La silla eléctrica de A Pinguela

Con la llegada de Juanlu Bernal, ya son 32 los entrenadores que han dirigido al Lemos este siglo. La actual es la etapa más estable
El nuevo entrenador del Lemos (derecha), en el Luis Bodegas en conversación con su antecesor. MIGUEL PIÑEIRO
photo_camera El nuevo entrenador del Lemos (derecha), en el Luis Bodegas en conversación con su antecesor. MIGUEL PIÑEIRO

Es habitual que cada poco tiempo toque leer en los medios de comunicación locales que el Lemos tiene nuevo entrenador. La última vez ha sido esta semana, después de que el joven Óscar Moure presentase su dimisión pese a haber perdido solo dos partidos de doce en la presente temporada en el grupo norte de Preferente Galicia y ganar (0-2) el último compromiso, a domicilio contra el Victoria.

Su sucesor, Juanlu Bernal, ya trabaja en Monforte con la mirada puesta en el siguiente encuentro, contra el Noia, este domingo a las 16.30 horas, este domingo. Será el entrenador número 32 que se siente en el banquillo local del campo de A Pinguela en 23 años que llevamos de siglo XXI.

Tiene fama Monforte de ser una plaza muy complicada para los técnicos y los datos parecen empeñados en dar la razón a quien así piensa. Y eso que la etapa actual, con Óscar López Cerceda como presidente desde julio de 2017, ha sido la más estable desde el estreno de este milenio, con cinco entrenadores en siete temporadas.

De Cagigao a Bernal

El Lemos abrió el presente siglo con Francis Cagigao, actual director deportivo del Galatasaray turco, en el banquillo. Dos temporadas y media aguantó hasta su marcha en mitad del curso 2002/2003, que terminó con el descenso de un equipo entonces en Tercera que la temporada anterior había competido por ascender a Segunda B.

Desde entonces, la lista de técnicos —contando interinos y dos (Charly y Marcos Veiga) que ni siquiera llegaron a debutar en partido oficial por dimitir en pretemporada— hasta llegar a Juanlu Bernal es inmensa. Solo el mencionado Cagigao y Edu Rodríguez —hoy en el Chantada Atlético (Primera Galicia) y que estuvo cuatro campañas— permanecieron, al menos, dos cursos seguidos.

“O problema son as directivas. Teñen moita presión, sobre todo dos seareiros de máis idade, que viron as mellores épocas do Lemos en Terceira e pensan que ten que ser así sempre, pero os tempos cambiaron e o equipo actual é o que é. Se non tes moitos cartos hai que tirar de xogadores da casa, que poden ser mellores ou peores”, opina un exentrenador, Carlos Vivero, socio y espectador habitual de los partidos del Lemos.

Diego Arias, exjugador y capitán, tiene una consideración parecida. “A ansia que hai en determinados sectores por ascender a Terceira fai que moitas veces se tomen decisións precipitadas. No Lemos, o máis importante é o resultado e hai moita presión interna que ás veces lévase por diante ao adestrador sen culpa”, señala.

Un exdirectivo como José Luis Campos afirma que esta situación no es la ideal. “O mellor é iniciar e rematar os proxectos, non é positivo cambiar o adestrador no medio da tempada”, explica. Sin embargo, valora que la actual directiva, de la que él formó parte hasta la campaña pasada, “non cesou a ninguén, todos os adestradores marcharon porque quixeron”. También recuerda que en Monforte “levamos 16 anos sen ver fútbol de Terceira División, así que non creo que o problema sexa ese”.