La lluvia condiciona la evolución de la vendimia, con solo seis bodegas abiertas

La situación meteorológica puede retrasar la maduración de los racimos e incluso propiciar la proliferación de enfermedades fúngicas indeseables 

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photo_camera La vendimia está próxima. AEP

Las buenas condiciones climáticas registradas el pasado fin de semana y la buena maduración de las uvas en algunas subzonas de la denominación de origen Ribeira Sacra propiciaron que seis bodegas del centenar controladas por el consejo regulador iniciasen la vendimia con permisos puntuales.

Sin embargo, todo ha cambiado con la aparición de la lluvia, un elemento que los viticultores no deseaban que apareciese en este momento, ya que puede retrasar la maduración de los racimos e incluso propiciar la proliferación de enfermedades fúngicas indeseables.

Desde el consejo regulador indicaron que no habrá mayor problema a pesar de que la lluvia haya hecho acto de presencia.

Según destacaron fuentes consultadas, no se espera que el agua influya negativamente en la cosecha final, que se estima alcance este año unos seis millones de kilos, una de las mejores de las últimas campañas tanto en cantidad como en lo refrente a la calidad del fruto debido a su buena maduración.

Estará lejos de la mejor vendimia desde que hay registros, lograda en 2019 al superarse los siete millones de kilos.

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