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Ningún organismo se interesa en evitar el colapso del túnel romano de Montefurado

Túnel excavado por los romanos en Montefurado para desviar el curso del río Sil. TOÑO PARGA
Túnel excavado por los romanos en Montefurado para desviar el curso del río Sil. TOÑO PARGA

El alcalde de Quiroga dice que hizo dos requerimientos el pasado año a Patrimonio y que no ha obtenido respuesta

Se ha cumplido un año del primer aviso que realizó el alcalde de Quiroga, Julio Álvarez Núñez, de los problemas estructurales que padece el túnel de Montefurado, una oquedad tallada a mano hace dos milenios por los romanos en el río Sil con el fin de desviar el cauce y poder extraer oro de la tierra de aluvión. No obtuvo respuesta y meses después, en mayo, insistió en el requerimiento ante la Dirección Xeral de Patrimonio sin que a día de hoy, señala el regidor local, se haya recibido en el Ayuntamiento respuesta alguna.

"No he sabido nada. La administración local no tiene conocimiento formal de acciones relativas a estudios o intervenciones que puedan realizarse en una estructura única", lamenta Álvarez.

El alcalde de Quiroga se queja de este mutismo, máxime cuando el túnel de Montefurado es una pieza clave dentro de la propuesta para que la Ribeira Sacra sea Patrimonio de la Humanidad y para que la comarca quiroguesa, en la que está O Courel y Ribas de Sil, pueda también ser destacada por la Unesco como geoparque mundial.

Los expertos alertaron en varias ocasiones de la necesidad de hacer estudios en profundidad del estado de la oquedad



"Un colapso del túnel de Montefurado sería una noticia fatal, un desastre, un despropósito, sobre todo, por las voces de alerta que comenzamos a dar hace un año", por lo que ha pedido la implicación de las autoridades competentes en el asunto a fin de realizar los informes que sean necesarios y adoptar las medidas precisas para que no llegue a venirse abajo una oquedad única en España, que los esclavos del Imperio Romano hicieron a mano para aprovechar el oro que discurría por las aguas del río Sil a su paso por el municipio quirogués.

UNA SOLUCIÓN. El director del Instituto de Geología de la Universidade de A Coruña (UDC), Juan Ramón Vidal Romaní, certificó a principios del pasado año que el túnel de Montefurado se acerca a su colapso estructural más pronto que tarde, aventurando como medida ideal para impedir que se siga deteriorando desviar el curso del cauce del Sil.

Vidal Romaní señaló que la posibilidad de ese desvío por su canal original (los romanos secaron el antiguo cauce para poder sacar el oro) permitiría hacer los necesarios trabajos de consolidación de la estructura con mayor seguridad y rápidamente.

El geólogo Vidal Romaní apuesta por desviar el cauce a fin de realizar obras de consolidación de la oquedad de 2.000 años



Eso supondría bloquear la entrada de agua al túnel y trabajar prácticamente en seco. Una vez finalizadas las obras de estabilización se retornaría a la situación actual o también se podría optar por dejar el túnel aislado para siempre, con lo que la integridad de la cavidad quedaría garantizada e incluso se convertiría en visitable por el público como gran elemento de interés turístico.

Otro asunto puesto sobre la mesa por Vidal Romaní tiene que ver con la necesidad de cortar unos grandes árboles que crecen en una zona crítica del túnel y que amenazan, debido a sus grandes raíces, la estabilidad del terreno sobre el que se asientan y solo permitir plantar pequeños matorrales que, por los demás, darían lugar a un tipo de vegetación que ayudaría a mejorar la estética del entorno.

OTRAS VOCES. La de Vidal Romaní no es la única voz de alarma que se ha oído sobre el estado del túnel. En el mes de septiembre del pasado año, Miguel Llorente Isidro, jefe en Galicia del Instituto Geológico y Minero de España (Igme), señaló en una conferencia impartida en Ribas de Sil que es necesario realizar «una radiografía» para conocer a ciencia cierta como está la estructura por dentro.

Llorente señaló que el túnel padeció en dos ocasiones otros tantos derrumbes. Uno está documentado, mientras que el otro se cree probable por los indicios existentes en una de las entradas. Destacó que la estructura soporta una gran presión en temporadas intensas de lluvia y que considera necesaria la realización de un estudio en profundidad.

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