calidad. Tanto el consejo regulador como los viticultores consultados aseguran que el estado de la uva es óptimo. "Al principio la uva estaba algo justa de grado, pero ha recuperado, está sana y la calidad es muy buena", celebra Iván Gómez, gerente de la bodega Regina Viarum. Por su parte, el presidente del consejo regulador apunta a que las lluvias de las últimas semanas fueron clave, "porque hidrataron as uvas e estas engordaron".

PRECIOS. En cuanto a los precios, los viticultos señalan que se mantienen estables tras la subida registrada hace dos años. De media, el kilo de mencía se paga a 1,20 euros, mientras que el de godello a 1,60.

El coste por kilo es más elevado en algunas parcelas dispuestas en bancales y con grandes pendientes, donde se practica la conocida como viticultura heroica. También, la uvas que salen de esos lugares son las elegidas por las bodegas para elaborar sus vinos más exclusivos, los que como poco cuestan 25 euros la botella.

LA CAMPAÑA. De las 89 bodegas inscritas, una veintena ya dieron por finalizados los trabajos. El tercer y cuarto fin de semana de septiembre supusieron grandes avances, porque en esos días "vendímase case tanto como nos outros cinco días da semana" por ser cuando los pequeños productores que venden a las bodegas reúnen a familiares y amigos para organizar las vendimias.

Hay dos bodegas que aún no comenzaron los trabajos y un total de 66 siguen metidas de lleno en la vendimia, pero"despois desta fin de semana estará prácticamente rematada", aseguró José Manuel Rodríguez.

Regina Viarum, por ejemplo, espera finalizarla este sábado. Esta bodega de Doade dedicó el lunes a su finca San Amaro, donde recogió 3.000 kilos de mencía. Allí trabajaron una veintena de persoas, algunas gallegas, pero otras procedentes de Portugal, Madrid o Andalucía, como un grupo de rastafaris que lleva 15 años acudiendo a la vendimia.

En general, las bodegas más pequeñas se quejan de los "atrancos para a contratación, que non contemplan a nosa realidade e obligan a recorrer a empresas".

"Vengo desde Etiopía con una comunidad rasta"

En la vendimia de Regina Viarum volvieron a destacar los gorros de la comunidad rastafari que lleva 15 años acudiendo a recoger uva a la Ribeira Sacra.

El sueco Rash Ibi, que lleva más de 20 años viviendo en Etiopía, acudía por primera vez a sus 66 años, pero en un estado de forma envidiable. En el país africano donde reside posee una plantación de 19 hectáreas de moringa, una especie de árbol del que se comen crudas sus hojas y flores y que también se puede usar para extraer aceite.

Rash Ibi. CARLOS JULIO GONZÁLEZ
Rash Ibi. CARLOS JULIO GONZÁLEZ

 

Este verano se desplazó a España para viajar con una comunidad rasta que se mueve por festivales —trabajando en la sonorización— y realizando diferentes trabajos agrarios. Son un total de seis miembros que se llaman hermanos entre ellos y que también llevan a cabo actividades culturales y promueven la música reggae, que esta semana sonó con fuerza en muchas viñas.

Rash Ibi cuenta que de la Ribeira Sacra le impresionan "sus montañas, valles y la atmósfera tan sana que hay aquí", pero también el gran ambiente que se respira. "Formamos un buen grupo en el que destaca la amistad", apunta el vendimiador llegado desde Etiopía. Sobre si regresará en próximas campañas, Ibi responde con un "Dios dirá".

"Estamos dúas mulleres só, pero moi poderosas"

Entre la veintena de personas que trabajaban recogiendo uva en la complicada finca San Amaro solo había dos mujeres: Aldara Méndez, de Ourense, y Sara Valero, llegada desde Madrid.

Aunque existen bodegas que incluso se cierran en banda a contratar mujeres para vendimiar en las viñas de ribera por sus grandes pendientes, al llamar a la puerta de Regina Viarum señalan que no tuvieron el menor problema.

Aldara Méndez. CARLOS JULIO GONZÁLEZ
Aldara Méndez. CARLOS JULIO GONZÁLEZ

 

"En principio nos contrataron para vendimiar, no para cargar, pero creo que si insistiésemos un poco no hubiese habido ningún problema", explica Sara Valero, que afrontaba su primera experiencia en la vendimia, Llegó a la Ribeira Sacra desde la capital atraída, principalmente, por su "amor por el campo" y también con la idea "de sacar algo de dinero para afrontar mejor los gastos que llegan durante el invierno".

También para Aldara es "a miña primeira vendima", un trabajo puntual de una o dos semanas que aprovecha para hacer "mentres non sae nada, porque sigo buscando traballo", dice.

Ambas estaban muy contentas, trabajando mano a mano en una vendimia en la que reinaba el buen ambiente. "Somos as dúas únicas mulleres, pero somos moi poderosas", reivindica Aldara Méndez.

"Si me canso, levanto la vista y veo algo increíble"

El cordobés Luis Carlos Fernández reside en Málaga y por segundo año consecutivo recorrió los alrededor de 1.000 kilómetros que separan su tierra de la Ribeira Sacra para unirse a la vendimia de Regina Viarum.

Ya tenía experiencia en otras campañas de recogida de uva en Andalucía, pero asegura que en Galicia es todo muy diferente. "Allí pasaba todo el día agachado y me dejaba la espalda. A eso había que sumar las altas temperaturas, aquí por lo menos corre algo de aire fresco", señala.

Luis Carlos Fernández. LUIS CARLOS FERNÁNDEZ
Luis Carlos Fernández. CARLOS JULIO GONZÁLEZ

 

Además, Luis Carlos valora muy positivamente el "compadreo", el "gran trato del personal de la bodega" y, sobre todo, la zona y el entorno de la viña San Amaro, que está rodeada de bancales y sobre el río Sil. "Cuando me canso un poco, levanto la vista y veo un paisaje increíble que lo compensa todo", explica. En Andalucía, en cambio, "o veías olivos o desierto".

Calcula que este año permanecerá en la vendimia unos 15 días "o incluso algo menos, porque en esta ocasión hay más gente trabajando". Después, regresará a Andalucía con la idea de participar en las campañas de recogida de la naranja y de la mandarina.

La uva sale en barca desde Cividade

Una de las bodegas que ya cerró los trabajos fue Cividade. La viña que le da nombre es una de las fincas más inclinadas de la ribera de Amandi y las cepas se abren camino entre la pendiente pedregosa como pueden. Además está pegada al río y es precisamente por el agua, en barca, como se procede a la retirada de las uvas. "Antes dos embalses a viña era máis longa e os meus avós sacaban os cestos a pé. O percorrido tiña cinco paradas", comenta Brais Verao, que está al frente de esta bodega. Ahora, aprovechan una zona de piedras pegada al agua como embarcadero.

En seis horas
"Comezamos ás nove e ás tres e media da tarde estaba rematado. Cargamos as barcas e van polo río ata onde agarda o tractor", explica Verao. El trabajo es laborioso, pero la calidad de los vinos que salen de esta parcela es indiscutible.

 

Cifras positivas de cara al exterior
Los vinos de Ribeira Sacra están presentes cada vez en más mercados. Según los últimos datos del consejo regulador, los países a los que más se exporta son Estados Unidos, Noruega, Dinamarca, Reino Unido y Canadá.

Más en Ourense
En la provincia de Ourense se vende casi el doble de vino de la DO Ribeira Sacra que en la de Lugo. El presidente del consejo sostiene que se debe "a que es una provincia vitícola y en la que hay una mayor cultura del vino".

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