Mordiscos de historia

Aquellos prostíbulos

El acre mundo de la prostitución tuvo su época dorada en Monforte entre los años 1930 y 1940. En la zona de A Florida-Lagares había un pequeño barrio chino y en el barrio de A Estación, más populoso, eran conocidos locales como el cabaret La Gloria Francesa, La Verduga y la Aurora.
Rúa Comercio de Monforte en 1935. ARCHIVO ARNÁIZ
photo_camera Rúa Comercio de Monforte en 1935. ARCHIVO ARNÁIZ

La llegada del ferrocarril a Monforte, allá por 1883, favoreció un importante crecimiento poblacional, desarrollo industrial,  social y urbano, así como propició la aparición de locales de ocio que, en poco tiempo, se convirtieron en referente comarcal, extendiendo su fama incluso hasta la capital de la provincia y a la vecina ciudad de Ourense.

Entre esos centros de diversión figuraron, además de sociedades recreativas,  un alto número de tascas, bares, cafés de variedades y las llamadas casas de lenocinio o de tolerancia.

En el acre mundo de la prostitución, la ciudad del Cabe tuvo, en la décadas de los años 30 y 40, lo que se podría denominar un pequeño barrio chino, en el que se concentraban las casas de mujeres de vida alegre. Estaba situado en la zona de A Florida-Lagares, aunque también había algún local más en otros puntos de la ciudad, como sucedía en la pujante barriada de A Estación

Una de las primeras referencias que conocemos sobre rameras en el pasado siglo se remonta a 1919. En ella, a través del Boletín Oficial de la Provincia, se cita a declarar en el juzgado de Monforte a Ramona Blanco Valencia, de 31 años, a la que se califica como “mendiga y prostituta”. Por esta fecha, también en dicho boletín, se ordena en la provincia que se establezcan servicios de higiene de la prostitución destinados a la defensa de la salud pública, “en lo relativo a dicho vicio social”.

En los carnavales de 1924, en un baile de máscaras celebrado en el Teatro Principal, hay noticia de que se colaron dos furcias que dieron lugar a un incidente de protesta, que acabó con “la expulsión de las tanguistas” del local. En 1928, la prensa de la época reclamaba para Monforte una mayor dotación policial, contaba solo con seis policías y en la ciudad, según la crónica, había dos salones-teatro, cuatro cafés de varietés a los que el público acude en gran número,  gran cantidad de cafetines y tabernas, amén de casas de lenocinio. Añadía la noticia que pasan de 20 los hoteles, fondas y casas de hospedaje que albergan a forasteros.

Cabaret Gloria Francesa. A.A
Cabaret Gloria Francesa. A.A

En 1931, inicio de una década dorada en Monforte, abrió en el número 1 de la Rúa Calvo Sotelo, de la mano de Juan Bautista Vázquez, el afamado café La Florida. En ese año ya había en este barrio dos prostíbulos, que poco después aumentaron a cuatro. Entre ellos, el cabaret La Gloria Francesa,  La Verduga y La Aurora.  A estos nombres hay que sumar La África, La Suboficiala, en Roberto Baamonde; el cabaret Maipú, La Saladina o  La Viguesa, entre otros. A los establecimientos oficiales habría que añadir además la prostitución clandestina, en domicilios privados.

Café La Florida, 1934. A.A.
Café La Florida, 1934. A.A.

Enriqueta Calvo Pérez, alias La Aurora, en mayo de 1934, junto con otras prostitutas que ejercían en su local: Tina Pardo, alias Concha, Lola Fuentes y Teresa Piña, protagonizaron el apaleamiento de una vecina a la que causaron lesiones. Ingresaron en prisión y en la prensa local se pedía la clausura del burdel por ser “una guarida infecta de vagos y maleantes”. 

A finales de julio de 1935, el inspector de vigilancia Don Waldino Sagrario ordenó la clausura de los lupanares monfortinos, aplicando una orden publicada en La Gaceta. La medida desató en la sociedad local comentarios para todos los gustos.

Al año siguiente, los prostíbulos volvían a funcionar y se mantendrían abiertos, con altibajos, hasta finales de los 40. Doblegar el oficio más viejo del mundo, pese a las prohibiciones oficiales, no es tarea fácil.

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