Una refugiada ucraniana regresa a su país tras dejarlo operada de cáncer

Ivana Kotsybala tutela a su nieto Pablo, que es huérfano, y n hijo suyo fue herido en el frente
Kotsybala habla a través del sistema de traducción automática durante la entrevista. XESÚS PONTE
photo_camera Kotsybala habla a través del sistema de traducción automática durante la entrevista. XESÚS PONTE

Junto a la masiva llegada de refugiados ucranianos se produce también un goteo de regresos. Uno de estos casos es el de Ivana Kotsybala, de 63 años y tutora de su nieto Pablo, de 12, que es huérfano. Esta mujer, que fue operada de cáncer de esófago en octubre, llegó en abril a España, bajo el amparo de la asociación Aga Ucraína, con sede en A Coruña. Ahora decidió volver a su país para seguir con las pautas de tratamiento tras una estancia en el monasterio de Pantón.

Kotsybala no solo lucha contra un tumor, sino que cuida de su nieto desde los cinco meses, cuando el bebé perdió a sus padres. El progenitor del niño falleció en el conflicto surgido tras la invasión rusa de Crimea y la guerra actual le trajo otra mala noticia, ya que un hijo de Ivana fue herido en el frente. Su nuera reside en Polonia y abuela y nieto viajarán a Varsovia para asentarse inicialmente en Przemysl, una ciudad polaca en la frontera con Ucrania, donde tienen familia.

El estado de salud de Ivana Kotsybala empeoró en los últimos meses. Las monjas de la comunidad la llevaron al médico de Atención Primaria, pero cada día se sentía peor. Uno de los problemas era la falta de conocimiento del español para "saber qué medicinas tomaba", indican sus acompañantes. Kotsybala utilizó un traductor automático de Google para comunicarse en esta entrevista. También escribió un texto en su idioma en el que expone su decisión de marchar de forma voluntaria del cenobio.

Su situación allí llamó la atención de un grupo de vecinos -Josué, María, Neli y Rocío-, que entendían que no recibía la atención adecuada. "Temíamos que se podría agravar su dolencia", dicen. De ahí que le pidiesen al nieto que los llamase si se producía alguna incidencia. Pablo los avisó después de que Ivana pasase la noche vomitando. Sus benefactores la recogieron en el monasterio para llevarla al hospital de Monforte. "La trasladamos antes de las ocho de la mañana para que pudiera entrar por Urgencias", cuenta Josué.

INGRESO. La paciente ingresó el 16 de julio y estuvo internada hasta el 26. En el centro hospitalario recibió tres transfusiones de sangre por su fuerte anemia. Su nieto estuvo cuatro días en Pediatría para permanecer con su abuela, mientras que se hacían los trámites con el servicio de Menores de la Xunta para que asumiese su tutela temporal hasta que Ivana recibiese el alta.

Kotsybala y su nieto están ahora en un hostal de Lugo, gracias al apoyo de este grupo de vecinos, a la espera de tomar el autobús de vuelta a Ucrania. Ella se siente decepcionada por su acogida en Pantón. "Es el monasterio de Putin", afirma, para incidir que recibía un trato discriminatorio en relación con el dispensado a la otra familia que se albergaba en el lugar. La mujer está muy agradecida a las personas que están ayudando y a los médicos del hospital monfortino. "Si no fuera por ellos, estaría con Dios", manifiesta.

"Esa señora no nos llegó a transmitir ninguna queja"
El secretario de Aga Ucraína, Antonio Corredoira, aseguró que "ni esta señora ni su nieto nos transmitieron quejas, aunque hablamos con ella con periodicidad semana". Corredoira recalca que este colectivo no acoge, sino que pone en contacto a los refugiados con entidades o particulares. En Pantón estaba una familia de siete miembros, junto a Kotsybala y su nieto. Este grupo llegó procedente de Entrimo, en Ourense, "donde ella tuvo algún problema de adaptación y la comunidad de las Bernardas accedió a acoger a estas personas de forma totalmente desinteresada".

El fenómeno del retorno. El secretario de Aga Ucraína afirmo que en el último mes se dan algunos casos de personas que quiere regresar. El día 14 se fletará un autobús de retornados asentados en Galicia. Este fenómeno está propiciado por la relativa calma bélica que se vive en el oeste de Ucrania. que es el área a la que vuelven la mayoría de estas personas, según explica Antonio Corredoira. Los refugiados son libres para regresar a su país o bien para cambiar de localidad de residencia.

Comentarios