Las tormentas y los arrastres de tierra dejan sin agua a los vecinos de Brollón

El alcalde dice que la situación mejora y espera que todo quede arreglado en cuestión de días
Trabajadoras de servicios sociales con garrafas de agua y elk río Loureiro. EP
photo_camera Trabajadoras de servicios sociales con garrafas de agua y elk río Loureiro. EP

Unos 400 vecinos de A Pobra do Brollón, aquellos a los que llega hasta sus casas el agua de la traída, llevan ya tres días sin poder utilizarla debido al fuerte enlodamiento de los ríos Loureiro y Lor, cauces que usa el Ayuntamiento para la captación de la que se nutre la red de abastecimiento. La turbidez viene motivada por el arrastre de tierra de los montes que se quemaron en el verano del pasado año. Las fuertes tormentas de la semana pasada han lavado el suelo y las escorrentías han acabado en estos dos cauces.

El alcalde, el nacionalista José Luis Maceda Vilariño, indicó que la situación ha comenzado a mejorar. Añadió que un técnico de la Confederación Hidrográfica Miño-Sil analizó en la mañana de este jueves la situación y que todo apunta, aclaró, que en cuestión de dos o tres días, si no vuelven las tormentas, el agua que salga de los grifos vuelva a estar clara y se pueda utilizar de nuevo. Mientras esto no ocurre, los vecinos de la capitalidad municipal, Lamaigrexa, Martul, Piñeiros, Vilar de Peras, Cereixa, Pinel y del barrio de A Estación, hasta donde llega la red de abastecimiento, utilizan agua embotellada.

Los afectados, como la propietaria del bar Avenida, situado junto a la casa consistorial, dicen que es "un fastidio", que entienden que se trata de un problema puntual.

No obstante, esta hostelera puso sobre la mesa los perjuicios que esta indeseable situación causa en su negocio y al resto del sector. Dijo que tiene que gastar en garrafas de agua para hacer la comida y lavar la vajilla y que muchos piensan que hasta no puede servir café.

El Ayuntamiento ha comenzado el reparto de garrafas de agua a las casas para asegurar que personas de colectivos vulnerables puedan acceder al agua potable. En concreto, las botellas de cinco litros se llevan a usuarios del servicio de ayuda en el hogar y a casas donde viven gente de avanzada edad, atendiendo, también a criterios económicos, de movilidad o de falta de apoyo familiar. Aquellos vecinos en estas circunstancia de las que no tenga conocimientos los responsables de los servicios sociales pueden contactar con estos para que su situación sea evaluada y se le preste apoyo.

El regidor local lamentó la inutilización de la traída y pidió perdón al vecindario por una situación, dijo, indeseable; pero al mismo tiempo destacó el hecho de que se trata de una situación ajena a las posibilidades de la administración local para darle una solución.

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