La Nacional 120 revienta las ruedas de otros seis coches a su paso por Quiroga

El bache está en el kilómetro 489, en el tramo de doble carril ► Operarios de la vía cubrieron el agujero de forma provisional
Dos coches averiados tras caer en el agujero. EP
photo_camera Dos coches averiados tras caer en el agujero. EP

La Nacional 120 se ha convertido en una destructora de ruedas. Este jueves, seis coches cayeron en un gran bache a la altura del punto kilométrico 489, en Quiroga. El agujero llevaba días formándose cerca de la incorporación a la N-120 desde el polígono industrial. En ese tramo, la vía tiene un carril de adelantamiento y es ahí donde se produjeron las averías en cadena.

Una vecina de la zona, testigo presencial de lo ocurrido, explica que desde las 19.00 horas del jueves sufrieron daños seis coches en ese punto. Detalla que el primer accidente que presenció acabó con el coche subido en la grúa. Más tarde, la implicada fue una furgoneta, que sí logro reanudar su marcha y, desde ahí, cayeron los restantes.

Esta residente explica que el cuarto coche que cayó en el bache había acudido a auxiliar al tercero y acabó también con la rueda destrozada. Luego fue el turno de otros dos. Desde la Subdelegación del Gobierno tenían constancia de cuatro coches accidentados por la mañana y otros dos por la tarde.

Hasta el lugar se desplazó Tráfico y operarios de mantenimiento, que intentaron tapar el bache de forma provisional. Si la lluvia lo permite, este viernes completarán el trabajo; si no, lo harán el lunes.

Otro quirogués cayó el martes en el mismo agujero

En el mismo kilómetro 489 donde ayer sufrieron daños seis coches, se quedó sin rueda el martes Daniel Rodríguez, vecino de Quiroga. Explica que se acababa de incorporar a la N-120, "polo que en absoluto circulaba rápido".

Cuando se acercaba al punto aciago, vio que el carril de adelantamiento estaba cubierto de grava y que en el otro, por el que circulaba, había un gran charco. "Tiven que elixir que pisar e seguín polo que ía", detalla. Para su sorpresa, el agua escondía un enorme "burato" que le obligó a mandar el coche directo al taller, donde aún permanece. "Acababa de cambiar a roda, tiña 50 quilómetros, e quedou desfeita", lamenta Daniel.

Dice que irá al desguace a por un recambio provisional pero la llanta, que quedó dañada, "teño que mandala a reparar a Portugal e, polo menos, tardará 15 días". Este quirogués califica lo sucedido de "‘show’ para nada agradable". Dice que denunció y ahora "a ver que pasa", aunque no entiende "que nin sequera puxesen un cono despois do que me ocorreu". Detrás de Daniel circulaba otro vehículo: "Tivo máis sorte, el só perdeu o tapacubos".