Las precipitaciones ayudan a extinguir el fuego de Ribas de Sil y dejan bajo control el de Pantón

Solo otro foco, el de Laza, sigue este martes por la noche activo, aunque cerca de ser sofocado. El calor vuelve el jueves y con él el alto riesgo de incendios
Dos personas se protegen de la lluvia. MONCHO FUENTES
photo_camera Dos personas se protegen de la lluvia. MONCHO FUENTES

La llegada de las precipitaciones a Galicia esta semana está jugando un papel clave para poner coto a los incendios forestales. La contribución del agua caída en las últimas horas, sumada a la incansable labor de las brigadas y el resto de servicios de extinción, daba como resultado que en la noche de este martes solo quedasen dos incendios activos: el de Pantón y el de Laza, en Ourense, tras ser sofocado el de Ribas de Sil.

En este último municipio no queda ya rastro de las llamas que durante dos días tuvieron en vilo a los vecinos de la parroquia de Torbeo. La Consellería do Medio Rural daba el incendio por extinguido sobre las 22.30 horas de este martes tras la participación de un amplísimo operativo que llegó a contar con hasta 30 agentes forestales, cuatro hidroaviones y siete helicópteros. La superficie quemada asciende a unas 40 hectáreas.

El incendio de Pantón, por otra parte, quedaba estabilizado en torno a las tres de la tarde, con un saldo de 25 hectáreas teñidas de negro en la parroquia de Frontón. El departamento que dirige José González también dio cuenta del trabajo de un extenso dispositivo, con siete helicópteros, que logró dejar las llamas bajo control. Ayudó, como en Ribas de Sil, el pertinaz trabajo de las precipitaciones que cayeron en el sur de la provincia durante la noche y primera hora de la mañana.

Fuera de la provincia, el dato más positivo fue la extinción de tres incendios en el sur de Ourense. El primero en sofocarse fue el de Castrelo do Val. En los montes de este municipio ourensano las llamas devoraron en torno a 175 hectáreas. Sobre este fuego, la Consellería do Medio Rural transmitió la seguridad de que "foi intencionado, pois iniciouse en varios puntos".

No muy lejos, también en la parte más austral de Ourense, en la frontera con Portugal, se daba por extinguido a última hora de la tarde el incendio de Oímbra tras arrasar casi 90 hectáreas. Aunque en cuanto a superficie no haya sido el más virulento de cuantos han azotado Galicia en los últimos días, sí lo es por daños patrimoniales, ya que las llamas redujeron a cenizas la ermita de Santa Ana, de la que solo quedaron en pie los tabiques. El párroco ya comunicó a los feligreses la intención de rehabilitarla lo antes posible.

El 'triángulo del fuego' en el sur de Ourense lo completaban Riós y Laza. En este último municipio se logró dar por controlado, al filo de las ocho de la tarde, el gran incendio que ha devorado 2.100 hectáreas del Macizo Central. Medio Rural espera que en cuestión de horas pueda extinguirse, como sucedió en torno a las 17.30 con el de Riós, que según el cómputo provisional de la Xunta calcinó un centenar de hectáreas.

A CORUÑA Y PONTEVEDRA. La Galicia atlántica ha escapado del fuego en los últimos días. Habida cuenta de que A Coruña y Pontevedra están siendo las más pluviosas, los pronósticos en cuanto al fuego son buenos. Al menos hasta el fin de semana, cuando regresarán a toda Galicia los cielos despejados y los mercurios superiores a los 30 grados.

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