Mil formas y usos para la madera a golpe de motosierra

Eugenio Linares vivió en un faro, en Estaca de Bares, antes de descubrir que lo suyo era dar una nueva vida a los troncos de árboles muertos
Photocall del vivero de Os Trollos. EP
photo_camera Photocall del vivero de Os Trollos. EP

Es justo decir que Eugenio Linares se dio una oportunidad en muchos sectores antes de descubrir su pasión, convertida en su única profesión y principal fuente de ingresos. Se dedica a la escultura de madera con motosierra y sus figuras alcanzan tal realismo que llaman la atención fuera de los lindes de la Ribeira Sacra. Es más, según él mismo asegura, se tuvo que labrar un nombre fuera antes de que los ayuntamientos de la comarca apostasen asiduamente por él para dar un aprovechamiento a los troncos de los árboles que mueren o se secan.

"Me daba rabia lo poco que trabajaba en mi entorno, pero desde hace un tiempo ya consigo por aquí muchos encargos", indica este asturiano afincado en Pantón. Tiene su taller en Tuiriz, aunque su cartera de clientes recorre toda España. Es tan grande que este año ya lo tiene completo de encargos y ha tenido que abrir una lista de espera.

El maridaje (nunca mejor empleado el término, tratándose de la Ribeira Sacra) comenzó a fraguarse en 2020, el año de la pandemia, tan difícil como cargado de historias y oportunidades aprovechadas. Antes, Eugenio hacía figuras de madera con motosierra para sus amigos. El pasatiempo, que solo le reportaba algunas ganancias, lo compaginaba con su verdadera profesión, la de portero en discotecas.

La agresiva irrupción del covid-19 cerró el ocio nocturno muchos meses, así que a Eugenio Linares le tocó estrujarse el cerebro. "Tenía que llevar dinero a casa, para ayudar a mi familia", cuenta el artesano, padre de un hijo.

                      Eugenio Linares creó en Huelva una imagen de la virgen del Rocío (izquierda) y elabora también figuras de animales como vacas y photocalls como el del vivero de Os Trollos.
Virgen del Rocío. EP

Buceando en internet descubrió que algunos ayuntamientos tenían dificultades para reciclar la madera y se lanzó a hacerles propuestas mostrándoles su trabajo. A tres de ellos, situados fuera de Galicia, los convenció en solo una semana. Sus figuras hechas con troncos gustaron y poco a poco se ha ganado un importante nombre, hasta el punto de haber sido fichado por una marca de motosierras, Echo, para hacer promoción de su maquinaria.

Eugenio Linares González-Granda se instaló en Galicia por el trabajo de su padre, Eugenio Linares Guallart. Si la vida del hijo es curiosa, la del progenitor no se queda atrás. Era el farero de Estaca de Bares. Allí, en el interior del faro, vivió muchos años el escultor de madera de Tuiriz, entre el ruido de olas y viendo navegar a los barcos, guiados por la luz de la torre que fue su hogar.

Regresó a su Asturias natal para trabajar y durante un tiempo se dedicó a restaurar antigüedades. Puede que esa labor como carpintero lleve a pensar en un aprovechamiento de aptitudes durante su etapa actual, pero Eugenio no tarda en asegurar que nada tiene que ver una actividad con otra.

"Siempre tuve claro que quería vivir en Galicia, porque de toda España es la región que más me gusta con diferencia", señala. Así que regresó y se instaló en Lugo, donde trabajó para Cáritas. La mudanza a Pantón y la Ribeira Sacra vino más tarde, tras conocer a la que hoy es su pareja.

Hasta hacerse autónomo y dedicarse plenamente a la madera y la motosierra, siempre mantuvo su trabajo como portero en el ocio nocturno. "Es un buen complemento, pero cuando eres padre, no apetece cenar en Nochevieja y tener que cambiarte para ir a trabajar o no poder aprovechar los fines de semana", explica. Le va tan bien hoy en día que "ni loco" se plantea volver a vigilar locales mientras otros salen de fiesta.

La duda que asalta es cómo descubrió que le iba lo de hacer figuras de madera con motosierra. La respuesta, otra vez, está en Estaca de Bares. "Un día me llamó mi padre para decirme que había comprado un tractor de leña. Estaba entera y como ya tiene una edad, no era capaz de cortarla, así que allí me fui", rememora Eugenio Linares hijo.

                      Eugenio Linares creó en Huelva una imagen de la virgen del Rocío (izquierda) y elabora también figuras de animales como vacas y photocalls como el del vivero de Os Trollos.
Banco en la playa de A Cova. EP

De tanto cortar se aburrió y empezó a crear figuras. Y para ser las primeras, no debían estar mal, porque varios turistas, al pasar por la zona, se interesaron por ellas y se las compraron. Aquellas figuras con leña hechas en Estaca de Bares fueron el principio, los antepasados de los animales, bancos como los de la playa de A Cova (O Saviñao), photocalls como los de Os Trollos (Bóveda) y hasta vírgenes o belenes que salen cada poco tiempo de su taller en Tuiriz.

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