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Los premios más agradecidos

Los premiados al finalizar el acto de entrega de galardones. ANA RODIL
Los premiados al finalizar el acto de entrega de galardones. ANA RODIL

Los bodegueros recogieron los galardones de la Cata Patrimonio de la Humanidad en Monforte y reconocieron que se trata de una prueba única por el nivel de participación y las características del sistema de puntuación

Es uno de los últimos concursos de vinos del año pero también uno de los más esperados, como quedó este martes claro en la entrega de premios que se desarrolló en las instalaciones del Centro do Viño de Monforte.

Se trata de la Cata Patrimonio de la Humanidad que tuvo lugar el pasado mes de noviembre y cuya quinta edición se dio por cerrada este martes con la recepción de las estatuillas por parte de los ganadores. Sus nombres ya habían trascendido hace unos días pero pocos quisieron perderse un acto que está marcado por la cercanía.

"Ten o seu aquel porque é o premio da casa", explicaban algunos de los ganadores al inicio del acto. "Se cadra é o premio máis valorado porque o dan os compañeiros", decía otro. "Falamos de xente que sabe o que custa traballar aquí e que pode valorar os defectos ou as cualidades dun viño dende un punto de vista máis real", insistía este último.

La cata Patrimonio de la Humanidad nació hace cinco años de la mano de los gestores del Centro do Viño con el objetivo de amparar la candidatura de la Ribeira Saca ante la Unesco. Desde el principio se le quiso dar un enfoque serio y profesional, más allá del mero simbolismo. Para ello se contactó con la Asociación Galega de Enólogos y se diseñó un sistema propio de valoración de los vinos.

Se cadra é o premio máis valorado porque o dan os compañeiros

El jurado de esta edición lo compusieron 22 personas, 20 de ellas enólogos. Pero la curiosidad es que fueron en su mayoría los que trabajan para las bodegas participantes y que todos cataron todos los vinos. Es decir, los profesionales tuvieron que valorar en una prueba a ciegas (sin ver ni las botellas ni las etiquetas) sus propios caldos y los de sus vecinos.

En resumen, las puntuaciones las dieron personas que conocen perfectamente la zona, los problemas que hubo con la cosecha, con el tiempo o con las plagas.

Ese sistema y el rigor en la organización convirtieron la prueba en una cita ineludible para muchos bodegueros de la denominación. Este año se presentaron 141 vinos de un total de 57 bodegas y hubo 26 premios. El gerente del Centro do Viño, José Ramón Martínez Mareque, explicó este martes que solo llevaron premio un 10% de los participantes. Es un ratio pequeño, pero la razón radica en que no se trata de un concurso complaciente si no que se apuesta por el rigor. Tanto Mareque como Luis Buitrón, de la Asociación Galega de Enólogos, insistieron en que es la cata a la que concurren más bodegas de la denominación.

La afluencia también se notó en la entrega de premios. El Centro do Viño estaba este martes abarrotado de bodegueros cuando muchos son reacios a acudir a este tipo de celebraciones. Las ausencias fueron muy contadas.

Para entregar los galardones en el Centro do Viño se reunió a representantes de la Xunta de Galicia, de la Diputación de Lugo, a alcaldes y concejales de distintos ayuntamientos de la denominación y a representantes de colectivos como el de hosteleros o comerciantes.

Los bodegueros salieron a recoger sus estatuillas, que son otra de las señas de identidad del certamen. Se trata de la figura de una botella y un racimo de uvas en color dorado realizada con una impresora en tres dimensiones que llama la atención por su originalidad.

Este martes la organización también tuvo un gesto de agradecimiento con los estudiantes de la escuela de hostelería Belarmino Fernández, de Rosende, que se encargaron de dar servicio durante la cata.

LOS PREMIADOS. En el escalafón de tintos jóvenes de 2017 se llevaron el primer premio (Gran Patrimonio) Guímaro, Gaela Os Queixeiros y Viña Peón. El segundo fue para Adega Vella 988, Xiana, Casa Moreiras Selección, Chuzos de Punta y Finca Cuarta.

La categoría de tintos barrica y otras añadas condecoró con el Gran Patrimonio a Promine 2016, Don Diego 2017 y Corga 2014 y con el Patrimonio a Abadía da Cova 2016, Veiga do Bacelo 2016, Proencia 2012, Asolagados 2017 y Cividade 2017.

En los blancos jóvenes de 2017 solo hubo cuatro premiados. El oro se lo llevaron Almalarga y Viña Vella y la plata fue para Viña Garoña y Ponte da Boga Albariño.

El mejor blanco barrica y otra añadas resultó Finca Míllara 2016. En este peldaño, el Patrimonio se le otorgó a Pombares Gloria 2016 y Adega Vella 1904-2017.

En la categoría de Mágnum hubo únicamente dos caldos galardonados. El Gran Patrimonio le correspondió a Ponte da Boga 2017 y el Patrimonio, a Cypressus 2017. En el peldaño de rosados hubo un único premio. Fue para el Peza do Rei, que se hizo con un Gran Patrimonio.

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