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Una carrera fraternal

Las hermanas Martín, en las pistas. M. PIÑEIRO
Las hermanas Martín, en las pistas. M. PIÑEIRO

Las hermanas Sonsoles y María Martín destacan en distintas modalidades del atletismo. Son campeonas de Galicia en 5.000 y 3.000 metros en marcha en ruta, respectivamente

Sonsoles Martín comenzó en el mundo del atletismo hace nueve años. A punto de cumplir los 18, se prepara para pegar el salto a Estados Unidos. Sus buenos números le han permitido recibir una beca de la Universidad de Memphis, donde compaginará la carrera dual de Periodismo y Ciencias Políticas con el deporte.

Dicen que los hermanos mayores abren paso. Si Sonsoles ha destacado como atleta, María no quiere ser menos. La menor de las Martín, de solo 13 años, practica actualmente diferentes modalidades del atletismo, aunque hay una que la tiene encadilada, la marcha.

Ambas comparten una carrera fraternal en el atletismo. Forman parte del club Adas (O Barco de Valdeorras), pero se entrenan en su Monforte natal. De la supervisión de Sonsoles se encarga el entrenador Fernando González, mientras que a María la pone a punto la esposa de este, Carmen Expósito.

A la casa de las dos hermanas ya han llegado tres medallas de oro autonómicas. Dos las logró Sonsoles, que se proclamó campeona de Galicia sub 20 en 5.000 y 3.000 metros. Dice Fernando González que las características de su pupila son las de una importante fondista. "Tiene mucha capacidad de oxigenación y mejores tiempos según aumentan los kilómetros", señala el técnico.

La hermana pequeña va por el mismo camino. "María es más fondista que velocista, pero al ser más joven que su hermana todavía no está en edad de especializarse. Tiene que hacer de todo (lanzamiento, salto, vallas), pero está, como digo yo, envenenada con la marcha", indica Fernando González.

Esta modalidad ya le ha dado una gran alegría. María Martín es campeona gallega de marcha en ruta sub 14 después de una fantástica actuación en A Pobra do Caramiñal.

"Tiene mucha capacidad, porque es flexible. Con ella trabajamos técnica y velocidad. Mientras hace marcha, mi mujer corre con ella y la corrige", indica Fernando González. Relajar los hombros, cruzar el pie o no doblar las rodillas son algunas de las indicaciones que le da Carmen Expósito.

INICIOS. Sonsoles dio el pistoletazo de salida. "Necesitaba entrenador para seguir con el deporte, porque le hacía falta médicamente. Así que me decidí a ayudarla", señala Fernando González.

Detrás suya iba María, que no tardó en preguntar si podía entrenarse ella también. Y así empezó todo. Ahora comparten escenario de entrenamiento en las pistas de atletismo Saleta Fernández.

A partir de agosto, Sonsoles cruzará el Atlántico. "Estoy muy nerviosa y a la vez ilusionada, deseando llegar allí", comenta la joven. ¿La echará de menos su hermana? Al contestar, María duda y murmura: "No sé". Pero Sonsoles replica: "Por supuesto, y yo a ella también". Es amor fraternal.

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